De Chiclana a Pingüinos, por los Pirineos

Paco viaja con un espectacular 'trike' rojo al que añade un remolque caravana al que no le falta detalle

Paco, de Chiclana, con su trike y su caravana. / Gabriel Villamil
Antonio G. Encinas
ANTONIO G. ENCINASValladolid

Paco salió de Chiclana, Cádiz, el lunes, llegó hasta los Pirineos, a Baqueira Beret, y en la rotonda, primera salida, cogió directo hacia Pingüinos. Más o menos. En realidad pasó por allí para ver a su sobrina, una gran excusa para prolongar el primer gran viaje del año. Ha venido solo hasta Valladolid, con la casa a cuestas, porque a su mujer, Toñi, esto del frío no le va. Sobre todo por el viaje, aclara Paco. «Le quiero dar las gracias porque es por ella que estoy aquí gozando de lo que me gusta», advierte, y le envía un beso.

«Vengo desde el año 2004», dice, aunque no siempre lo hizo tan equipado como ahora. Antaño venía hasta aquí, por ejemplo, «en una Hayabusa», una deportiva que poco tiene que ver con su montura habitual. Esta vez lo ha hecho en un 'trike' rojo al que engancha un remolque espectacular. «Una moto catalogada como turismo a la que he añadido la caravana para ir más cómodo», explica. Y tanto. «Tiene un poquito de todo, su váter, placa de ducha, fregadero, horno, frigorífico, placa solar, televisor, equipo de música...». Cualquiera lo diría viendo su tamaño por fuera, pero esta casa rodante le permite no solo viajar con el trike, sino también engancharla al coche y acercarse a cualquier lado con su esposa y su hijo cuando llegan las vacaciones.

Ataviado con una falda escocesa y unas medias térmicas impermeables, que esto no deja de ser Pingüinos, se dispone a disfrutar de una concentración en la que ayer viernes su trike y su remolque se convirtieron en una atracción para los curiosos. No es para menos.