La localidad vallisoletana de Mayorga congrega a cientos de personas en el encierro de Santo Toribio

Un momento del encierro por las calles de Mayorga./M. G. M.
Un momento del encierro por las calles de Mayorga. / M. G. M.

Miguel García Marbán
MIGUEL GARCÍA MARBÁNVALLADOLID

Por sexto año consecutivo, Mayorga ha celebrado el encierro de Santo Toribio, al que asistieron cientos de mayorganos y visitantes. Una vez más, el Ayuntamiento de la localidad y la Asociación Taurina Mayorgana (Astama) organizaron una completa y atractiva jornada en la que la localidad volvió a vivir la emoción de las reses corriendo por su emblemática calle Derecha.

El programa se inició por la mañana con el encierro infantil, al que siguió la suelta de un inmejorable novillo de Orive y de una vaca de Victoriano del Río. A continuación, Miriam Ferreruela puso el mejor ambiente flamenco al mediodía en el concierto que ofreció en la carpa de la plaza de España.

Sin embargo, el plato fuerte de la jornada fue el encierro de la tarde, en el que se soltó el Toro de Santo Toribio, un bravo novillo de El Álamo, además de una vaca de Peñatella. También se soltó en el encierro vespertino el novillo de la mañana «por ser muy bueno», en palabras del presidente de Astama, Víctor Paniagua, quien valoró muy positivamente el festejo, que calificó de excelente, a la vez que agradeció al Ayuntamiento, pastores, socios y colabores su participación para hacer posible «un gran festejo». Astama cuenta en la actualidad con 150 socios, en su mayoría de Mayorga, pero también de pueblos de la comarca. Por su parte, el alcalde mayorgano, Alberto Magdaleno, expresó que «el festejo se ha consolidado con una gran repercusión entre los aficionados». Por suerte no hubo que lamentar ningún incidente.

Las versiones pop de los años 80 del grupo Bloody Mary pusieron en la carpa el mejor ambiente festivo,