La iglesia de San Juan, en Villalón, será centro de interpretación del mudejar

Obras en el interior de la iglesia de San Juan, en Villalón de Campos /Miguel G. Marbán
Obras en el interior de la iglesia de San Juan, en Villalón de Campos / Miguel G. Marbán

Las obras para la rehabilitación del templo han comenzado con na inversión de 350.000 euros

MIGUEL G. MARBÁN

Ya muchos vecinos de Villalón de Campos pensaban que no lo iban a ver, que su querida iglesia de San Juan, donde algunos habían sido bautizados, donde otros habían tomado la primera comunión, habían contraído matrimonio y muchos despedido a sus seres queridos, se iba a caer, que la cubierta no aguantaría un invierno más. Que se vendría abajo, llevándose consigo el artesonado cupuliforme situado sobre el presbiterio, machacando el bello retablo mayor, dedicado a los Santos Juanes, que, terminado hacia el año 1500, está atribuido al Maestro de Palanquinos.

Pero, por suerte, no ha sido así. Desde hace dos semanas, la instalación de andamios en la parte exterior e interior de la iglesia y el levantamiento de una grúa han avisado a los vecinos de la terracampina localidad de que las ansiadas obras de restauración son una realidad que va a ejecutar la Junta de Castilla y León para evitar el derrumbamiento de este monumento, incoado como Bien de Interés Cultural. Con un presupuesto que asciende a 315.000 euros, el objetivo de la intervención es «la recuperación de las condiciones de estabilidad de la armadura de madera de la iglesia y de las condiciones de estanqueidad de la cubierta, con la intención de devolver al monumento su configuración arquitectónica original, al menos en lo que se refiere a su envolvente».

En la cubierta, el proyecto contempla su desmontaje y reposición, incluyendo su impermeabilización, y la recuperación de los aleros, tanto de la nave central como de las laterales. A los pies de la nave, y en contacto con la espadaña, se eliminará el volumen existente sobre la cubierta para dar continuidad a las cornisas y recuperar el faldón occidental. Ya en el interior de la iglesia, se llevará a cabo la restauración de los elementos estructurales y constructivos de la armadura, con reposición de los deteriorados, además de su limpieza general, y, en su caso, la protección de elementos y policromías. Además, se consolidará y recuperará la estructura del coro, situado a los pies de la iglesia.

El alcalde de la localidad, José Ángel Alonso, además de mostrar su satisfacción por ver las obras comenzadas, recordó que «es una reclamación histórica de Villalón desde hace más de 20 años, que por fin se hace realidad». Alonso destacó que también se va a iniciar la rehabilitación del suelo y de las paredes, esta vez con fondos del Ayuntamiento, del Arzobispado y de la Asociación Villalón Vive, «con lo que la iglesia quedará restaurada». Respecto a sus usos de futuro, el regidor hizo ver la importancia de que se pueda disfrutar de la belleza de la iglesia durante todo el año, ya que «es importante recuperar esta joya, pero también darle un uso». En este sentido explicó que la iglesia seguirá abierta al culto, con la celebración de misas señaladas (como la de San Blas o la de San Juan), pero indicó que también se pretende que sea centro de interpretación del arte mudéjar de Villalón y de la comarca, a la vez que pueda tener una sección especial para la Semana Santa de la localidad «con la exposición de las mejores tallas procesionales».

Si alguien ha luchado por esta iglesia de San Juan ha sido la Asociación Villalón Vive, que ahora, con el inicio de las obras, ve recompensados tantos años de reivindicaciones. Su presidenta, Rosa Molina, expresó su alegría «porque la Junta se haya implicado en la recuperación de una iglesia con un patrimonio tan importante». Molina aprovechó para recordar el mal estado de la iglesia de San Pedro, a la vez que llamó la atención por la necesidad de arreglar las escaleras de acceso al atrio de San Miguel, en la que en poco tiempo se han caído tres vecinas, y la importancia de construir una rampa para mejorar su accesibilidad.

La iglesia de San Juan, de estilo gótico mudéjar, data de la segunda mitad del siglo XV. En su interior, además del bello artesonado cupuliforme situado sobre el presbiterio, destaca el retablo mayor, dedicado a los Santos Juanes, atribuido al Maestro de Palanquinos hacia 1500. Aunque se aprecian todavía rasgos góticos, como la proliferación de dorados, la obra incluye características que anuncian el Renacimiento, como la preocupación por el espacio o el interés por la perspectiva. Está compuesto por dieciocho paneles con escenas de los Santos Juanes (San Juan Bautista y San Juan Evangelista), y cuatro tablas en el banco o parte inferior, en las que se representan parejas de apóstoles.