Pleno empleo para la primera promoción del doble grado Informática-Estadística

Los graduados de Ingeniería Informática y Estadística junto a las autoridades académicas./UVA
Los graduados de Ingeniería Informática y Estadística junto a las autoridades académicas. / UVA

Los alumnos reciben ofertas laborales de las empresas desde el momento en que realizan las prácticas

IRIS SIMÓN ASTUDILLOValladolid

La sociedad del conocimiento necesita analistas que procesen la información y la conviertan en saber. Hoy más que nunca, los profesionales del Big Data están altamente demandados, y la Universidad de Valladolid ha sabido ver este hueco en el mercado. El viernes 28 de junio se graduó la primera promoción del Doble Grado de Ingeniería Informática y Estadística (INdat), una titulación única en España cuando se impulsó en el curso 2014-2015.

Ambos grados de la UVA tienen mucho prestigio, y la cercanía de las facultades hizo que fuera sencillo colaborar entre ambos centros. Fueron poco más de una decena los afortunados y trabajadores estudiantes que consiguieron acceder a la carrera ese primer año. Estos mismos alumnos son los que este año han conseguido terminar los dos grados. En todas las demás promociones que siguen a esta pionera se ha seguido con la tónica de solo ofertar quince plazas. Aquí viene la pregunta de, si son tan buenos estudios, ¿por qué no pueden entrar más alumnos? Es una cuestión bífida. «A grupos muy numerosos no se les puede atender igual», comienza Teresa González, coordinadora del doble grado por la rama de Estadística. Además, «los recursos de los que dispone la universidad pública son limitados, no disponemos de más profesorado», afirma Benjamín Sahelices, director de la Escuela de Ingeniería Informática de Valladolid, por lo que no se pueden hacer más clases.

Asimismo, a la vista está que esta carrera requiere mucho esfuerzo. Un doble grado supone más asignaturas por año, además de un curso añadido a los comunes cuatro. En el caso de la Universidad de Valladolid, implica cursar 66 ó 72 créditos por año en lugar de 60. Esto se traduce en 336 créditos al final de la carrera, en contraposición con los 240 habituales. Esto, en horas de trabajo, según el cálculo que se aplica a un crédito ECTS, supone como mínimo 2.400 horas más que en un grado normal. Lo que lleva al compromiso. El propio director confirma que «no se encuentra esta capacidad de trabajo en cualquier estudiante». Es por esto por lo que en este grado es imprescindible un alumno con las ideas claras sobre lo que quiere hacer. «Tiene que estar dispuesto a comprometerse con el grado». Y esta promoción ha cumplido las expectativas: sus profesores no pueden parar de decir maravillas sobre ellos, como es el caso de Teresa González, que afirma que «siempre que se piden voluntarios, los hay». Además, según asegura Sahelices, el porcentaje de los estudiantes que acaban este doble grado es mucho mayor que el de Ingeniería Informática y Estadística por separado. Es más, se ha graduado prácticamente la totalidad de la clase, lo que unido al interés de las empresas por estos profesionales, supone un pleno empleo para los titulados de esta carrera.

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INdat responde a la necesidad y oferta de empleo del Big Data que ahora demandan muchas empresas, pues nunca antes había sido tan grande e importante el volumen de la información manejada. Es por ello que desde la Escuela de Ingeniería Informática creen que falta ayuda institucional: «Tiene que existir un apoyo para que estos estudiantes se queden en la comunidad». Y es que es muy fácil que empresas nacionales o multinacionales quieran fichar a estos graduados.

Porque este doble grado tiene innumerables salidas: comercio, energía, farmacéuticas, industria, meteorología, análisis de riesgos, medioambiente, consultoría…La lista es interminable, pero ya no es solo que los titulados de este área de conocimiento tengan las puertas abiertas a cualquier trabajo, es que les van a buscar a la puerta de la facultad. «Los primeros graduados ya están disputados entre las empresas locales», afirma Carlos Marijuán, coordinador del doble grado por la parte de Informática, pues todos los ámbitos de la actividad económica necesitan a un profesional que analice y gestione su información.

Salamanca también

Estos alumnos recién titulados han recibido una formación muy completa y son capaces de resolver problemas extremadamente complejos. Pero no es solo esto. «Tener buenos alumnos de doble grado hace que los que solo son del grado también se motiven», afirma Teresa González.

Es por ello que esta iniciativa de la UVA no ha pasado desapercibida para el resto del país y, el próximo curso 2019-2020, la Universidad de Salamanca implantará su propio Doble Grado de Ingeniería Informática y Estadística. Sahelices adelanta que «no tiene sentido que se haga este doble grado a 100 kilómetros» de Valladolid, pues sería más interesante diseñar una titulación distinta para así llegar a más alumnos. Es cierto que la universidad española peca de tener títulos idénticos, y el director de la Escuela de Ingeniería Informática argumenta su opinión en contra en que hay que «hacer una oferta pensando en los estudiantes». Precisamente al «tener a los alumnos en mente» es a lo que alude González: «Ahora hay una demanda mayor debido a la necesidad de analistas de Big Data, por lo que a mí no me parece mal que lo oferten».

Los datos

810
dobles grados existen en las 83 universidades españolas, casi el doble que en 2014 (459).
11
en la Universidad de Valladolid, según el informe del Ministerio de Educación.