De la mesa a la basura

La Diputación de Valladolid implantará en 16 pueblos un plan de compostaje doméstico para convertir en abono restos de comida y de poda

Tanto los residuos de poda como los restos de la cocina (excepto pescado y carne) se depositarán en un compostador, en contacto con la tierra y al sol./
Tanto los residuos de poda como los restos de la cocina (excepto pescado y carne) se depositarán en un compostador, en contacto con la tierra y al sol.
Lorena Sancho Yuste
LORENA SANCHO YUSTE

Que el césped cortado o las ramas podadas regresen al jardín de cualquier vivienda del medio rural en forma de abono. Que los residuos vegetales y orgánicos (poda, césped, hojas, frutas, verduras y restos de cocina, salvo pescado y carne) sean reutilizables en cada vivienda en lugar de terminar en un contenedor o en un punto limpio. Ese es el objetivo, esa es la meta que la Diputación quiere conseguir en este mandato mediante la puesta en marcha de un programa piloto de compostaje doméstico con el que los vecinos puedan reciclar y los respectivos municipios ahorrar en recogida de este tipo de basura.

Los municipios en prueba

El punto de partida fue Traspinedo, población de poco más de 1.100 habitantes que desde hace cuatro años ha educado a sus vecinos en la importancia de realizar su propio compost para abonar los jardines de uno de los municipios con un mayor número de urbanizaciones ajardinadas en su entorno. Desde ese momento, y a partir de una propuesta en el pleno provincial, la Diputación ha decidido trasladar esta idea al resto de la provincia, mediante la puesta en marcha de un programa-piloto de compostaje doméstico que se probará en 16 municipios de la provincia de Valladolid para, después, y en función de los resultados obtenidos, trasladarlo al resto del medio rural. «Hemos elegido aquellos en los que urbanísticamente se admite este tipo de construcción, es decir, en los que se reconoce un cierto volumen de podas o un mayor número de viviendas con parcela y jardín», especifica el diputado delegado de Medio Ambiente, Alberto Magdaleno.

50 metros de jardín

La Diputación contratará así a una empresa una vez culmine el proceso de licitación en el que se encuentra ahora este programa, que tendrá un coste de en torno a 20.000 euros. El plan contemplará así la entrega de un mínimo de 168 compostadores (84 en cada una de las dos zonas en las que se aplicará el programa inicialmente) entre vecinos de las localidades y de forma gratuita. Cada una de las familias participantes –deberán contar en sus viviendas con una superficie ajardinada aproximada superior a 50 metros cuadrados– recibirá un folleto didáctico que indique el funcionamiento del programa y sus características. Dos meses después de su puesta en marcha, la empresa adjudicataria comprobará el funcionamiento y los resultados. «El objetivo del programa es doble, por un lado, enseñar a la población a reciclar y a reutilizar nuestros propios residuos; y por otro, ahorrar costes en la recogida y traslado de la basura», añade el diputado Alberto Magdaleno.

El funcionamiento es relativamente sencillo. Roberto Muñoz, ingeniero técnico agrícola, es uno de los mayores expertos del proceso en la provincia. Desde hace cuatro años comprueba en Traspinedo el procedimiento paso a paso, que arranca con la instalación del compostador en contacto con la tierra y en un lugar donde reciba los rayos del sol, pues debe tener una temperatura alta. Como mínimo se deberá llenar la mitad del habitáculo, con mezcla de residuos vegetales y orgánicos, a excepción de carne y pescado para que no genere mal olor. «Es como servir un todo incluido para los microorganismos y que el proceso de descomposición sea lo más rápido posible», señala. El proceso tardará después entre cuatro y seis meses para obtener el abono, que se podrá reutilizar de nuevo en el jardín. «Se obtiene alrededor de un treinta por ciento de abono de cada cantidad que echamos en el compostador», añade este ingeniero técnico.

Una vez que el proyecto se haya probado en estos primeros 16 municipios de la provincia, la Diputación analizará los resultados y la posibilidad de ampliar el programa al resto de la provincia. «Es un reciclaje circular, autocompostaje, y de ampliarse conseguiríamos un gran ahorro», precisa el diputado.