Fisioterapia y entrenamiento personal para mejorar la salud

Roberto Ramiro y Mario Rico, en las instalaciones de su empresa en la calle Moraña. /L. N.
Roberto Ramiro y Mario Rico, en las instalaciones de su empresa en la calle Moraña. / L. N.
Roberto Ramiro y Mario Rico: Actium
Laura Negro
LAURA NEGROValladolid

La inspiración y las buenas ideas a veces surgen en el lugar más inesperado. Son muchas las empresas y grandes proyectos que han partido de un improvisado boceto en una servilleta de papel y al calor de una taza de café. Actium es uno de ellos. Se trata de un centro de salud, entrenamiento personal, nutrición y fisioterapia que surgió de una conversación entre dos amigos vallisoletanos que se encontraron en una cafetería de Barcelona. Ellos son, Roberto Ramiro y Mario Rico, y ésta es su historia.

Desde pequeño, a Roberto le inculcaron la pasión por el deporte y la competición. Siempre quiso estudiar una carrera que le permitiera disfrutar de esta gran afición y convertirla en su medio de vida. Estudió magisterio especializándose en Educación Física y gracias a una beca se fue a trabajar a Nueva York a una importante clínica en el corazón de Manhattan, una increíble experiencia que le duró 8 meses y que le hizo crecer a todos los niveles. Al regresar a España, cursó el máster en Nutrición Deportiva y Entrenamiento en Madrid. Las prácticas las hizo en un centro de alto rendimiento en el barrio neoyorkino de Brooklyn. La fecha de caducidad de su visado marcó su vuelta a Valladolid, donde creó su primera empresa dedicada al entrenamiento y la nutrición, mientras colaboraba con la Universidad Europea Miguel de Cervantes como ponente y en una sección radiofónica sobre nutrición y buenos hábitos.

Mario, por su parte, siempre jugó al baloncesto, pero una lesión le obligó a dejar aparcado el deporte y conoció en propias carnes la fisioterapia. «No podía caminar y en poco tiempo, mi fisioterapeuta me ayudó a recuperarme. Aquello me pareció tan mágico que decidí estudiar la carrera de fisioterapia. Yo también quería conseguir que mis pacientes salieran andando de mi consulta», cuenta este joven. Estudió en Salamanca, y amplió su formación con dos másteres que cursó a la vez, el de Terapia Manual y el de Ejercicio Terapéutico y Control Motor, todo ello, mientras trabajaba en un gimnasio y lo compaginaba con la docencia universitaria. Más tarde, mientras trabajaba en una clínica, por su expediente académico, le concedieron una beca para cursar el master del Tratamiento del Dolor.

En febrero, Roberto estaba de fin de semana en Barcelona y, a través de Instagram, lanzó un mensaje a sus seguidores a ver si alguno se animaba a entrenar con él en la ciudad condal. Mario, que le conocía desde hacía 15 años y que estaba allí pasando unos días, respondió al llamamiento. Mientras tomaban café en la Gran Vía intercambiaron inquietudes laborales. «Encontramos grandes sinergias entre nuestras profesiones y vimos que entendíamos de la misma manera el deporte. Hablamos de la posibilidad de aunar en una sola clínica la fisioterapia, la imagen personal, el rendimiento deportivo, la nutrición, la salud y el bienestar», cuentan. Y así, en una servilleta, fue como nació el germen de Actium.

«Roberto tenía una experiencia de emprendimiento, y a mí, me habían propuesto varios proyectos, pero ninguno me convencía. Quería montar algo en lo que la salud fuera realmente lo importante y, tras aquella conversación, tuve claro que si montaba un negocio, sería con él, ya que compartíamos la misma filosofía y ética de trabajo», concreta Mario, que dejó su trabajo para emprender. Roberto también lo tuvo claro, tanto, que vendió su anterior empresa para apostar por este proyecto conjunto.

De cerca

Emprendedores:
Roberto Ramiro Oliver (34). Magisterio especialista en Educación Física, dietista y máster en Nutrición Deportiva y Entrenamiento y máster en Fisiología del ejercicio. Mario Rico González (30). Fisioterapeuta, máster en Terapia Manual, en Tratamiento del Dolor y en Ejercicio Terapéutico.
Inicio de la actividad:
8 de octubre de 2018.
Ubicación:
C/ Moraña, 12 – 47008 Valladolid
Contacto:
:www.actiumsalud.com – Telfs.- 722 461 178 y 983 176 048

Tras aquella reunión en Barcelona vinieron muchas más, para decidir todos los aspectos generales del negocio. Buscaron un local amplio, con fácil aparcamiento y con mucha luz natural. Lo encontraron en la calle Moraña y han creado en él un espacio 'wellness' pionero en España, no solo por los servicios integrales que ofrece, sino porque el propio local cuida del bienestar de los pacientes de forma pasiva. «Gracias a la empresa Evalore, hemos incorporado a la arquitectura medidas de salud y sostenibilidad provenientes de los dos estándares internacionales de más prestigio como Well Building Standard y Passive House. Es el primer local de España donde se combinan esas metodologías para cuidar de la salud de los usuarios y del medioambiente», explican.

Roberto y Mario cuidan la salud de sus clientes desde un enfoque multidisciplinar y científico. Sus servicios de fisioterapia van enfocados a ayudar a mantener una alta calidad de vida a través de las prácticas sanitarias más avanzadas. «Hay gente que solo acude al fisioterapeuta cuando tiene una lesión, pero lo ideal es hacerlo de forma preventiva», aconseja Mario, que también utiliza la presoterapia con frío como un recurso más a la hora de la recuperación de sus pacientes. En Actium aplican el pilates terapéutico o clínico como método de terapia activa. Ponen en práctica ejercicios para la realización de un trabajo muscular óptimo que proporcione flexibilidad, fuerza y estabilidad, sin riesgo de lesión. «Siempre hacemos un análisis previo e impartimos las clases de pilates en horario de mañana y tarde, en grupos reducidos», explica el fisioterapeuta.

Roberto realiza los entrenamientos personales a través de una exhaustiva planificación y bajo el principio de la individualización. «Conseguimos una mejora metabólica para promover la pérdida de grasa o mejorar la masa muscular. Se valora una analítica sanguínea para ver posible estrés metabólico y síntomas de inflamación sistémica. Determinamos la situación de la persona y fijamos objetivos para alcanzarlos de la manera más saludable posible», indica este emprendedor con 12 años de experiencia y una profunda formación. Como nutricionista también se encarga de valorar los hábitos de los usuarios para diseñar la mejor dieta. «Prescribimos salud y rendimiento para nuestros clientes. La apertura de una empresa es un camino difícil, en la que lo más importante es una buena formación, creer en uno mismo y ser ético con tus clientes».

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