Una fundación para luchar por el patrimonio y contra la despoblación

Daniel Miguel, rector de la UVA, junto a Gerardo Martínez Tristán, vocal del CGPJ; Juan Carlos Suárez-Quiñones, consejero de Fomento; Faustino González, alcalde de Cuenca de Campos; e Izaskun Villena, directora técnica de la Fundación Rehabitar./Rodrigo Jiménez
Daniel Miguel, rector de la UVA, junto a Gerardo Martínez Tristán, vocal del CGPJ; Juan Carlos Suárez-Quiñones, consejero de Fomento; Faustino González, alcalde de Cuenca de Campos; e Izaskun Villena, directora técnica de la Fundación Rehabitar. / Rodrigo Jiménez

Rehabitar, en Tierra de Campos, nace con una aportación de 60.000 euros de la Junta para su primera misión: restaurar el convento de San Bernardino

A. G. E.Valladolid

La construcción de una casa de adobe, en un pueblo de los muchos que jalonan Tierra de Campos, era antaño mucho más que una obra civil. En muchos de ellos suponía una celebración del esfuerzo común, con los vecinos trabajando, por ejemplo, para fabricar esos adobes de barro que hoy, en plena toma de conciencia de lo necesario de la sostenibilidad energética, son un ejemplo de eficiencia. Ese patrimonio, «humilde pero magnífico», como lo calificó Enrique Sáiz, director general de Patrimonio de la Junta, corre el riesgo de languidecer hoy por la pérdida de población y la falta de recursos. Y en ese contexto se presentó ayer oficialmente la Fundación Rehabitar, que tendrá su sede en Cuenca de Campos y que se marca como objetivo defender ese patrimonio, constituirlo en hito turístico y contribuir así a crear riqueza y, por consiguiente, a fijar población.

Fotos

No es un proyecto espontáneo. Surge tras varios años de talleres estivales relacionados con la construcción con tierra. Tras experiencias como la rehabilitación del edificio Innovatierra, rescatado de la ruina «gracias al apoyo de la Diputación» y a esos talleres. Y nace, además, con apoyo contante y sonante, que es lo que al fin y al cabo pemite sostener los muros de adobe en pie.

Juan Carlos Suárez-Quiñones, consejero de Fomento y Medio Ambiente de la Junta, aprovechó el acto solemne de presentación de Rehabitar para anunciar que la Junta aportará 60.000 euros «a la restauración del Convento de San Bernardino», una partida relevante porque permitirá «actuar en el tejado del edificio, que hay que asegurar» para, a partir de ahí, conseguir mantenerlo en las mejores condiciones posibles.

Del mismo modo, aseguró que la Junta también colaborará con el Congreso Internacional de Medio Ambiente y Cambio Climático que se celebrará este mismo año.

Asistentes a la presentación oficial de la Fundación Rehabitar en el Aula Triste de Santa Cruz.
Asistentes a la presentación oficial de la Fundación Rehabitar en el Aula Triste de Santa Cruz. / Rodrigo Jiménez

Este apoyo casi incondicional se fundamenta, explicó el consejero, en los objetivos compartidos. Principalmente, el de la lucha contra una despoblación que resulta demoledora en la Tierra de Campos. Que además, como reiteró el alcalde de Cuenca de Campos, es un territorio que cruza lindes provinciales. «En la Fundación tenemos gente de León, Palencia y Valladolid y nos falta Zamora», señaló Faustino González, regidor de Cuenca desde hace treinta años y uno de los impulsores principales de esta Fundación. «¿Cómo podemos poner remedio a los problemas que padece la Tierra de Campos? Lo primero ha sido convencer a las administraciones para que sean sensibles a este apoyo que precisamos. Esta Fundación de carácter comarcal cuenta con una experiencia piloto que se va a desarrollar en Cuenca de Campos con el Convento de San Bernardino de Siena. Tenemos mucho patrimonio, gran cultura y grandes tradiciones y eso no se puede perder».

Más que un monumento

El convento en el que se actuará es una joya con significado arquitectónico pero también con connotaciones personales. Gerardo Martínez Tristán, magistrado del Consejo General del Poder Judicial y oriundo de Cuenca de Campos, recordaba cómo «en ese convento y alrededores» correteaba «en pantalones cortos» cuando era un crío. «Fue el centro de nuestra vida. De allí extrajimos lo esencial de Tierra de Campos, el sacrificio, la educación en la austeridad, el ir con la frente alta y el pecho descubierto», explicó.

Martínez Tristán recibió el título de miembro de honor de la recién creada Fundación Rehabitar, y lo hizo en el Aula Triste del Palacio de Santa Cruz, donde se celebró el acto. Precisamente este detalle llamó su atención porque permite contextualizar la relevancia que en realidad posee el convento de San Bernardino. «Los escenarios son son inocuos. Estar aquí, en Santa Cruz, ha sido un acierto pleno, no en vano esta es una de las obras arquitectónicas más relevantes de inicio del Renacimiento y es coetánea del inicio de la construcción del convento de las clarisas», señaló. El palacio que Doña María de Velasco donó a las monjas recobrará así el lustre que nunca debió perder.