Los jóvenes activistas se movilizan en Valladolid para concienciar sobre la crisis ecológica y social

Participantes del debate sobre los límites de la guerra de los combustibles./Henar Sastre
Participantes del debate sobre los límites de la guerra de los combustibles. / Henar Sastre

El centro La Molinera acogió ayer un debate sobre los límites de la guerra de los combustibles fósiles y el malgasto de agua

MIRIAM CONDEValladolid

Cientos de asociaciones ecologistas de toda Europa se unen para luchar contra el cambio climático. El gran consumismo de una parte de la población trae consigo consecuencias tan graves como el incremento de la temperatura media del planeta en 1,5 grados, así como sequías o el agotamiento de los recursos fósiles, entre otros.

Cinco de estas entidades se reunieron ayer en una mesa redonda el centro social La Molinera de la capital para establecer unos límites en la guerra de los combustibles fósiles, el malgasto de agua o el excesivo consumo de carne animal. Convocado por Alternativa Universitaria, Ecologistas en Acción, Entrepueblos, Greenpeace, Juventud por el Clima y SodePaz Balamil, el acto se desarrolló con la participación de Alfonso Pérez, miembro de la campaña '2020, Rebelión por el Clima', que habló sobre el ciclo de movilizaciones. Otra de las ponentes fue Virginia Soler, de la Asociación Fridays for Future Barcelona, quien planteó la perspectiva de los jóvenes sobre la crisis global.

Por otra parte, desde Fridays for Future Barcelona intervinieron Abel Ruiz y Lara Dias, que hablaron sobre la convivencia en el 'Camp-In-Gás' de acción contra el gas fósil y justicia climática que se celebró el pasado fin de semana en Portugal. Por último, Delia Laurent de ClimAcció y Marco Massetti, del grupo de desinversión fósil de 350.org Barcelona, se centraron en el peligro del poder corporativo y financiero.

Necesidad de actuar

Otros muchos movimientos como el de la activista sueca Greta Thunberg buscan crear conciencia sobre los graves daños que está sufriendo el planeta. «Necesitamos políticos valientes que actúen ante esta inminente catástrofe», defiende Carmen Duce, miembro de Ecologistas en Acción, uno de los organizadores del evento.

Muchas son las cumbres que organizan los grandes líderes, pero ninguna de ellas con el objetivo de hacer frente al cambio climático. Esta es una de las malas actuaciones de los políticos que reivindicó Greta Thunberg en su intervención en el Parlamento Europeo el pasado mes de abril.

La activista Carmen Duce argumenta que «es necesario llevar una vida menos consumista» y que hay que «evitar el exceso carnes y sustituir esas proteínas, por ejemplo, por las que aportan legumbres».

El apoyo de la sociedad juega un papel muy importante en el desarrollo y consecución de los objetivos que plantean estas asociaciones. «Es indignante que España compre tomates al extranjero y luego exporte el producto nacional», lamenta Duce. Los ecologistas nos dan unas pautas a seguir ante la necesidad de poner unos límites como «llevar una vida más relajada, menos consumista y más tradicional», afirma la activista.

La emergencia climática es un hecho y hay que tomar medidas por parte de toda la población, no solo de los políticos, los medios de comunicación o las corporaciones. Duce concluye que «por nuestra parte, podemos cambiar el modelo de vida, variar la dieta y no abusar de los medios de transporte».