Un niño de seis años a la Policía de Valladolid: «Papá le ha dado una patada en la cabeza a mamá»

Los hechos ocurrieron el martes en un domicilio de la calle Covadonga, en Batallas./Henar Sastre
Los hechos ocurrieron el martes en un domicilio de la calle Covadonga, en Batallas. / Henar Sastre

El agresor fue detenido en Batallas y fue el menor quién prestó su testimonio, al negarse su madre a denunciarle

J. Sanz
J. SANZValladolid

La colaboración ciudadana, y la posterior ayuda de un niño de tan solo seis años, resultaron cruciales en la madrugada de para conducir a los agentes hasta un domicilio del barrio de Batallas en el que, según todos los indicios, un hombre acababa de propinar una patada en la cabeza a su mujer en presencia de los tres hijos menores de edad, incluido un bebé. El sospechoso fue detenido dentro del bloque en el que ocurrieron los hechos, situado en la calle Covadonga, cuando intentaba huir por las escaleras después de toparse con los efectivos de las policías Local y Nacional que acudieron allí pasadas las dos de la madrugada al informar un testigo de que estaba escuchando gritos y golpes en el domicilio familiar de la pareja que apuntaban, como comprobarían poco después, a un episodio de violencia machista.

El sospechoso, que intentó huir, está acusado de golpear a su mujer ante sus tres hijos menores

Los agentes se presentaron a las 2:05 horas en la vivienda y allí, en un primer momento se toparon con un varón que salía de la casa para dirigirse por las escaleras a la planta de arriba. Después les abrió la puerta la víctima, que llevaba en brazos un bebé de apenas un año y medio y que estaba acompañada por sus otros dos hijos, de seis y catorce. Ella, aunque presentaba signos de haber sido golpeada, no quiso denunciar lo ocurrido y fue entonces cuando su hijo, el de seis años, se dirigió abiertamente a los policías y les relató de forma espontánea lo ocurrido: «Papá le ha dado una patada en la cabeza a mamá». Para entonces ya buscaban al presunto agresor, que fue localizado finalmente en la planta superior y detenido como sospechoso de un delito de violencia machista.

«Miedo al maltratador»

Al lugar de los hechos, un bloque de viviendas situado en la calle Covadonga, una pequeña vía que comunica la plaza de Batallas (el barrio al que pertenece) y la salida hacia el paseo del Prado de la Magdalena, se desplazaron cuatro patrullas de las policías Local y Nacional. Sus agentes intentaron convencer a la víctima de que presentara una denuncia por lo ocurrido y que aceptara acudir al hospital para ser asistida de las lesiones (leves) que presentaba. Pero ella se negó. Un muro, su negativa a denunciar, que los policías llevan años intentando derribar y que suele «estar motivado por el miedo a que se repita la agresión», según explican fuentes policiales.

Pero los indicios reunidos en este caso, como fueron la llamada del testigo, la declaración del menor, las lesiones evidentes que presentaba la víctima y el intento de huida del sospechoso, fueron suficientes para que los agentes actuaran de oficio.

Temas

Sucesos