La política y la tradición se mezclan en San Isidro

Procesionarios avanzan con San Isidro, patrón de los labradores /Alberto Mingueza
Procesionarios avanzan con San Isidro, patrón de los labradores / Alberto Mingueza

Las fiestas del patrón de los labradores agruparon a gran cantidad de personas en la misa y procesión de la mañana

RUBÉN V. JUSTO

Cuando tradición y política se mezclan suceden cosas divertidas: Tejerina y Pilar del Olmo bailando una Jota Castellana. «Lo hacen bien», valora Antonio con un gesto de aprobación. O te encuentras a Ana Redondo tarareando un 'tinoninini' entre la gente. Pero sobre todo, cuando se mezcla tradición y política, hay declaraciones, muchas declaraciones y todos activan sus alertas. Es precampaña: Los políticos lo saben, las personas lo saben y cada detalle cuenta.

A las once de la mañana la Ermita de San Isidro estaba hasta arriba. No cabía ni un alfiler y muchas personas esperaban fuera a que comenzara la procesión de San Isidro, el Patrón de los Labradores. «Se han puesto los más altos delante», decía un señor que no había conseguido sitio en el interior del santuario. «O los más bajos detrás», respondía una señora con sorna. Altos o bajos, algunos de los candidatos del 28A estaban en la primera fila prestando atención a la misa oficiada por Luis Miguel Rojo y por Jesús Hernández.

Curiosidad, o no, los socialistas estaban sentados en el banco de la izquierda mientras que los del PP estaban en la derecha. Todos atendían. En 'la bancada socialista' estaba Óscar Puente, Ana Redondo y Victoria Soto. En la 'bancada pepera', Pilar del Olmo, Jesús Julio Carnero e Isabel García Tejerina.

Pero el plato fuerte aún estaba por servir. Sobre las 12:00 varios procesionarios levantaron a San Isidro, el patrón de los labradores y a la patrona Santa María la Cabeza. Comenzaron su paso en la ermita y recorrieron todo el parque de San Isidro para finalizar en el mismo punto de partida. Los dulzaneiros Pedro y Alberto -conocidos como 'Los Castellanos- pusieron ritmo con tonadas que motivaron a los asistentes a bailar. Los móviles sobrevolaban las cabezas con el botón rojo de 'rec' (grabar) pulsado. Vídeos y fotografías captaron momentos irrepetibles. Momentos como el de García Tejerina marcándose una jota con una sonrisa de oreja a oreja. O el de Pilar del Olmo desplegando su baile con un gesto de concentración mayor.

Y es que la política estaba ahí. En el aire. Llegaba a cada rincón. Incluso a los tenderetes que ofrecían avellanas, garrapiñadas y rosquillas de anís. Es el caso del puesto de Luisa de Pablos, que ofrece sus productos en las fiestas del barrio tres décadas. «Está todo muy revuelto, a ver qué pasa», expresa. A su lado, Begoña García le ayuda con la venta. -La política está en el aire, ¿verdad? «Sí, echo la lotería y nunca toca pero este 26A tendré que estar en la mesa electoral», bromea.

Cuando la procesión finalizó, un «viva San Isidro» retumbó en el espectro sonoro. Le siguieron varios más al unísono: «Viva San Isidro». Y aplausos, muchos. En el trayecto procesionario, se escuchó algún «viva Óscar Puente», aunque ahí no todos vitorearon. En mitad del jolgorio estaba la complejidad de la política. Del PSOE, del PP, C'S, Vox, Valladolid Toma la Palabra o puede que partidarios de otras opciones políticas. Algunos de acuerdo con las medidas tomadas por el equipo de gobierno durante este año y otros en desacuerdo. Más de izquierdas o más de derechas. Más decisos o más indecisos.