Borrar
El matrimonio formado por María Luisa Navarro y Sindo Diéguez en su establecimiento de la calle Huelgas. Alberto Mingueza

Valladolid

El matrimonio de Puente Duero que dice adiós a su frutería después de 52 años

Gumersindo Diéguez y María Luisa Navarro cierran por jubilación con la satisfacción del trabajo bien hecho y entre muestras de cariño de sus clientes

Domingo, 23 de noviembre 2025, 19:47

Comenta

María Luisa Navarro (Puente Duero, 1962) no puede evitar emocionarse cuando se le pregunta qué se lleva después de tantos años detrás del mostrador. Para de hablar un momento, suspira, se seca las lágrimas y entonces responde: «Hemos estado muy a gusto y me llevo muchas cosas. Recuerdos y la gente muy sana, muy campechana», rememora con nostalgia desde el interior de la frutería Las Hermanas de la calle Huelgas número 20 de Valladolid, que el 29 de noviembre bajará la persiana para siempre.

El nombre se debe a que el comercio lo abrieron los padres y los tíos de su marido, Gumersindo Diéguez (Puente Duero, 1960), dos matrimonios unidos por la relación fraternal de las esposas. Era agosto de 1973 y Sindo, como le conocen todos, lo vivió en primera persona –«empecé con 13 años echando una mano y luego me quedé porque no quise estudiar», confiesa–, pero prefiere que sea su mujer la que relate la historia del establecimiento.

Así que María Luisa empieza explicando que durante cuatro décadas estuvo 20 metros más atrás, hasta que hace trece años se vieron obligados a trasladarse a su ubicación actual «porque el señor del local nos quiso subir el alquiler al doble». Ella se incorporó a la tienda «hace 39 años, cuando me casé», y juntos han llevado el establecimiento desde que se jubilaron los fundadores.

Un negocio cercano, donde han sido partícipes de las alegrías de sus clientes y por supuesto también de sus penas. «A veces tenías que hacer hasta de psicóloga, porque te contaban enfermedades, o que se habían separado», recuerda María Luisa con los ojos empañados, y añade sabiamente que «todos tenemos algo».

Si se le cuestiona sobre el motivo de esa relación de complicidad indica con una sonrisa que tal vez se deba a que aprecian su buen talante. «Me dicen 'tú nunca estás enfadada', pero es que yo no tengo que estar enfadada. Yo vengo a trabajar, no a contar mis problemas ni si me duele esto o lo otro, y tengo que tener buena cara hasta donde pueda. Intento ser amable y hacer todo lo que pueda, y creo que lo he hecho», apunta con humildad.

52 años después de la inauguración a Gumersindo le ha llegado la hora del retiro. «Una nueva etapa» en la que le acompañará su compañera de vida y que esperan «disfrutar». «No somos muy viajeros, intentaremos estar en casa el máximo tiempo posible», señala María Luisa sobre sus planes más inmediatos. Su intención fundamental es «descansar», porque «no hemos tenido tiempo de muchas cosas, de decir 'voy a ir de compras con tranquilidad', todo era siempre deprisa», continúa, y por eso valora que «tenemos unos años en los que si la salud nos lo permite podemos ir y venir y es lo que pretendemos, porque somos gente muy normal, no tenemos grandes lujos».

Fachada de la frutería Las Hermanas de Valladolid. A. M.

Se despiden «entre añoranzas», pero «con la cabeza muy alta y la conciencia muy tranquila» porque tienen la satisfacción de la tarea bien hecha. Prueba de ello son las muestras de cariño que reciben de los vecinos de San Juan, Vadillos y Las Batallas, pero también de otros llegados desde más lejos porque «tenemos clientes de hace cuarenta años o más que siguen e incluso algún hijo de ellos que ha cogido las riendas y dice 'yo voy donde Sindo'».

Gracias «de corazón»

A todos les agradecen «de corazón» tanto «la confianza» como «el cariño y los momentos compartidos». «Trabajar con vosotros ha sido un verdadero privilegio y una fuente constante de aprendizaje y satisfacción», se lee en el cartel que han colgado en la báscula donde pesan la variedad de frutas y hortalizas frescas que ofrecen, siempre de la máxima calidad, junto a legumbres de la tierra, encurtidos y otros productos de alimentación «muy específicos de aquí porque tienes que tener lo que no haya en los supermercados para diferenciarte».

Al hilo de esto, María Luisa Navarro defiende la importancia de las tiendas de proximidad. «Aquí vienes y si quieres un cacito de aceitunas o un pepinillo, como vienen a pedir las niñas del colegio, se lo das en una bolsa y su madre no tiene que comprar un tarro. Esa es la esencia del comercio pequeño», destaca, en comparación con lo que ocurre con «un centro comercial donde te tienes que llevar cinco pares de calcetines aunque solo necesites uno. Aquí si necesitas una zanahoria yo te doy una zanahoria, no te tienes que llevar un kilo».

«En un centro comercial donde te tienes que llevar cinco pares de calcetines aunque solo necesites uno. Aquí si necesitas una zanahoria yo te doy una zanahoria, no te tienes que llevar un kilo»

María Luisa Navarro

Propietaria de la frutería Las Hermanas

De garantizar el mejor surtido se ha encargado durante décadas el propietario, que acude a diario a buscarlo al mercado «a las cuatro de la mañana». Desde el próximo sábado el despertador dejará de sonarle a las 3:30, lo que sin duda será un respiro. «Hemos trabajado mucho», reconocen ambos mientras su hija asiente desde el fondo de la frutería. Una ocupación sacrificada que han sacado adelante a base de «muchas horas, porque esto no es un trabajo de ocho a tres de lunes a viernes, sino de lunes a sábado hasta las ocho y media de la tarde, solo con el parón de la comida», detalla María Luisa.

Pese a que había una persona interesada en mantener la actividad, finalmente no será posible que Las Hermanas continúe abierta porque «ahora los dueños de los locales piensan que valen mucho y no valen nada. Lo podíamos haber dejado bien, pero el dueño del local no se ha puesto en condiciones y la persona que lo iba a coger se ha vuelto para atrás porque eran unas condiciones infumables», lamentan.

Este contenido es exclusivo para suscriptores

Publicidad

Publicidad

Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios

elnortedecastilla El matrimonio de Puente Duero que dice adiós a su frutería después de 52 años