La nueva carga fiscal de los carburantes pone a Valladolid entre las provincias con mayor alza del IPC

El empleado de una gasolinera sirve a un cliente./JONATHAN HERREROS
El empleado de una gasolinera sirve a un cliente. / JONATHAN HERREROS

La inflación se sitúa al cierre de marzo en el 1,6%, tres décimas por encima de la media nacional, con subida del 4,8% en el caso del transporte

Ángel Blanco Escalona
ÁNGEL BLANCO ESCALONA

Si notó usted que en marzo el dinero le dio menos de sí, sepa que no fue una impresión sin fundamento, sino una realidad. La inflación se desbocó en el tercer mes del año en Valladolid y tras venir de una subida del 1,2% en febrero, en el mes siguiente se encaramó al 1,6% en tasa interanual, que además es una subida tres décimas mayor que la registrada en el conjunto de España (1,3%). El capítulo del transporte, donde se encuentran encuadrados los carburantes, fue el principal culpable, con un incremento del 4,8% debido a la comparación con el año pasado, cuando Castilla y León era territorio exento del impuesto a gasolinas y gasóleos que los conductores deben pagar desde el inicio de 2019.

Valladolid ha pasado de ser la novena provincia de España con los carburantes más baratos a ocupar el mismo puesto, pero por lo alto de la tabla como consecuencia de la integración de los dos tramos del antiguo impuesto de ventas minoristas de determinados hidrocarburos en un único impuesto denominado 'tipo especial' del impuesto sobre hidrocarburos, cuyo valor asciende a 0,072 euros por litro y que se aplica por igual en toda la Península y Baleares. La carga fiscal ha incrementado el precio de los carburantes en las provincias castellanas y leonesas en 5,8 céntimos el litro (4,8 + 21% de IVA).Restaurantes y hoteles 1,7 Alimentos y bebidas no alcohólicas 0,9

En cuanto al Índice de Precios de Consumo (IPC) difundido hoy por el INE, el segundo grupo que más ha empujado al alza en el caso de Valladolid ha sido el de la Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, con una subida anual del 2,2%, en este caso una décima por encima de la nacional. Las Comunicaciones se han encarecido el 1,8% mientras que la Sanidad; los Restaurantes y Hoteles; y los Otros bienes y servicios, los tres grupos lo han hecho el 1,7%. El 1% ha subido el Vestido y calzado; el 0,9% los Alimentos y bebidas no alcohólicas y el 0,6% las Bebidas alcohólicas y el tabaco. Los menores incrementos han sido los de la Enseñanza, con el 0,4%; y el de los Muebles, artículos del hogar y artículos para el mantenimiento corriente del hogar, con el 0,2%. El único grupo de consumo que ha bajado de precio con respecto a doce meses atrás es el del Ocio y cultura, con el -1%.

Si bajamos a un segundo nivel, el de los subgrupos, encontramos que la Electricidad, gas y otros combustibles ha subido el 4,2% y la Utilización de vehículos personales, el 7,4%. La Protección social lo ha hecho el 5,4% y los Servicios ambulatorios, el 2,5%.

En el extremo opuesto, los Artículos textiles para el hogar se abaratan el 5,8%; los Paquetes turísticos, el 6,9% y los Equipos de telefonía y fax, nada menos que el 18,4%.