Miles de personas abarrotan Íscar para disfrutar de los toros y la juerga

Los mozos corren delante de los astados durante el encierro en el que resultó lesionado un joven de Villacastín./C.C.
Los mozos corren delante de los astados durante el encierro en el que resultó lesionado un joven de Villacastín. / C.C.

Un mozo de Villacastín resulta herido en el encierro al ser arrollado por la manada de astados

CRUZ CATALINA

Íscar llegaba este domingo al ecuador de sus fiestas populares agosteñas tras una intensa y multitudinaria madrugada protagonizada por los miles de jóvenes deseosos de diversión, que, llegados de toda la provincia y del resto de la comunidad, convirtieron calles, plazas y espacios públicos en un gran 'botellódromo'.

Por lo demás, peñistas y vecinos continuaron a lo largo de toda la jornada dominical entregados al jolgorio desde primera hora de la mañana, casi empalmando, con las ya clásicas 'mañanitas' de la charanga Makoki El Can y su grupo Vela, que cedía el testigo a su homónima Sonido Ibérico.

En el primero de los encierros, con seis novillos de Marcos Núñez y otros tantos cabestros, que hicieron por dos veces el recorrido a la inversa, es decir desde el coso hasta la corredera que cierra el paso a mitad de la calle Mayor y vuelta de nuevo hasta el lugar de partida, un mozo de la localidad segoviana de Villacastín resultó herido en la calle Palomares, en el cruce con Primitivo Aguado, al ser arrollado por la manada y caer al suelo cuando trataba de salir de entre los astados. Fue atendido de los golpes por los médicos en la enfermería de la plaza de toros sin que su estado revista gravedad.

Ya en la plaza de toros, hasta las doce del mediodía en que tuvo lugar el segundo encierro, se celebró la tradicional probadilla de varios novillos por parte de numerosos aficionados. El segundo encierro, este si por el recorrido que va desde los corrales de San Miguel al coso del centro multiusos, estuvo protagonizado por los seis toros de procedencia Murube-Urquijo, de la ganadería lusitana Passanh.

Concluido este segundo festejo taurino, en la plaza Mayor y en los primeros números de la calle Real tenían lugar de forma simultánea y con gran afluencia de personal la ya acostumbrada fiesta infantil de la espuma, organizada por la peña El Ruedo, y la salchichada solidaria convocada por la peña El Abuelo. Este año en favor de la Asociación de Familiares de Enfermos de Alzheimer de la Comarca de Íscar, entidad para la que se recaudaron 624 euros. Mientras, en la calle Severiano Pascual, el grupo Los Varis animaba el vermú flamenco, organizado por el bar Mónaco.

La animación festiva continuó con la celebración del segundo festejo de abono, una corrida de toros de procedencia Juan Pedro Domecq, de la ganadería madrileña Los Eulogio, en la hicieron el paseíllo la terna formada por el veterano y popular diestro-banderillero jerezano Juan José Padilla, el mirobrigense Jonathan Sánchez Peix , artísticamente conocido como Juan del Álamo, y el valenciano Román (Román Collado Gouinguenet).

Completó la programación el renovado espectáculo participativo de fuego visual y pirotecnia titulado 'Ragnarok' de la compañía vallisoletana Kull d'Sac, que discurrió desde el teatro-auditorio municipal, en la calle San Pedro, hasta la residencia de la tercera edad Santa María de los Mártires, en la avenida Juan Carlos Domínguez. Siguió un concierto del dúo Dos Perros, organizado por la peña La Popular. Al filo de la medianoche, dio comienzo la verbena popular, amenizada por la orquesta Kubo, y una nueva sesión de disco-móvil hasta altas horas de la madrugada.