El juicio por el crimen de la niña Sara será público, pero la prueba forense será a puerta cerrada

El magistrado Feliciano Trebolle, presidente del jurado en el caso de la niña Sara, en su despacho. /M. J. P.
El magistrado Feliciano Trebolle, presidente del jurado en el caso de la niña Sara, en su despacho. / M. J. P.

El presidente del jurado limitará imágenes y sonido durante algunas sesiones del proceso, que arrancará este jueves 25 de abril y se prolongará hasta el 14 de mayo

M. J. Pascual
M. J. PASCUALValladolid

El magistrado presidente del jurado en el proceso por el crimen de la niña Sara -que se prevé como el más largo de los juicios con jurado de la historia de la Audiencia de Valladolid y que arranca este jueves, 25 de abril- ha determinado que las vistas se desarrollen en audiencia pública, a excepción de algunas itaciones dirigidas a preservar la memoria de la pequeña asesinada el 2 de agosto de 2017. La resolución dictada por Feliciano Trebolle considera que no existen suficientes motivos para declarar todo el acto del juicio a puerta cerrada, aunque sí establece restricciones concretas. El veterano magistrado, presidente de la Audiencia de Valladolid, considera que con esta decisión «evitamos toda situación de oscuridad en la administración de justicia, eliminando asimismo toda imagen que en la sociedad pueda plantearse de arbitrariedad en dicha materia». Entiende que, de los escritos de la acusación y de la defensa «no se infieren razones de seguridad u orden público que aconsejen celebrarlo a puerta cerrada (...), pues la niña ha fallecido, de forma que no se va a vulnerar su derecho a la intimidad, sin perjuicio de adoptar limitaciones para proteger el respeto debido a su memoria».

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Además, indica en su resolución que tampoco existe necesidad de proteger la intimidad de la familia de la víctima, ya que su madre está acusada y el otro pariente directo es la hermana de la niña asesinada, que también es menor de edad, y en este caso se adoptarán limitaciones. La principal es que se celebrará a puerta cerrada la prueba pericial forense en relación a las fotografías de las lesiones de la víctima, las relacionadas con la libertad sexual y causa de la muerte y, en general, todas las pruebas que se desarrollen con imágenes de la menor víctima, así como la reproducción de los videos en los que declara su hermana, también menor.

Además, se restringirá el uso de imágenes o captación de sonido dentro de la sala de vistas, de forma que no habrá acceso directo de los medios audiovisuales y cámaras fotográfica, aunque sí habrá una señal institucional que se recogerá en las salas de prensa habilitadas en el Palacio de Justicia.

En la primera sesión del juicio, el 25 de abril, se elegirán los nueve miembros del jurado y los dos suplentes. También para esta primera jornada está previsto que el fiscal, las acusaciones populares y las defensas expongan sus respectivos informes.

Para el 26 de abril está programado el interrogatorio de la madre de la niña, Davinia M. G., y su compañero sentimental en la fecha del crimen, Roberto H. H., que están acusados de asesinato, violación, lesiones, maltrato habitual y abandono de familia.

Desde el día 29 de abril hasta el 9 de mayo se sucederán las declaraciones de una veintena de peritos y una treintena de testigos. Cubrirán la información del juicio, el más mediático del año en Castilla y León, más de medio centenar de medios de comunicación.

Según la programación facilitada por el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León (TSJ), el día 10 de mayo las partes defenderían sus conclusiones finales, tras lo cual el jurado se retiraría a deliberar para emitir su veredicto.

Prisión permanente revisable

La Fiscalía, las dos acusaciones populares, Asociación Clara Campoamor y Asociación de Asistencia a Víctimas de Agresiones Sexuales y Malos Tratos (Adavasymt), y la particular, que representa al padre biológico de la víctima, reclaman prisión permanente revisable tanto para Roberto H. H. como para la madre de la niña. Solo el padre biológico solicita la libre absolución de Davinia, porque sostiene que la madre desconocía lo que le ocurría a su hija pequeña y que si se hubiera percatado habría reaccionado para evitarlo.

En concreto, el ministerio fiscal considera a Roberto H.H. autor material de seis delitos de maltrato con lesiones en el ámbito familiar, un delito de maltrato habitual, otro de violación a una menor de 16 años y asesinato. A la madre le imputa los mismos delitos por omisión y otro, como autora, de abandono de menores. Por el asesinato pide que se imponga a ambos acusados la prisión permanente revisable, mientras que por el resto de delitos solicita penas que suman, para el hombre, 24 años de cárcel y 25 para la mujer, además de 15 años de libertad vigilada cuando salgan de prisión.

Adavasymt imputa a los dos un delito de asesinato, seis delitos de lesiones y otro de maltrato, así como un delito continuado de violación para el novio de la madre y de abandono de menores en el caso de ella, con lo que, amén de la petición de prisión permanente revisable para ambos, esta acusación popular pide para la mujer un conjunto de penas que suman 13 años de cárcel y 24 para su pareja.

La Asociación Clara Campoamor les atribuye delitos de lesiones, con petición de un año por cada uno, un delito de lesiones por el que pide cinco años, otro de maltrato habitual por el que solicita tres años, uno de violación a menor de 16 años, con petición de 15 años más, y otro de asesinato, por el que pide que se les imponga prisión permanente revisable, más otros 15 años de libertad vigilada una vez que recuperen la libertad.