Montemayor arranca sus fiestas con un emotivo pregón a cargo de Juan Carlos Sanz

El pregonero (segundo por la izquierda) posa con su familia y con el alcalde de la localidad (derecha)./S. F.
El pregonero (segundo por la izquierda) posa con su familia y con el alcalde de la localidad (derecha). / S. F.

El municipio celebra las fiestas de la Exaltación de la Cruz

S. FERNÁNDEZMontemayor de Pililla

El reloj de la Plaza Mayor de Montemayor de Pililla marcaba las siete de la tarde cuando cientos de vecinos de la localidad esperaban las palabras del pregón que marcó el pistoletazo de salida de la celebración de la Exaltación de la Cruz. Tras la intervención del alcalde, Iván Velasco, la responsabilidad de abrir de forma oficial las fiestas tenía nombre propio, Juan Carlos Sanz, el Jefe de Área de Inspección Educativa de la Dirección Provincial de Valladolid, que pertenece a esa generación que tuvo que salir del pueblo con 12 años para continuar con los estudios: «Montemayor es mi infancia, mi adolescencia, mi juventud y parte de mi vida adulta». Sanz habló de recuerdos, de anécdotas y del cariño y el orgullo que siente hacia su pueblo y lo hizo ante cientos de vecinos entregados a los que invitó a recordar aquellos tiempos «en los que se vivía más intensamente en la calle, donde no había televisión, videojuegos o 'smartphones'».

No solo el recorrido personal y la mención a vecinos del municipio llevó a los asistentes a enorgullecerse más si cabe de su municipio, también mencionó una de las principales señas de identidad de Montemayor, su afición taurina. El pregonero hizo hincapié en la despoblación que afecta al medio rural, «que está lleno de posibilidades y progreso, tan solo necesitamos programas de apoyo que ofrezcan oportunidades para que los jóvenes deseen invertir su tiempo y sus conocimientos en este medio». Como colofón, hizo especial mención para el mantenimiento de las tradiciones: la Exaltación de la Cruz y el coso de La Empalizada.