El nuevo parque Juan de Austria avanza con los muros y senderos para salvar el desnivel del terreno

Estado de las obras en el futuro parque Juan de Austria, junto a El Corte Inglés de Zorrilla. /ALBERTO MINGUEZA
Estado de las obras en el futuro parque Juan de Austria, junto a El Corte Inglés de Zorrilla. / ALBERTO MINGUEZA

El proyecto recupera viejas estructuras de juego como palomares y se plantea un gran mural de 69 metros con dibujos de aves e insectos

Víctor Vela
VÍCTOR VELAVALLADOLID

El nuevo parque Juan de Austria –cuyas obras (563.035 euros) comenzaron en febrero y se prolongarán hasta finales de mayo– ya muestra el esqueleto de su diseño final, con el avance en los trabajos de los muros de contención y los senderos que permitirán salvar, con ramas y escalones, los dos metros de desnivel que hay desde el acceso desde la zona ajardinada situada junto a El Corte Inglés hasta el paseo de la ribera del río.

Los trabajos de los últimos días han permitido trazar los espacios que, a modo de «terrazas fluviales», articularán los 8.000 metros cuadrados de una parcela que será reabierta como parque público, con recursos de educación ambiental, como un hotel de insectos o una exposición botánica (con carteles que favorezcan las visitas escolares), en la zona más cercana a las piscinas de verano.

En los extremos se han ubicado además dos antiguos juegos infantiles, que se reutilizarán como palomares, donde el Ayuntamiento establecerá medidas para el control de estas aves (a través de la puesta de huevos). Habrá además una fuente transitable –se podrá jugar con los chorros de agua–, una zona central con cerezos, manzanos y perales (el objetivo es que los frutos atraigan a aves de la ribera) y paseos con arces. Serán tres senderos, bautizados como eje del arte (porque su prolongación mira hacia el auditorio Miguel Delibes), de la naturaleza (orientado hacia el río) y de la ciencia (hacia el museo).

Obras en el parque Juan de Austria. / ALBERTO MINGUEZA

Se han mantenido varios ejemplares (palmeras o almendros) del antiguo parque de aventuras (abierto en 1995 y cerrado hace diez años). Habrá además un «jardín de lluvia», que permitirá gestionar mejor el agua caída («sobre todo en época de sequía») y favorecer el riego del parque (con aspersores para el césped y una red de goteo en la mayor parte de la superficie).

«La idea es generar un parque abierto y educativo, con especies autóctonas y que favorezcan la diversidad de plantas y animales», explica María Sánchez, quien recordó que las zonas de columpios huirán del caucho, para fomentar la imaginación de los chavales: con rodillos musicales, hileras de campanas y juegos de construcción con el agua y la arena como herramientas. Está en estudio la posibilidad de que un mural decore la pared de 69 metros junto a la calzada, donde se incluyan dibujos, a gran tamaño, de aves e insectos.