Los comercios del Barrio Belén denuncian el aislamiento por las obras del túnel de Andrómeda

Antiguo acceso de los peatones a la calle Nueva del Carmen, ahora cortado. /El Norte
Antiguo acceso de los peatones a la calle Nueva del Carmen, ahora cortado. / El Norte

Se han cortado varias calles y los vecinos se han visto obligados a rodear el perímetro por un camino de tierra y hormigón

MIRIAM CONDE

No contentos con el retraso de la obra del túnel que Adif está realizando entre la plaza de Aviador Gómez Barco y la calle Andrómeda, los vecinos del Barrio Belén amanecieron la pasada mañana del miércoles con la eliminación del «precario paso peatonal existente» y varios cortes –al tráfico y a los peatones– en las calles Nochevieja y Nueva del Carmen. Manuel Saravia ha explicado que «esta es la parte más dura de la obra del túnel de Andrómeda» y que ello implica «ejecutar los muros pantalla de todo el trayecto».

Después de tres años y nueve meses del cierre del paso a nivel para vehículos de Plaza Rafael Cano, del «infierno del túnel de peatones» y de la «huida de comerciantes y posibles emprendedores», estos dos barrios se ven aislados tras «un nuevo muro» que recorre la calle Nueva del Carmen y «toca muy de cerca» a sus vecinos.

La empresa constructora y responsable de la obra, Adif, ha delimitado todo el ámbito afectado, en el que se encuentra la calle Nueva del Carmen, la cual une muy directamente a los vecinos de Barrio Belén y Pilarica. La Concejalía de Espacio Público y Movilidad ha otorgado el visto bueno de Ocupación Pública para los correspondientes cortes de tráfico y ocupaciones de calzada, según afirmó Manuel Saravia.

El teniente de alcalde ha asegurado además que el paso «no se cierra totalmente» ya que «se deja una acera libre para los peatones». Bien es verdad que para acceder desde Belén a Nueva del Carmen hay que «dar un buen rodeo» al perímetro de la obra. Es precisamente de esto de lo que se quejan los vecinos del barrio, quienes, para acceder al otro lado previsto del túnel, deben cruzar La Campa y dar la vuelta por la Escuela de Ingenierías Industriales a través de un espacio de tierra y hormigón habilitado en el parking de la universidad y adentrarse así en «un profuso túnel de ladrillo y vallas» que va desde Nuestra Señora de Belén hasta la calle Nueva del Carmen.

Un barrio «envejecido»

La Agrupación de Comerciantes de la calle Nueva del Carmen ha comentado que el barrio se encuentra «envejecido» y que esto causa grandes problemas a esta parte de la población que se ve obligada a cambiar su «salida habitual» por la calle Nueva del Carmen. Una calle en la que los vecinos reciben gran parte de los servicios que necesitan habitualmente como peluquerías, farmacias, librerías, veterinarios o prensa, así como el ocio –con cafeterías y zonas de juegos– y tiendas de muy diversa índole, desde alimentación hasta ferreterías, supermercados, droguerías, estancos, lencería, etc.

Además, el Barrio Belén y Pilarica no se entienden ni el uno ni el otro sin el Colegio La Inmaculada. Y es la incomunicación la mayor problemática en este instante. La situación de aislamiento que están viviendo ambos barrios inquieta a los vecinos que ven cerca la inminente llegada del curso escolar y demandan un «ajuste a su vida diaria y habitual» tanto a Adif, responsable de plantear una solución en primer término, como al Ayuntamiento de Valladolid, garante de la vida de los vecinos.

Desde la Concejalía de Planeamiento Urbanístico y Vivienda lamentan las molestias que pueda causar esta obra y recuerda que «es inevitable bloquear algunos espacios durante un tiempo» para poder responder a la acusada demanda –desde hace tantos años–, tanto por parte de las asociaciones vecinales como de los habitantes de la zona para la mejora de las comunicaciones en ambos barrios de la capital.

A los retrasos se les suman las molestias

Cerca de un centenar de personas de los barrios Belén y Pilarica se manifestaron a principios de año para mostrar su indignación ante el «retraso» en la obra del túnel de Andrómeda. Ahora, las molestias se suman a la fiesta. Las asociaciones de vecinos, los comerciantes, los vecinos, el Colegio La Inmaculada y todas las personas afectadas reclaman una «actuación más cercana, realista y que facilite los accesos peatonales» sin «menoscabar en el pertinente desarrollo de las obras», así como una «información veraz, ajustada y previa» a las actuaciones que afecten negativamente a los vecinos de Belén y Pilarica, quienes piden a Adif y al Ayuntamiento que las molestias de la obra «se ajusten a la realidad de su día a día».