Iveco valora prorrogar el ERTE en la fábrica de Valladolid a 2026
La medida aún no ha sido comunicada a los sindicatos, que siguen dando pasos de cara a la negociación del convenio
Iveco está valorando prorrogar el Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) que está aplicando en su fábrica de Valladolid más allá del próximo 31 ... de diciembre, que es cuando estaba previsto que concluyera. Esto supondría confirmar la atonía de los pedidos en un mercado muy volátil, que en los últimos tiempos se ha visto resentido. En torno al 90% de los mil empleados de la multinacional en la ciudad ensamblan la furgoneta Daily en su versión chasis cabina, mientras que el 10% restante se dedica al montaje de las cabinas para camiones.
El ERTE que está en vigor, que es el número 24 en la historia de la factoría de la carretera de Soria, se presentó por causas productivas y arrancó el pasado 30 de junio con una duración máxima de 45 días. Cuando termine noviembre se habrán consumido casi el 85% de esas jornadas, y de hecho hace apenas dos semanas fuentes de la Dirección ya avanzaban que era «muy posible» que se terminaran agotando, en contraposición con lo que ocurrió con la regulación anterior.
Todo apunta a que esa paralización de la actividad podría prolongarse hasta el 31 de marzo de 2026. Tendría sentido teniendo en cuenta que en la planta de Madrid se está llevando a cabo otro ERTE de 45 días de duración que acaba justamente en esa fecha, lo que ayudaría a acomodar la producción de Valladolid a la de las instalaciones de la capital de España. Es allí donde se montan los vehículos pesados de la marca, que tienen como componente esencial las cabinas que se envían desde aquí.
Si los encargos no se reactivan y la compañía opta por ampliar los paros puntuales, tiene la obligación de notificarlo antes de que expire el actual expediente. Es lo que establece el artículo 47.4 del Estatuto de los Trabajadores, que determina que «la empresa podrá comunicar a la representación de las personas trabajadoras con la que hubiera desarrollado el periodo de consultas una propuesta de prórroga de la medida». Esta información aún no se ha trasladado a los sindicatos.
En todo caso, la necesidad de una eventual prolongación «deberá ser tratada en un periodo de consultas de duración máxima de cinco días, y la decisión empresarial será comunicada a la autoridad laboral en un plazo de siete», de acuerdo con la misma ley, que también acota que sus efectos se despliegan «desde el día siguiente a la finalización del periodo inicial de reducción de jornada o suspensión de la relación laboral». En este caso, eso implica que sería efectivo a partir del 1 de enero del año que viene.
El beneficio neto cae más del 33%
La decisión de estudiar la ampliación del ERTE coincide con el inicio de la negociación del nuevo convenio colectivo, que arrancará con la constitución de la mesa bipartita como muy tarde este 22 de noviembre. A falta de que la empresa les convoque para esa reunión inicial, los sindicatos han dado un paso más en el proceso este miércoles con el nombramiento de sus representantes en la comisión, según han confirmado tanto el presidente del Comité de Empresa, Jesús Rodríguez, de CC OO, como la responsable de UGT, Alicia Carrascal.
«Seremos siete miembros en total», explica esta última, «dos por cada sección sindical salvo en el caso de SETI, que solo tendrá uno porque solo tiene un delegado», detalla. Es decir, que en la Comisión Negociadora se sentarán dos integrantes de Comisiones Obreras, dos de la Unión General de Trabajadores, dos de CGT y uno del Sindicato de Empleados y Técnicos de Iveco. Como era de esperar a ese primer encuentro la parte social irá «con una plataforma conjunta, como otras veces», según señala la portavoz de UGT, si bien su contenido «todavía no lo hemos hablado».
Cabe recordar, por otra parte, que hace una semana el constructor dio a conocer sus resultados hasta el tercer trimestre, un periodo que cerró con un beneficio neto de 174 millones de euros. Esta cantidad es el 33,33% inferior a la que registró entre enero y septiembre de 2024, lo que ha llevado a la firma italiana –que en julio vendió su división de vehículos comerciales a la india Tata Motors– a reducir sus previsiones para 2025. Los ingresos consolidados ascendieron a 9.428 millones, el 7,3% por debajo de los contabilizados doce meses antes, según Europa Press.
El beneficio ajustado antes de intereses e impuestos (EBIT, por sus siglas en inglés) fue de 314 millones de euros, prácticamente la mitad que hace un año (-49,6%), «debido principalmente a la reducción de los volúmenes y a la absorción negativa de los costes fijos en el caso de los camiones, y al aumento de los costes de los productos en el caso de los autobuses». Al hilo de esto, el presidente ejecutivo de Iveco, Olof Persson, puntualizó que están centrados «en la visión a largo plazo» y «el control estricto de los precios, la gestión de costes, el mantenimiento de inventarios y la aceleración del programa de eficiencia».
Junto a esto, el directivo alegó que las expectativas de la marca contemplan «una mejora interanual de la rentabilidad en todas sus unidades de negocio y una contribución decisiva de su programa de eficiencia». No obstante, han revisado a la baja sus expectativas para este ejercicio, fijando el objetivo del EBIT ajustado entre los 830 y los 880 millones, en contraste con la horquilla previa de 880 a 980 millones.
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