Más de 700 personas participan en Piñel de Abajo de su XII Feria Ibérica de Fruticultura

Más de 700 personas participan en Piñel de Abajo de su XII Feria Ibérica de Fruticultura

Un programa amplio de actividades se desarrolló durante todo el fin de semana, con ponencias de importantes expertos y clases prácticas de poda e injerto

AGAPITO OJOSNEGROSPiñel de Abajo

Según estimaciones de los organizadores, integrantes de la asociación local Prao de Luyas,  la edición de este año de la Feria Ibérica de Fruticultura Local de Piñel de Abajo ha doblado la participación del año anterior. En esta ocasión, la edición duodécima, el número de asistentes ha superado los 700 durante todo el fin de semana.

Todos estos asistentes han podido participar de una programación amplia «y de gran calidad formativa», explican desde la asociación organizadora. Asimismo, «las jornadas han conseguido de nuevo reivindicar a los pequeños pueblos así como sus propios recursos en lugar de despreciarlos e infravalorarlos».

Durante el fin de semana se han impartido clases magistrales de poda de frutales de hueso y pepita como manzanos, perales, albaricoques, ciruelos, almendros, cerezos, y pistachos como cultivo alternativo, con gran auge en la comunidad de frutales que ya supera las 300 hectáreas cultivadas. Mientras tanto los niños han disfrutado en un taller de construcción de cajas nido para cernícalos, lechuzas y mochuelos y de nidales para pequeñas aves insectívoras. Dichas cajas serán colocadas por cazadores y voluntarios del municipio en su entorno.

Tampoco ha faltado en esta ocasión otras propuestas consolidadas en esta feria como son las comidas con productos locales y ecológicos, así como un mercadillo concurrido con numerosos puestos que ofrecieron productos variados, también de origen ecológico.

Música en vivo, y, destacar especialmente, las ponencias de expertos fruticultores que explicaron novedosas iniciativas de gran éxito en pequeños pueblos y comarcas –tanto de Castilla y León como de fuera de la región- a través de la puesta en valor de sus propios recursos y variedades como la manzana reineta y las cerezas en el valle de las Caderechas, la cereza en Covarrubias, Milagros, Bolea, Corullón y Piñel de Abajo. La manzana asperiega en el Rincón de Ademuz, la pera de agua en Mosqueruela, manzanas y peras tradicionales en el valle del Manubles, trufa de verano en Belmonte de San José, trufa negra en Quintanalara fueron otros ejemplos expuestos.

Teoría y también práctica, a través de un taller de injerto empleando las más de 200 variedades tradicionales de España y Portugal recopiladas para la feria. Y sobre el terreno también se llevó a cabo un taller de poda en parcelas que cada vez en mayor número están  cediendo –o colaborando- a la Asociación el Prao de Luyas para experimentar y optimizar funcionando como un banco de tierras, siendo el de Piñel de Abajo el primero de la provincia.

Lecciones maestras de injerto, impartido por expertos viveristas extremeños y aragoneses, y, entre otras propuestas más, la feria se cerró con un taller de micorrización de trufa negra en campo sobre encinas y quejigos.

Desde Prao de Luyas, sobre estas y otras tantas propuestas que llevan a cabo en Piñel de Abajo, explican que  «tenemos que empezar en los pueblos por propia supervivencia a valorar lo que tenemos y no a percibirlo como un castigo, sino como una oportunidad y una suerte. Para ello es muy necesario entendernos  y lo que es muy importante: contar con todas y todos. Porque morir no duele, lo que duele es el olvido».