Valladolid
Movilidad pretende iniciar la reordenación de terrazas del centro en diciembreCrece la presión de los vecinos del casco histórico para que se actúe y el concejal recuerda que ya se paralizaron nuevos montajes que no fueran «ligeros»
Presión de los vecinos del centro para que el Ayuntamiento actúe con urgencia contra la «sobreocupación» de las terrazas en algunos puntos del casco histórico. ... Y respuesta del Consistorio. Espera contar a finales de este mes con las primeras medidas del plan director contratado con una consultora para iniciar las acciones a partir de diciembre. La asociación que representa los intereses de los residentes del cogollo de la capital reclama al equipo de Carnero una ordenanza que ponga de una vez veto a estos montajes. Pero el concejal Alberto Gutiérrez aclara que no sería necesario elaborar una nueva regulación, cuya tramitación se alargaría en el tiempo. La que está en vigor presenta, de momento, «instrumentos suficientes» y, en todo caso, la ocupación de suelo «es discrecional», competencia de la Administración Local.
Los afectados denuncian que su proliferación sin límite «invade el acceso a portales, dificulta el tránsito de las personas poniendo en riesgo su seguridad e impide el acceso a los servicios de emergencias en determinadas zonas», según señalan aportando una batería de fotos con varios casos. «Presentan una nula compatibilidad urbanística con el entorno histórico, convierten las aceras y plazas en auténticos locales de ocio al aire libre sin ninguna regulación en cuanto al ruido generado», subrayan, además de añadir que algunas de estas estructuras se convierten «en un almacén permanente para su mobiliario» a pesar de que no estén en servicio. Los entornos de Poniente, Coca, Plaza Mayor y Catedral están en su foco.
El concejal de Tráfico y Movilidad, Alberto Gutiérrez Alberca, comparte este diagnóstico, pero acota que la solución tendrá que analizarse «caso por caso». El asunto es espinoso. No va a ser rápido al tener que conciliar intereses públicos y privados y estar en vigor muchas de las autorizaciones. «Calculo que en este mes ya nos entregarán algunas actuaciones; mi idea es que las que estaban fijadas para la primera fase del plan director puedan iniciarse a final de año», anuncia refiriéndose a las de las zonas antes citadas.
Subraya el edil que el Ejecutivo Local ya se ha dado un primer paso con la instrucción aprobada en marzo de este año. Esa orden establece que «únicamente» se otorgará autorización para el despliegue de terrazas «ligeras», es decir de mesas, sillas y sombrillas, que se puedan retirar después de cada jornada. La decisión, que ha llevado a denegar varios permisos de ocupación de vía pública, tumba de entrada cualquier solicitud que conlleve instalación de plataformas o tarimas. Nada de elementos que no sean «fácilmente amovibles». A esta instrucción se suma alguna actuación llevada a cabo en zonas afectadas. Concretamente, la reordenación que se aplicó en la plaza Rosa Chacel de Delicias.
«Hay un exceso de ocupación en metros y hay un exceso de ocupación de carácter permanente; no hablamos de una terraza que se instala y se retira, sino de esas que acaban convirtiéndose prácticamente en un almacén y eso es más acusado en las épocas invernales, porque vemos que son espacios que no utiliza nadie y genera esos conflictos», reconoce Gutiérrez Alberca, quien matiza, no obstante, que desde la pandemia los hábitos han cambiado y esta modalidad hostelera fuera del local tiene mucho tirón entre los clientes.
¿Ordenará el Ayuntamiento la retirada de algunos de esos montajes semipermanentes que ahora pueblan varios entornos del casco histórico? El responsable del área responde. «No quiero crear una alarma con eso hasta que no lo haya visto, se tiene que actuar caso por caso. Igual se podría hacer alguna modificación de esos cerramientos permanentes o semipermanentes, retirarlos en determinadas épocas del año», apunta, además de recalcar que la idea es «trabajar conjuntamente» con la Asociación Provincial de Hostelería.
«Creo que hay algunas cosas en las que estamos de acuerdo y lo analizaremos. Es un trabajo proceloso y lento, pero hay que construirlo desde el diálogo para que determinaciones que se tomen sean respetadas por todos», sostiene. En este momento, hay 1.022 terrazas autorizadas por las que el Ayuntamiento ingresa 1,5 millones de euros al año.
Los vecinos del centro quieren dejar «muy patente» que la asociación «no está y nunca ha estado en contra de la hostelería, la cual consideramos que forma parte esencial del capital humano y social de nuestra ciudad y un elemento clave para su desarrollo turístico». Sin embargo, piden sea una actividad «responsable y en equilibrio con los residentes». «No entendemos ni admitimos que se permita el actual abuso y descontrol que existe en la gestión de las terrazas del centro por parte del Ayuntamiento», concluyen.
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