El nuevo etiquetado de la gasolina llega con discreción a Valladolid

A. QUINTERO

Las grandes petroleras ya han añadido las nuevas pegatinas junto a los surtidores, que seguirán mostrando sus denominaciones habituales

Antonio G. Encinas
ANTONIO G. ENCINAS

Horacio San Segundo, de la Asociación Provincial de Estaciones de Servicio, se mostraba escéptico este jueves sobre el nuevo etiquetado de los combustibles en las gasolineras, que entra en vigor hoy, 12 de octubre. «Sigue todo igual, no cambia nada», aseveraba San Segundo, que en realidad atinaba con lo que se podía ver ayer en las estaciones de Valladolid que ya han empezado a adaptarse a la normativa europea. Cepsa,Repsol o Shell ya habían colocado los nuevos distintivos en los surtidores, mientras que Galp aún no lo había hecho.

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Quienes tampoco se han movido aún para señalizar los combustibles con el etiquetado europeo han sido las de bajo coste. Ni La Estrella de Catar ni Cristóbal, por ejemplo, que cuentan con varias estaciones en la capital y el alfoz, habian colocado las pegatinas.

«Llevamos dos semanas con ellas», decía un empleado de una gasolinera Repsol situada al sur de la capital. En Shell aseguraban que ya llevaban «una semana» con los nuevos indicativos, mientras que en algunas estaciones de Cepsa habían llegado «por la mañana», con lo que por la tarde ya lucían en su ubicación definitiva.

Lo cierto es que, a efectos prácticos, apenas cambia nada para los consumidores. La propia Asociación Española de Operadores de Productos Petrolíferos (AOP) explicó en una nota semanas atrás que «el nuevo etiquetado informativo para los carburantes ni sustituye ni modifica la información que se da en la actualidad en las estaciones de servicio sobre los carburantes que se suministran en las instalaciones».

Es tal cual. Los distintivos habituales siguen ocupando el mismo espacio y con las denominaciones típicas de cada distribuidor, aunque acompañados por las etiquetas, en pequeño, con la nomenclatura recomendada por «la normativa europea sobre etiquetado para carburantes y vehículos, exigida por la Directiva 2014/94/UE», como explicaba AOP.

Etiquetado europeo

Gasolina: E5, E10 y E85.
El número (5, 10) marca el porcentaje de etanol de la mezcla. En el caso del E85 es el combustible utilizado por los vehículos flexifuel. Los principales operadores del mercado español utilizan E5.
Diésel: B7, B10 y XTL.
La letra B con un cuadrado y el número 7 ó 10 marca el porcentaje de biocombustible de la mezcla. En España el más común es el B7, tanto en diésel ordinario como de gama alta.ElXLT es el diésel sintético.
Gses: H2, CNG, LPG y LNG.
Responde a las siglas en inglés. El H2 es hidrógeno; CNGes el equivalente a gas natural comprimido; LPG es gas licuado del petróleo; LNG, gas natural licuado. Se incluyen dentro de un rombo.Todas las etiquetas se incluirán, además, en los depósitos de los vehículos nuevos.

No habrá demasiadas dudas sobre compatibilidades. Los de gasolina tendrán que repostar en los surtidores con un círculo y una 'E' acompañada de un número, 5, 10 u 85. El número, en realidad, solo muestra el porcentaje de etanol de la mezcla (5% o 10%) o si es combustible flexible (E85), que es válido para vehículos específicos equipados con el motor adecuado.

En los surtidores de las principales petroleras hay pocas dudas. Las gasolinas 95, 95 Óptima, 95 Fuel Save, 95 Efitec y 98 Efitec son, todas ellas, E5. Cuando un vehículo español de gasolina circule por un país de la Unión Europea solo tendrá que buscar ese mismo distintivo, al margen de nombres y marcas, para repostar con seguridad.

Esa era la idea de la normativa comunitaria, en realidad, «ayudar a los consumidores a seleccionar el combustible apropiado para sus vehículos en toda Europa» gracias a un «nuevo conjunto, único y armonizado, de etiquetas de combustible», explica uno de los folletos explicativos editados por la AOP.

Algo similar ocurre con los diésel. B7 y B10 –dentro de un cuadrado– se diferencian en la cantidad de biocombustible que lleve la mezcla. Sin embargo, los principales operadores ofrecen, tanto en sus combustibles de gama alta como en los ordinarios, B7. La gran diferencia en el caso del diésel se establece cuando la etiqueta sea XTL, que equivale al diésel sintético, no derivado del petróleo.

Por último, los rombos servirán para identificar los gases: gas natural comprimido (CNG), gas licuado del petróleo (LGP), gas natural licuado (LNG) o hidrógeno (H2).

Los vehículos que se adquieran a partir de hoy deberán contar, en el depósito, con una pegatina especial, al estilo de las que ahora indican si el coche es de gasolina o diésel, en la que se especifique qué tipo de combustible utiliza. Estarán obligados a llevarla «ciclomotores, motocicletas, triciclos y cuatriciclos, turismos, vehículos comerciales ligeros, vehículos comerciales pesados, autobuses y autocares», especifica la norma.

Los propietarios de vehículos anteriores a esa fecha tampoco tendrán demasiado problema, en todo caso, en su día a día. En las gasolineras seguirán encontrándose los mismos distintivos de siempre, solo que acompañados por los E5, E10, B7... Que servirán para homogeneizar en 28 países las denominaciones de los combustibles.

 

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