El hombre de 62 años que murió en el río desapareció cuatro horas antes en La Rubia

Los operarios trasladan el cuerpo del hombre de 62 años hallado frente al hotel A. C. Palacio de Santa Ana. /J. S.
Los operarios trasladan el cuerpo del hombre de 62 años hallado frente al hotel A. C. Palacio de Santa Ana. / J. S.

El hallazgo del cuerpo, a la altura del puente de Hispanoamérica, coincide con las labores de búsqueda de Manuel Sáez, de 87 años y vecino de La Rondilla, al que se perdió la pista el viernes

J. Sanz
J. SANZ

Los familiares de un hombre de 62 años, que tenía su residencia habitual en la carretera de Rueda, en La Rubia, alertaron a los servicios de emergencia de su desaparición al filo de las diez de la mañana del miércoles ajenos a que apenas una hora antes, gracias a un testigo, acababa de ser localizado un cuerpo sin vida flotando en las aguas del Pisuerga en las inmediaciones del puente de Hispanoamérica. La víctima, a la espera de su identificación definitiva, vestía la misma ropa (un polo rojo), tenía una edad similar (unos sesenta años) y llevaba poco tiempo en el agua, según confirmaron fuentes policiales, que dieron por hecho que se ­trataba del vecino de la carretera de Rueda.

La casualidad quiso que el hallazgo del cadáver en el río coincidiera con las labores de búsqueda de otro desaparecido, en este caso un vecino de La Rondilla, Manuel Sáez Palomino, de 87 años, al que sus familiares perdieron la pista a última hora de la tarde del pasado viernes, cuando no regresó a su domicilio, y al que buscan desde entonces precisamente en el entorno del Pisuerga, cuyas aguas volvieron a peinar en la tarde del miércoles los especialistas del Grupo de Salvamento y Rescate (GSR), en esta ocasión aguas abajo de la ­playa. Sus allegados, de forma simultánea, están rastreando parques y descampados de la ciudad y de los pueblos próximos, por ahora, sin encontrar pista alguna fiable sobre su ­paradero.

Labores de búsqueda de Manuel Sáez.
Labores de búsqueda de Manuel Sáez. / Alberto Mingueza

Más rápida, aunque con el peor de los finales, fue la búsqueda del hombre de 62 años que, según informaron sus familiares a las 9:51 horas (cuando alertaron al 112), había salido de su domicilio de la carretera de Rueda a las cinco de la mañana a dar un paseo y no había regresado. Menos de cuatro horas después, a las 8:50, un viandante observó, según todos los indicios, su cuerpo flotando cerca del puente de Hispanoamérica. Una patrulla de la Policía Local confirmó que se trataba de un cadáver y minutos después era sacado del agua desde una lancha del Servicio de Bomberos por el embarcadero situado a la altura del hotel AC Palacio de Santa Ana.

Dos casos simultáneos

Allí se desplazaron a continuación agentes de las brigadas de Homicidios y Científica de la Policía Nacional, además de una forense, que ordenaron el traslado del cuerpo al Instituto de Medicina Legal para la práctica de la autopsia. Todo apunta a que pudo tratarse de una muerte voluntaria, al igual que otra registrada en paralelo en un domicilio de Arroyo de la Encomienda (a las 9:23 horas), donde un hombre fue encontrado con un cuchillo clavado literalmente en el corazón. Fue trasladado con vida al Clínico, donde falleció poco después. Su cuerpo también se encuentra en las dependencias forenses de la calle Real de Burgos. La investigación, en este caso, le corresponde a la Guardia ­Civil.

Entre tanto, y de vuelta a la capital, familiares, agentes, voluntarios y bomberos prosiguen con la búsqueda del vecino de La Rondilla. Manuel Sáez Palomino, de 87 años, mide 1,55, viste pantalón oscuro y camisa de cuadros, utiliza bastón y lleva ­gafas.

 

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