La Liga del Talento
Pablo Núñez, ingeniero y neurocientífico: «Hay que ser muy resiliente para ser investigador»Este vallisoletano formado en la UVa estudia cómo las conexiones neuronales revelan claves sobre enfermedades como el Alzheimer
El vallisoletano Pablo Núñez Novo ha conseguido unir sus dos grandes pasiones, las telecomunicaciones y la neurociencia y con esta unión está consiguiendo labrarse un brillante futuro en el mundo de la investigación científica. Ingeniero formado en la Universidad de Valladolid, descubrió durante la carrera que las señales eléctricas que viajan por los cables también pueden viajar de la misma manera dentro del cerebro. «Vi que se podían aplicar los mismos principios que usamos en telecomunicaciones a las señales humanas y biomédicas y que, con ello, se puede extraer información muy interesante sobre el comportamiento del cerebro. Es fascinante comprobar cómo se interseccionan estos dos campos», explica este joven de 33 años. «Actualmente me dedico de lleno a hacer investigación en neurociencia, sobre todo relacionada con el electroencefalograma, aunque también he trabajado con otras modalidades de imagen como la resonancia magnética funcional», añade.
Desde muy pequeño, Núñez Novo se sintió atraído por la tecnología. Estudió la secundaria en el Instituto Zorrilla, años de los que guarda muy gratos recuerdos y, a continuación, cursó Ingeniería de Telecomunicaciones en la Universidad de Valladolid. Allí completó también su máster y el doctorado en neurociencia computacional. «Siempre tuve claro que quería hacer una carrera de ciencias», recuerda. Aunque sus padres son matemáticos, él buscaba algo más práctico. «Las matemáticas eran demasiado puras para mí. Lo que realmente me atraía era la tecnología y los ordenadores, por eso decidí que Telecomunicaciones era la carrera que más se ajustaba a lo que me gustaba. No me decepcionó. Estoy muy feliz con la elección que hice en su momento», comenta.
La neurociencia apareció después, en cuarto curso de carrera. «Tuve que hacer un trabajo de fin de grado y entonces vi que, en el grupo de Ingeniería Biomédica que dirigía el profesor Roberto Hornero, ofrecían trabajos que enlazaban lo que sabíamos de procesado de señal y telecomunicaciones aplicado a señales biomédicas. Me resultó muy interesante. Me propuso hacer mi trabajo de fin de grado sobre el interfaz cerebro-máquina ('brain-computer interface'). En el máster en Ingeniería de Telecomunicación continué trabajando en esa línea y me ofrecieron la posibilidad de hacer un doctorado con los profesores Hornero y Poza. Ahí fue cuando quedé totalmente prendido por la neurociencia», añade.
Su tesis se centró en el análisis del electroencefalograma en enfermedades como el alzhéimer, el deterioro cognitivo leve o la esquizofrenia. «Lo que me interesaba era la dinámica de la actividad cerebral, especialmente la conectividad, que es algo así como el grado de similitud de la actividad del cerebro en diferentes regiones y cómo se crean redes cerebrales que van cambiando a lo largo del tiempo. Estudié esa conectividad y cómo hay redes que aparecen de manera recurrente en el tiempo, lo que yo llamo metaestados, y cómo interactúan entre ellos. Comprobamos que esta actividad es diferente en estas enfermedades y se puede demostrar que afectan a la dinámica cerebral y de red», informa. Esta tecnología, que consiste en una especie de redecilla de cables conectada al cuero cabelludo, sirve para monitorizar la actividad eléctrica del cerebro. Con ella pudo observar que los patrones en las conexiones entre regiones cerebrales se desestructuran cuando hay alzhéimer, a diferencia de los cerebros sanos, que permanecen más estables. Este método tal vez podría ayudar al diagnóstico de la enfermedad, aunque Núñez Novo se muestra cauto al afirmar que «se pretende que su desarrollo progresivo y los avances que aportamos desde la neurociencia computacional permitan que se pueda utilizar de ayuda para el diagnóstico precoz de la enfermedad de Alzheimer y del deterioro cognitivo leve, pero queda bastante trabajo por realizar».
Durante su etapa como investigador, Núñez Novo ha recibido muy importantes reconocimientos. «Conseguí el premio extraordinario en la UVa en mi doctorado, que además tiene una mención internacional. También, en el CASEIB obtuve el premio al mejor trabajo de un estudiante de doctorado durante un congreso de la Sociedad Española de Ingeniería Biomédica», comenta. Acaba de terminar un postdoctorado en Bélgica, en la Universidad de Lieja, donde colaborando en el proyecto 'ModelDXConsciousness', que trata de mejorar el diagnóstico de pacientes con trastornos de la consciencia. En los próximos meses comenzará otro en la Universidad Laval, en Quebec. «No sé si tengo talento o no. Lo que sé es que me gustan mucho las telecomunicaciones, la programación y el procesado de señal. Te tiene que gustar lo que haces porque un doctorado siempre es muy duro. Los investigadores científicos tenemos que ser muy resilientes porque podemos pasar tiempos muy largos sin tener avances en la investigación o tener resultados contrarios a lo que esperamos. Lo que sí es cierto es que cuando logras un avance, por pequeño que sea, ves recompensado todo el esfuerzo», comenta.
De cara al futuro, este ingeniero y neurocientífico tiene claro que le gustaría acabar en la Universidad. «Durante mi doctorado tuve que dar clase en Telecomunicaciones y me encantó la experiencia. Algún día me gustaría conseguir plaza y poder combinar la investigación con la docencia», concluye.
La carrera del talento:
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2025- actualidad: Investigador postdoctoral en la Universidad de Laval (Canadá).
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2022-2025: Investigador postdoctoral Coma Science Group, Universidad de Lieja (Bélgica).
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2018-2022: Investigador predoctoral contratado Grupo de Ingeniería Biomédica, UVa. Investigador en la línea de investigación sobre dinámica cerebral EEG/MEG. Beneficiario de una beca de Formación del Profesorado Universitario (FPU) del Gobierno de España.
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2017: Premio José María Ferrero Corral de Estudiantes de Doctorado de CASEIB.
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2017–2018: Investigador predoctoral contratado Grupo de Ingeniería Biomédica, UVa. Beneficiario de una beca de JCyL.
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2016-2022: Doctorado en Tecnología de la Información y las Telecomunicaciones por la UVa (Premio Extraordinario).
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2015-2017: Investigador técnico Grupo de Ingeniería Biomédica, UVa. Investigador en la línea de investigación sobre dinámica cerebral EEG/MEG.
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2014-2015: Máster en Ingeniería de Telecomunicaciones en la UVa.
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2014-2015: Investigador becario Grupo de Ingeniería Biomédica, UVa. Beneficiario de una beca de la Universidad de Valladolid.
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2013-2014: Investigador becario Grupo de Ingeniería Biomédica, UVa. Beneficiario de una beca del Consejo Social de la UVa.
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2010-2014: Grado en Ingeniería en Tecnologías de Telecomunicación UVa.
Y la próxima semana...
Entrevistaremos a Ana Krotenberg García, una científica biomédica vallisoletana con nueve años de experiencia en investigación oncológica. Tras desarrollar su carrera científica en los Países Bajos, se ha doctorado en la Universidad de Utrecht con su tesis sobre el cáncer colorrectal. Ha trabajado el Instituto del Cáncer de los Países Bajos y en el Centro Médico de la Universidad de Leiden, instituciones en las que ha llevado a cabo investigaciones en técnicas avanzadas de imagen aplicadas a estudios sobre cáncer en piel, hígado e intestino. Actualmente es investigadora postdoctoral en el laboratorio de Terapia y Resistencia al Cáncer del CIC-bioGUNE (País Vasco).
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