El polígono de San Cristóbal recuperará un acceso para 152 empresas

Un viejo cartel aún marca el cruce con la calle Cobre, que desapareció hace diez años con la construcción de la ronda exterior, que volverá a urbanizarse este año./J. S.
Un viejo cartel aún marca el cruce con la calle Cobre, que desapareció hace diez años con la construcción de la ronda exterior, que volverá a urbanizarse este año. / J. S.

El Ayuntamiento invertirá 420.712 euros en urbanizar el vial y otros 246.804 en mejorar los pasos de cebra

J. Sanz
J. SANZValladolid

Solo los callejeros más antiguos de la ciudad recogen la existencia de la calle Cobre, un vial que en su día separaba la parte más veterana del polígono de San Cristóbal y la primera fase de su ampliación, El Carrascal, en perpendicular a la calle Topacio y a la autovía de Segovia (A-601). Su trazado fue sepultado durante las obras de construcción de la ronda exterior sur (VA-30) hace diez años y la nueva infraestructura, que entró en servicio en octubre de 2010, borró del callejero esta vía.

Hasta ahora. Un proyecto, dotado con un presupuesto de 420.712 euros, rescatará del olvido la calle Cobre y recuperará este mismo año un acceso para las 152 empresas situadas en la ampliación del polígono de San Cristóbal (El Carrascal), que permitirá la entrada y la salida entre las calles Acero y Topacio, en paralelo al muro sobre el que discurre la ronda exterior sur.

El proyecto de urbanización (recuperación) de la calle Cobre, que aún está pendiente de su adjudicación, viene a cumplir una vieja demanda de los empresarios del polígono industrial, que llevaban reclamando la reapertura de esta vía «desde el mismo día en el que comenzaron a construir la ronda exterior y nos plantaron un muro al final de la calle Acero que convirtió este punto en un callejón más que conflictivo al encontrarse al borde de una chatarrería y cerca de la ITV», recuerda el presidente de la Asociación de Empresarios del Polígono de San Cristóbal, Antonio Rodríguez.

Un viejo poste olvidado en medio de la nada, de hecho, aún marca la intersección de la calles Acero y Cobre –en la fotografía–, apuntando hacia el trazado de esta última que en su día desembocaba en Topacio y que ahora volverá a hacerlo. La que no podrá recuperarse es la conexión entre San Cristóbal y El Carrascal a través de la propia calle Acero, que hasta la construcción de la ronda se prolongaba hasta la calle Oro. El paso elevado sobre el que discurre la calzada de la VA-30 impide precisamente abrir allí un túnel.

«En su momento ya nos quejamos al Ministerio de Fomento –titular de la ronda exterior–, pero no nos hicieron caso y acabaron creando un fondo de saco para las empresas de la calle Acero y, sobre todo, para las decenas de camiones que acuden a diario a la chatarrería y que se ven obligados a dar la vuelta al final de esta calle para poder salir del polígono por la rotonda que conduce a la autovía de Segovia», añade el portavoz de los empresarios de San Cristóbal, quien reconoce que la reapertura de la calle Cobre «aliviará notablemente el tráfico en toda la parte alta de El Carrascal y, en paralelo, de las rotondas hacia la autovía».

Cinco meses de ejecución

El proyecto de recuperación de este vial está aún en fase de licitación, aunque se adjudicará en breve, y los trabajos de urbanización de la renacida calle Cobre –calzada de doble sentido, aceras y alumbrado público– tendrán un plazo de ejecución de cinco meses. «Las obras tienen que estar listas este mismo año al tratarse de un proyecto con cargo a las inversiones financieramente sostenibles (procedentes del superávit de las cuentas municipales del año pasado)», confirma el concejal de Urbanismo, Manuel Saravia.

Y será el Ayuntamiento el que finalmente ejecute los trabajos para dar respuesta a la reclamación de los empresarios. «El Ministerio de Fomento nunca nos hizo caso y ahora lo importante es que esta calle se pueda recuperar cuanto antes», añade Antonio Rodríguez.

El polígono de El Carrascal cuenta en la actualidad con tres accesos principales desde la carretera de Segovia y un único punto de conexión con San Cristóbal a través de la calle Topacio. Desde esta, junto al carril de acceso a la ronda exterior, se podrá llegar ahora, cuando se recupere la calle Cobre, directamente a la parte alta de la ampliación del área industrial y a la arteria principal que la recorre a través de las calles Acero y Helio.

Aceras levantadas

Las obras de urbanización coincidirán en el tiempo con un segundo proyecto de reparación de todos los pasos de peatones situados en los cruces de la parte más moderna de El Carrascal, al sur de San Cristóbal hacia Segovia, donde se encuentran el grueso de las empresas y que fue urbanizada hace solo doce años. «Todos los rebajes están fatal, con las aceras y los baldosines completamente levantados», explica el portavoz de los empresarios, quien recuerda que «las obras de urbanización de la ampliación del polígono fueron un auténtico desastre». Y no solo por su deficiente ejecución, como demuestran todos y cada uno de los rebajes de los cruces, sino también por la decisión de «poner aceras enormes y plazas de aparcamiento en línea y no en batería, como hubiera sido lógico en un área industrial con muchos trabajadores».

El Ayuntamiento, por ahora, destinará 246.804 euros a la reparación de los pasos de peatones, un proyecto que también está en fase de licitación y que, una vez adjudicado, contará con un plazo de ejecución de tres meses durante el presente año.

«Son dos proyectos necesarios, en los que se invertirá más de medio millón de euros (585.728), y poco a poco vamos dando pasitos para mejorar el polígono», concluye el presidente de la Asociación de Empresarios de un área industrial que cuenta con 1.100 parcelas, de las que el grueso (846) se encuentra en San Cristóbal y el resto (254), en la ampliación de El Carrascal. De estas últimas solo están ocupadas 152, el sesenta por ciento del total.

Sus inquilinos contarán antes de que concluya el año con cruces para peatones más seguros y, sobre todo, con un vial de entrada y salida a la calle Acero desde el mismo cruce de Topacio con la carretera de Segovia, justo al borde del viaducto de la ronda exterior, que «desahogará notablemente el tráfico en torno a las empresas y las salidas actuales», reitera el portavoz de los empresarios.

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