Guisasola deja la pediatría tras 46 años de médico, profesor y político

Francisco Javier Álvarez Guisasola, en la plaza de Zorrilla. ::/ Henar Sastre
Francisco Javier Álvarez Guisasola, en la plaza de Zorrilla. :: / Henar Sastre

El investigador proyecta «tal vez escribir, reflexiones, si son o no publicables, ya lo veremos»

Ana Santiago
ANA SANTIAGOValladolid

Más de siete años de asistencia han cerrado toda una vida entre la política, la gestión académica, la docencia y la investigación. Francisco Javier Álvarez Guisasola ha cerrado su actividad laboral como la empezó, un principio y un final dedicados, entregados a la asistencia, a la pediatría y con especial dedicación a los casos de cáncer de los más pequeños. Siempre fue su pasión. Eso no lo duda, de sus muchas y largas facetas, «la Universidad y la medicina, si tuviera que elegir serían lo único». No lo piensa, así contesta ante la pregunta inevitable de una vida de consejero de Educación, también de Sanidad, parlamentario, rector de la Universidad de Valladolid y también profesor, hasta ser catedrático en la misma, y médico, médico varias veces y siempre, «porque es mi parte vocacional, estudié la carrera para ejercerla, es en lo que creo sin renunciar a mis otras etapas, no me arrepiento y tuvieron sus cosas buenas; pero la asistencia y la docencia junto a la investigación son lo mío».

Y quienes lo han conocido más de cerca aseguran que era un político algo atípico –la inspiración académica no lo abandonaba en el escaño– y un gestor con vocación de mejorar la atención al enfermo de verdad y los recursos de los facultativos, la formación de los estudiantes... preocupado por las carencias asistenciales o educativas más que por dar respuestas que vendieran bien y quedaran mejor ante una galería de parlamentarios de la oposición, del propio grupo, de un titular de prensa o de cualquier otro interés externo.

«La jubilación llega al que fuera consejero de Sanidad y Educación, rector y hematólogo»

Son 71 años los que le traerá octubre a este asturiano de Lugones que hizo la carrera en Salamanca y la especialidad en Valladolid y que llegó a esta tierra castellana y leonesa para quedarse. Pediatría y Hematología antes que nada, después de todo;pero a este profesor cuya pasión por la medicina le viene de familia y su vocación se la completó su maestro el pediatra Ernesto Sánchez Villares, también le atrajo el impulso de la investigación, en la que cree y la que promovió este doctor –de los de título de verdad– con la dirección de multitud de tesis y estudios. También es larga su lista de publicaciones y no menor la de sus premios y reconocimientos; pero le ha llegado la hora del descanso al que fuera vicedecano, vicerrector y rector, lo hizo el último día de agosto y ahora volverá a cambiar de etapa, algo que ha hecho durante toda su vida como quien solo abre otra puerta.

«Hasta ahora solo he estado de vacaciones, en Galicia (su otra gran pasión) y también he vuelto a recorrer el Camino de Santiago con familia y amigos; ya hicimos el francés y esta vez han sido cuatro etapas de la ruta de Oviedo a Santiago, hemos llegado a Lugo. Un viaje maravilloso», destaca. Ahora «me toca descansar y replantearme un poco todo, acabo de volver a Valladolid y he pensado tal vez en escribir, posiblemente lo haga, reflexiones, si son o no publicables ya lo veremos. Ahora no hay presiones... no tengo muchos más planes todavía, he dejado algunos entes en los que entiendo que ya no tengo sentido, porque un jubilado debe representar eso y no otra cosa, por lo que he hecho algunas renuncias como la de formar parte de la ComisiónNacional de Pediatría, me quedo por ejemplo, eso sí, en el consejo de antiguos rectores. Álvarez Guisasola se ha jubilado, lo ha hecho como jefe del servicio en el Clínico de Valladolid. «Varias personas pueden sustituirme, están muy preparadas y esa fue la opinión al respecto que dejé». La Junta aún no ha puesto nombre al cargo.