La Policía de Valladolid estudia la vigilancia con drones de grandes aglomeraciones

Miguel Ángel del Río y Félix Rodíguez, dos de los agentes formados como pilotos de drones. /RODRIGO JIMÉNEZ
Miguel Ángel del Río y Félix Rodíguez, dos de los agentes formados como pilotos de drones. / RODRIGO JIMÉNEZ

Tres agentes cuentan ya con el título para dirigir las aeronaves en la ciudad con vistas a controlar conciertos y otros espectáculos

WILLIAM RUIZVALLADOLID

Los drones podrían volar por la ciudad, pero no cualquier vecino puede hacerlo, solo aquellos capacitados en el sector de las pequeñas aeronaves pilotadas por control remoto. De esta tarea a partir de hoy se encargan los agentes Félix Rodríguez y Miguel Ángel del Río, junto al subinspector de la Policia Municipal de Valladolid, Carlos Ramos, quienes alardean con ironía de ser las únicas personas con autorización para volar drones en la capital vallisoletana, tras recibir una formación que nació «como iniciativa propia», pero que fue acogida por la Jefatura de la Policía Local como un proceso de capacitación en beneficio de las actividades del cuerpo y de los ciudadanos.

El proceso de formación, dictado por la Asociación Internacional de Policías y en el que participaron 94 policías procedentes de distintos cuerpos de seguridad de España, con una duración de cuatro meses, sumergió a los agentes vallisoletanos en los sectores de la aeronaútica y la radiofonía puesto que así lo exige la nueva normativa reguladora publicada por el BOE el 17 de diciembre. La misma ley que considera esencial que un piloto de drones sea radiofonista para mantener una comunicación constante con una torre de control al volar sobre espacio aéreo restringido –en su totalidad en el núcleo urbano local–, al igual que si se tratara de un 'Boeing', un helicóptero o cualquier otro tipo de aeronave.

En Valladolid, el uso del dron es nulo, no se puede dirigir una nave de este tipo en ningún núcleo proxímo, mucho menos en el centro urbano. Los policías son los únicos que pueden hacerlo. Ahora, tras presentar el proyecto a finales del mes de septiembre –en el que se especificarán los usos reales que se podría dar a los drones dentro de la ciudad en beneficio de la seguridad de los vecinos–, que ya preparan los agentes locales para presentarlo ante la Jefatura Municipal de Policía (que posteriormente será la entidad encargada de trasladarla al Ayuntamiento para dotarla de un presupuesto), los agentes podrían diseñar protocolos para emplear las aeronaves con sistema asistido para controlar a las masas en conciertos, manifestaciones, aglomeraciones y eventos deportivos.

Vigilancia ciudadana

«El ciudadano no tiene que sentirse intimidado ante la vigilancia de un dron», sostiene uno de los policías formados en el pilotaje, puesto que considera que se hace por su seguridad. Algo que ya se ha visto en otros cuerpos de policía que han empleado los aparatos, como es el caso de Arrecife en Lanzarote, donde se han usado los drones para vigilar la gala de los '40 Principales', de la que se tienen registros de incidencias menores. «Han pasado de tener 12 peleas el año pasado a no tener ninguna este», indica Miguel Ángel del Río, quien explica también con ilusión que este tipo de medidas se podrían desarrollar en eventos celebrados en la capital.

«En el caso de los conciertos de Plaza Mayor durante las fiestas de la Virgen de San Lorenzo podría ser muy útil», indica Félix Rodríguez, además de considerar que podría beneficiar en la vigilancia de los eventos ante posibles atentados terroristas, «tener a una persona vigilando las imágenes del dron en el perímetro, si alguien decide atravesarlo tendríamos una alerta inmediata», manifiesta Rodríguez, quien además considera que con las atenciones sanitarias en este tipo de eventos multitudinarios el tiempo de respuesta se acortaría «considerablemente».

En el caso de las emergencias del 112 también los efectivos desplazados podrían ser más rápidos gracias a los drones, ya que se podrían utilizar para controlar los atascos y encontrar vías alternativas o despejarlas de forma más rápida y coordinar todos los servicios que tienen que intervenir ante una emergencia.

Para estos policías la utilidad de los drones al servicio de los ciudadanos en Valladolid podría ser «tan fuerte como sea nuestra imaginación», puesto que existen una infinidad de utilidades como el apoyo y la vigilancia ante los vehículos que intentan esquivar los controles de alcoholemia «de forma evidente», también en la búsqueda de personas desaparecidas –durante las primeras horas– gracias a las cámaras térmicas que tienen alguno de estos dispositivos, el control de los vertidos de escombros y la reducción «considerable» de los gastos de los cuerpos de policía que utilizan los helicópteros para sus intrevenciones puesto que «solo una hora de vuelo» de los helicópteros supone 2.000 euros.

Evitar robos

A finales de septiembre se lanzará también un curso de capacitación de entrada en domicilios para la Policía Local, que consistirá en visionar todo el inmueble mediante un dron de dimensiones pequeñas para así detectar desde el exterior los intrusos en el hogar, sin necesidad de ingresar antes en las casas y tener preparadas las unidades fuera del domicilio, de manera que las operaciones sean más efectivas. No obstante, ante todas estas posibles utilidades que se les atribuyen a los drones, siempre está la responsabilidad civil ante todo. «Con esto nos jugamos tres cosas: el dinero de la Administración, la seguridad de los ciudadanos y el tipo de quienes tenemos que volar los drones», afirma Félix Rodríguez, quien indica que hay que evitar caídas de drones sobre la gente, de manera que tienen que estar equipados con paracaídas para frenar posibles impactos.

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