Modelos de cuatro patas

Una niña pasea a su mascota por la pasarela rodeada de vecinos del barrio. /Henar Sastre
Una niña pasea a su mascota por la pasarela rodeada de vecinos del barrio. / Henar Sastre

Dexter, Tyr y Kira consiguieron el podio en el primer concurso canino de La Rubia, en el que participaron treinta mascotas

MIRIAM CONDEValladolid

El enérgico labrador Django se ha llevado todos los aplausos del público cuando ha saltado a la mesa del jurado para coger la recompensa que merecía: una golosina en forma de corazón. Ha sido el segundo participante de la tarde y ya se auguraba su candidatura al podio por su naturalidad y desparpajo. Finalmente ha sido su compañero de paseo, el labrador Dexter, quien se ha alzado con el título de mejor pareja de perro y dueño.

Una pasarela negra ha adornado la plaza de la calle Corta de La Rubia, pero esta vez los que desfilarían serían perros. Decenas de vecinos se han acercado a la cita protagonizada por treinta canes de todas las razas y tamaños. Todavía no había arrancado el concurso y multitud de niños ya ocupaban las primeras filas en torno al escenario. Sus miradas lo decían todo, tanto la de los más pequeños como la de los protagonistas de la noche, que no han dudado en mostrar sus mejores habilidades junto a sus dueños: dar la pata, sentarse, tumbarse, saltar, rodar... Todo valía para sorprender al jurado encabezado por la veterinaria Helena Muñiz, quien ha recordado a los participantes la obligación de vacunar a sus mascotas. Asimismo, ha recomendado la desparasitación cuatro veces al año, el control de peso en dos ocasiones y, a los perros mayores de siete años, la revisión geriátrica anual.

La competición ha estado muy reñida y han sido pequeños los detalles que hicieron que Tyr, un border collie, y Kira, una perra mestiza, completaran el podio con los títulos de perro más obediente y perra más guapa, respectivamente. Los ganadores han obtenido un autolavado en la peluquería Covacan (organizadora del certamen). Sin embargo, todos los participantes se han llevado una bolsa de comida, además de unas galletas como premio a su valentía en la pasarela.

Mireya Méndez ha sido la encargada de preparar este concurso por primera vez en el barrio, aunque ya lo habían celebrado cuatro veces en Covaresa, donde antes estaba el negocio. Hace solo seis meses que decidió abrir el local en La Rubia, donde «se compra mucho más en las tiendas a pie de calle». También ha añadido que «este concurso sirve para dar a conocer la técnica de autolavado de la peluquería. Así los dueños se sienten implicados en el cuidado de su mascota».