El matrimonio búlgaro detenido con 10 kilos de speed pacta penas que suman 10 años de cárcel y 500.000 euros de multa

El matrimonio búlgaro detenido con 10 kilos de speed pacta penas que suman 10 años de cárcel y 500.000 euros de multa

El juicio ha seguido contra los otros dos supuestos cómplices, uno de ellos la mujer que les alquiló una habitación a modo de 'caleta'

El Norte
EL NORTEValladolid

El matrimonio de origen búlgaro formado por Lyudmil L.Z. y Tsonka V.Z, detenido en febrero de este año en Valladolid en posesión de diez kilos de speed y cuatro y medio de hachís, se ha conformado con condenas de seis años y un día y cuatro años y un día de cárcel, respectivamente, junto con el abono de multas de 500.000 euros, tras reconocer el primero la autoría de un delito de tráfico de drogas y la segunda su participación en los hechos a modo de cómplice.

De la sentencia de conformidad pactada por la pareja -se le aplica la atenuante de drogadicción- y el Ministerio Fiscal, que inicialmente pedía para cada uno de ellos ocho años de privación de libertad, se han desmarcado sus otros dos compañeros de banquillo, los también búlgaros Ivan P.P. y Lyubov V.A. e Ivan P.P, la primera expuesta también a ocho años de prisión y el segundo a dos.

Aunque el matrimonio confeso podía haberse acogido a su derecho de no declarar, no lo ha hecho, posiblemente como 'peaje' del pacto alcanzado con el acusador público.

Este detalle ha tenido consecuencias negativas, sobre todo, para la acusada Lyubov V.A, quien vivía en un domicilio de la calle Bailarín Vicente Escudero y que arrendó una de sus habitaciones a la pareja donde ésta, a modo de 'caleta', ocultaba la mercancía con la que luego Lyudmil y Tsonka traficaban al 'menudeo' en las inmediaciones de su propia vivienda, sita en la calle Pólvora.

Y es que Lyudmil, aunque en fase de instrucción aseguró que pagaba a su arrendadora 250 euros por la habitación y que ella desconocía lo que guardaba en su interior, en la primera jornada del juicio iniciado este viernes en la Audiencia de Valladolid, en declaraciones recogidas por Europa Press, ha modificado su versión para apuntar ahora que Lyubov V.A. no sólo era plenamente conocedora de que allí había droga sino que también tenía una llave de la cerradura.

El principal inculpado colocaría así a Lyubov como cómplice, como mínimo, aunque Lyudmil ha negado que ésta ayudara materialmente al matrimonio a vender la mercancía en plena calle, mientras que ha exculpado del todo al también acusado Ivan P.P, al que sitúa como mero cliente a quien el pasado día 31 de enero vendió en la calle una papelina con cinco gramos de speed.

Otra de las curiosidades de la primera jornada del juicio es que la esposa de Lyudmil ha mantenido que no tenía ni idea de que su marido utilizaba la habitación alquilada en la calle Bailarín Vicente Escudero como 'caleta' para almacenar la droga, afirmación que, sin embargo, no tiene lógica cuando acababa de conformarse con una condena de cuatro años y medio de cárcel por su complicidad en los hechos.

Idéntico alegato ha realizado la propia Lyubov V.A, quien ha recordado con sorpresa el día que entró la policía en su casa tras derribar la puerta y luego hacer lo propio con la de la habitación que tenía alquilada al matrimonio.

«No se me pasó por la cabeza que allí ocultaban la droga», ha insistido la acusada en referencia a los diez kilos de speed, cuatro y medio de hachís y otros cinco de sustancia de corte que los agentes hallaron en un frigorífico en dicha dependencia.

Sin embargo, el instructor de las diligencias policiales, además de incluir al matrimonio confeso en la actividad ilícita de venta de sustancias, ha mantenido que a lo largo de las investigaciones se había podido también incriminar en los hechos a la mujer que les había arrendado la habitación y al cuarto de los procesados.

En el caso de Lyubov, el agente mantiene que ésta participaba activamente en labores de contravigilancia, mientras que respecto de Ivan P.P, a pesar de que éste se haya presentado como un mero cliente del matrimonio búlgaro, el funcionario policial ha relatado un episodio en el que el acusado fue visto cómo adquiría droga a Lyudmil que luego vendió a un tercero a cambio de dinero.

El juicio en la Audiencia de Valladolid continuará el próximo día 16 de noviembre con la práctica del resto de la prueba testifical, pericial y con la exposición de los alegatos del fiscal y de los defensores de los dos acusados que sostienen su inocencia y que, por tanto, han rechazado alcanzar un acuerdo con la acusación pública.

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