Los patinetes eléctricos tendrán que circular por los ciclocarriles de Valladolid hasta que se aclare la norma

Una mujer cruza con su patinete desde la plaza de Zorrilla hacia Santiago. /G. VILLAMIL
Una mujer cruza con su patinete desde la plaza de Zorrilla hacia Santiago. / G. VILLAMIL

El concejal Luis Vélez prepara una instrucción para prohibir que transiten por las aceras

J. Asua
J. ASUAVALLADOLID

Son silenciosos y veloces. Seguramente alguno de ustedes ya habrá sufrido algún susto en un ajustado adelantamiento mientras iba tranquilamente por su acera al trabajo o a por el pan. Comenzaron como una anécdota –'ay qué chulo el juguetito'– pero han llegado al Pleno del Ayuntamiento. Y no como un entretenimiento, sino como un problema. Los patinetes eléctricos –VMP (vehículos de movilidad personal), los denominan técnicamente– están ganando cuota en los desplazamientos por la ciudad por su versatilidad, tamaño y prestaciones. Los grupos municipales acordaron ayer regular su uso antes de que el conflicto con peatones y otros medios de transporte vaya a más. Por unanimidad, los 29 ediles votaron a favor de una moción de Sí se Puede –Ciudadanos ya había reclamado una normativa con anterioridad– para que el Consistorio determine por dónde tienen que circular y bajo qué premisas.

Hasta que cristalice en un texto (es probable que en una norma conjunta de movilidad), el concejal Luis Vélez, avanzó, tras el pleno, que su departamento prepara una instrucción transitoria para que usuarios y agentes de la Policía sepan a qué atenerse. Se basará en las prescripciones de la DGT. «La idea es permitir que estos vehículos circulen por la red de ciclocarriles y carriles bici de la ciudad, aunque podría haber algunas excepciones en calles peatonales o parques con aceras suficientemente anchas y en determinados horarios», explica el edil, quien subraya que en la cadena de la movilidad «el más débil es el peatón y se le debe proteger». Así pues, las aceras serían la última opción.

Ese será el criterio general. Lo recoge la propia Dirección General de Tráfico, que en el punto segundo de la instrucción 16/V-124 contempla que los vehículos de movilidad personal «podrán ubicarse físicamente en el ámbito de la calzada, siempre que se trate de vías expresamente autorizadas por la autoridad local». Vélez considera que los ciclocarriles, con velocidad limitada a 30 kilómetros por hora y prioridad para las dos ruedas, y los carriles-bici deben ser los canales por los que se muevan los usuarios de estos patinetes, con una autonomía de hasta 40 kilómetros y velocidades que pueden alcanzar los 45 por hora, dependiendo del modelo. No obstante, el Ayuntamiento no descarta aplicarles el mismo tratamiento que a las bicis y permitir que transiten por calles peatonales entre las 22:00 y las 8:30 horas siempre que no haya aglomeraciones y respetando una distancia de seguridad con los viandantes.

Ante este nuevo fenómeno, Vélez considera que habrá que ser «flexibles» hasta que los usuarios de estos aparatos se conciencien de que deben respertar las normas igual que los demás. Hasta entonces, la labor de la Policía Local será la de interceptar al infractor e informarle de los términos de la instrucción. Por el momento, no se habla de sanciones, que en el caso de los ciclistas que circulan por las aceras pueden ser multados con 90 euros.

La instrucción de la DGT, que ya estudia el Gabinete de Movilidad junto con la ordenanza ya aprobada en Barcelona, también contempla que el usuario de un VMP podrá voluntariamente contratar un seguro. En la ciudad condal, el Ayuntamiento gestionado por Ada Colau ya ha puesto coto a la circulación de estos patinetes. No pueden transitar por las aceras, ni ser utilizados por menores de 16 años. Su espacio es la calzada o los ciclocarriles .En las calles de plataforma única para vehículos a motor y peatones o en parques deben reducir la velocidad a 10 kilómetros por hora.