La Fiscalía de Valladolid pide 20 años para el parricida de Parquesol

Los operarios del Servicio Forense trasladan el cuerpo de la fallecida del portal del número 15 de la calle Federico Landrove Moiño, en Valladolid. /J. Sanz
Los operarios del Servicio Forense trasladan el cuerpo de la fallecida del portal del número 15 de la calle Federico Landrove Moiño, en Valladolid. / J. Sanz

Los hijos de la víctima han decidido finalmente no formular un escrito de acusación contra su hermano

El Norte
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La Fiscalía de Valladolid solicita un total de veinte años de prisión para César F. M., el parricida de Parquesol, por delito de asesinato cometido sobre su madre, Sacramento M, de 73 años, a finales de enero de 2018 en el barrio vallisoletano de Parquesol tras administrarle dosis letales de barbitúricos, informa Europa Press.

Así se recoge en el escrito de calificación provisional de los hechos del Ministerio Fiscal que, amén de los veinte años de cárcel por delito de asesinato, con la atenuante de confesión y la agravante de parentesco, solicita otros diez años de libertad vigilada una vez salga de la cárcel, así como, en concepto de responsabilidad civil, el pago de indemnizaciones por importe de unos 20.000 euros en favor de sus dos hermanos y también hijos de la fallecida.

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La acusación pública entiende que el procesado tomó unilateralmente la decisión de acabar con la vida de su madre debido a la carga que ésta suponía para él debido a los cuidados que precisaba tras haber sufrido un ictus. Los hijos de la víctima han decidido finalmente no formular un escrito de acusación contra su hermano.

En el lado contrario, la defensa del encausado mantiene, como así ha sostenido a lo largo de la instrucción del proceso, que los hechos son constitutivos de un delito de cooperación al suicidio y, por consiguiente, solicita su internamiento por espacio de dos años.

Detenido en un hotel de Benidorm

César F. M., de 37 años, detenido el 31 de enero de 2018 en un hotel de Benidorm, en Alicante, donde confesó que había acabado con la vida de su madre, ha negado la existencia de asesinato u homicidio doloso y ha precisado que el día de autos se limitó a cooperar en el suicidio de la víctima.

El procesado alega que se encontraba muy unido a su madre y sostiene que ante los graves padecimientos físicos de la septuagenaria, él se concertó con ella para ayudarla a morir, como así hizo finalmente en el domicilio ubicado en el número 15 de la calle Federico Landrove Moiño.

«Los dos deseaban morir, ella por su grave situación física y él por los problemas psiquiátricos que padece», indicó en su día su abogada, Carmen Hedrosa, quien recordó que tras el óbito de la madre, el detenido viajó hasta Benidorm y se alojó en el Hotel Bali, donde protagonizó un fallido intento de suicidio mediante la ingesta de pastillas.