700 mayores esperan ayuda a domicilio a pesar de incrementarse la financiación

Una cuidadora venda los pies a una usuaria de ayuda a domicilio en Valladolid. /H. SASTRE
Una cuidadora venda los pies a una usuaria de ayuda a domicilio en Valladolid. / H. SASTRE

Ayuntamiento y Junta inyectan 950.000 euros más para poder afrontar el coste del servicio

J. Asua
J. ASUAVALLADOLID

En una ciudad que envejece a pasos agigantados, el servicio municipal de ayuda a domicilio no deja de ganar clientes. El problema es que no se les puede atender a todos. Un total de 700 mayores engrosan la lista de espera de esta prestación, a pesar de la nueva aportación económica que el Ayuntamiento y la Junta se han visto obligados a inyectar para hacer frente al pago del coste de los usuarios que, a día de hoy, disfrutan de ella. La concejala de Servicios Sociales, Rafaela Romero, reconoce que los fondos no dan más de sí y busca soluciones para dar cabida a los aspirantes.

Según los datos facilitados por la edil, durante este año, a través de este área municipal, se ha dado respuesta a 3.267 personas en la modalidad de atención personal en el hogar, mientras que otras 576 han disfrutado del servicio de 'catering', que consiste en llevar a casa de los ancianos la comida o la cena para evitarles tener que entrar en la cocina, ya que buena parte de ellos sufren diferentes grados de discapacidad y no están en condiciones de hacer la compra o guisar.

El Ayuntamiento tenía un crédito consignado para afrontar esta prestación de 6,6 millones de euros. Pero no ha sido suficiente y se ha tenido que reorganizar el presupuesto de la concejalía para aportar ahora otros 950.000 euros, de los que 425.000 han llegado del Ejecutivo regional. También ha tenido que suplementarse con 60.000 euros los 682.000 destinados a financiar los menús. En total, esta oferta de respaldo a los mayores, básica para que puedan seguir viviendo en sus casas de forma semiautónoma, supone un desembolso de 8,2 millones de euros de las arcas públicas, de los que la Junta de Castilla y León aporta el 67% y el Consistorio el resto.

Reacios a la ayuda vinculada

Existe una alternativa: la prestación vinculada que ofrece el gobierno regional, que consiste en que el mayor se busca por su cuenta una empresa de atención y luego se le abona la parte del coste subvencionado por la Administración. Romero destaca que los ancianos son reacios a esta modalidad, a pesar de que, ante la imposibilidad de atenderlos de forma directa, se les recomienda la opción. Los técnicos del área, sin embargo, se encuentran con reticencias. Primero, porque hasta que se les reconoce la ayuda –una media de tres meses– tienen que abonar ellos el coste total. Segundo, porque prefieren contar con el respaldo de un organismo público al que poder dirigirse y que les ofrece más garantías. Tercero, porque no se ven con desenvoltura suficiente para rastrear y elegir en el mercado una compañía que se adecue a sus necesidades. Meter alguien en su casa sin un aval oficial les cuesta.

Romero destaca, además, que las mejoras en el servicio que se gestiona desde el Consistorio han incrementado el coste. Era de ley, considera, que la atención mejorara. Ahora se reconocen el máximo de horas que les corresponden a los usuarios y en los hogares donde hay dos personas mayores con dependencia reconocida también se han aumentado el tiempo de ayuda por parte de un cuidador externo. También se han incrementado los controles durante los primeros meses para ajusta la prestación a las necesidades de los usuarios y se ha instaurado la figura de un coordinador para gestionar altas, bajas, facturación o incidencias. Estas mejoras son muy bien valoradas por los mayores, pero conllevan un coste. El Ayuntamiento estudia cómo poder incluir a los 700 veteranos que esperan para entrar en este sistema.

El doble en teleasistencia

En el caso de la teleasistencia, también se ha registrado un incremento importante en el número de usuarios, aunque aquí el coste es menor y se «puede asumir». Desde la entrada del equipo de gobierno, el número de mayores que han optado por esta prestación ha pasado de las 2.000 personas a las 4.000.

La Concejalía de Servicios Sociales está realizando una campaña de información entre los vallisoletanos de 80 a 85 años para dar a conocer la ventajas de este 'control remoto' de sus necesidades, que les asegura auxilio a través de un llamador en el caso de sufrir un percance en sus casas o de necesitar ayuda urgente.

 

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