La mayoría de los turistas que visitan Valladolid elige irse de tapas para comer

Un grupo de turistas, en la plaza de la Universidad. /V. V.
Un grupo de turistas, en la plaza de la Universidad. / V. V.

Cada visitante gasta de media 71,22 euros al día durante su estancia en la capital

Víctor Vela
VÍCTOR VELAVALLADOLID

El alojamiento, la comida, tal vez alguna compra o el depósito lleno en la gasolinera, el aparcamiento, un regalo, la caña, la tapa y la copita de después. Todo suma y, al final, cada turista gasta de media 71,22 euros al día en la capital, según los datos recabados por la Sociedad Mixta de Turismo, que ha cuantificado –a través de encuestas con los turistas y los negocios implicados– el impacto que para la economía vallisoletana tiene la visita de viajeros y excursionistas procedentes de otras provincias.

La cifra media de 71,22 euros varía en función de si el visitante hace noche (sube hasta 105,17 euros si se aloja en un establecimiento reglado) o simplemente se ha acercado a Valladolid para pasar el día. En ese caso, el desembolso medio por persona es de 31,59 euros.

Además, también se calcula cuánto es el gasto (52,31 euros) de aquellos que se hospedan bien en casas de familiares y amigos, bien en un piso turístico pirata. Y este dato es importante, ya que implica al 10,95% del total de visitantes (y casi uno de cada cinco viajeros que se alojan en Valladolid). La estancia media en la ciudad es de 1,76 días (apenas una noche, por lo que el reto, como aseguran desde el Consistorio, es conseguir que se queden una más).

Una parte importante implica directamente al turismo gastronómico. La mayor parte (el 37,7% de los encuestados) asegura que come de tapas, seguidas de cerca por el menú del día (32,7%). A continuación se sitúan aquellos que recurren a la carta (17%) y la última opción a la que se recurre son las ofertas de comida rápida (12,7%). A la hora de elegir local, el aspecto más influyente es el precio (así lo señala el 33,6%), seguido por las propuestas de cocina innovadora (22,1%), los platos típicos de la zona (17,8%) y la ubicación del local (que supone el principal criterio de selección para el 15,8% de los encuestados).

Entre los aspectos que más valoran los clientes de los bares y restaurantes vallisoletanos destaca la carta de vinos (7,53 puntos sobre diez), la amabilidad y profesionalidad de los empleados (7,43) y la relativa rapidez en ser atendidos (7,39). Las peores notas: presentación de los platos (7,13), el estado y limpieza de los baños (7,03) y las facilidades de acceso al local (6,82).

Estas cifras se incluyen dentro de los informes anuales que elabora la Sociedad Mixta de Turismo –publicados este mismo mes de marzo– y que recogen las apreciaciones que los turistas tienen de Valladolid. La ciudad obtiene las mejores notas en conservación de monumentos y oferta cultural, mientras que flojea un poco en calidad del medio ambiente y señalización turística.

Valladolid cerró el año pasado con 455.926 viajeros (personas que se hospedan en hoteles, hostales y pisos turísticos homologados) y 789.243 pernoctaciones. El INE ofreció este viernes los datos de febrero. La capital comienza el año con el mejor inicio turístico desde que hay registros: 59.738 viajeros y 114.059 pernoctaciones en los meses más flojos de la temporada.