Los hoteles bajan los precios para repuntar en un agosto que llena las casas rurales

Los hoteles bajan los precios para repuntar en un agosto que llena las casas rurales
A.Mingueza

Los pueblos cuentan esta semana con un 95% de ocupación frente al 50% de la ciudad

Lorena Sancho Yuste
LORENA SANCHO YUSTEValladolid

Cautiva por el paladar con su gastronomía, también por la vistosidad de su rico patrimonio y por el olfato de su amplísima gama de vinos. Pero este verano, el de los 34 grados de máxima y 16 de mínima, la hotelería de Valladolid no hará precisamente su agosto. No serán malas cifras, pues mantiene su ocupación hotelera en un 50% –para la semana festiva más destacada del año–, pero tampoco se aproximará a las buenas cifras registradas en veranos pasados como el del año 2016, cuando la repercusión en el turismo de países como Egipto o Turquía incrementó los destinos nacionales y, por ende, situó a la ciudad como zona de paso de los viajeros que se decantaron por el norte del país.

Los hoteles de Valladolid echan así un pulso al turismo festivo que este mes llena pueblos en busca de charangas, capeas y verbenas, pero también al de raíz, al que apuesta por regresar a sus orígenes como opción al descanso. Y lanza un órdago con una bajada de precios para cautivar a los viajeros que durante las semanas vacacionales necesitan realizar un alto en el camino en su trayecto, especialmente hacia quienes eligen el norte del país para tomar unos días de asueto.

Precios «atractivos»

«Apostamos por unos precios más atractivos», admite Francisco Posada, presidente de la Asociación de Empresarios de Alojamientos Turísticos de Valladolid. En concreto, añade, con descuentos que oscilan entre el 10 y el 15% con respecto al verano del pasado año –así se refleja también en las ofertas que recogen estos días portales de reserva de internet– y con los que pretenden repuntar en un mes de agosto que tradicionalmente vacía la ciudad y llena los pueblos. «Mantenemos las cifras de ocupación durante el verano, pero es cierto que está siendo más flojo que años anteriores, cuando la crisis turística que sufrieron otros países llenaron las islas Canarias y Baleares y mucha gente apostó por zonas nacionales y aprovechó para conocer Valladolid como parada antes de alcanzar su destino», añade.

Las rutas turísticas, la gastronomía y la celebración de conciertos y exposiciones se suceden así durante el mes de agosto en la ciudad para intentar a su vez atraer a visitantes. Máxime en una semana en la que se dan cita cerca de medio centenar de fiestas patronales en la provincia de Valladolid, y en municipios con una población significativa, como Tudela de Duero, Rueda, Viana de Cega y Peñafiel.

Es en el medio rural donde se encuentra esta semana la ocupación hotelera más significativa, pues según la Asociación Vallisoletana de Turismo Rural oscilará entre el 90 y el 95%, dependiendo del día. En este caso, el perfil de turista sí ha variado pero para regresar a lo que buscaba hace varios años, antes de la crisis económica, de apostar por un alquiler o arrendamiento de una vivienda durante toda la semana festiva. «Son unos días en los que la gente acude a los pueblos y hay dos motivos principales. O para ir a las fiestas de un municipio en concreto, o para pasar unos días en el pueblo con el que mantienes algún tipo de vinculación», señala Luis Chico, presidente de la Asociación Vallisoletana de Turismo Rural.

Los turistas en estos casos han regresado a reservas largas, de mínimo cinco días; bien entre el sábado 11 y el miércoles 15 de agosto, o bien desde la jornada de hoy y hasta el próximo domingo, 19 de agosto. «El 15 lo tenemos como referencia», insiste este presidente de la Asociación Vallisoletana de Turismo Rural.

La apuesta de los empresarios de estos alojamientos situados en los pueblos es además ofrecer paquetes turísticos con rutas históricas o gastronómicas de otros municipios.

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