Más de 400 figurantes dan vida a la Feria de los Oficios de Villanubla

La recreación de la escuela del ayer fue uno de los atractivos de la cita. /N. L.
La recreación de la escuela del ayer fue uno de los atractivos de la cita. / N. L.

«El objetivo es trasladar a las nuevas generaciones oficios desaparecidos que fueron sustento de la economía local a principios del siglo XX»

N. LUENGOVILLANUBLA

En Villanubla se respiraba este sábado un aroma especial: el que desprendían los manjares de la matanza recién hecha, el de las longanizas curadas en el varal, el de las hojuelas fritas al calor de la lumbre y la mermelada elaborada con productos de la huerta. Un aroma de nostalgia que invadió la gran calle Mayor de la localidad y que ambientó, aún más, la tradicional Feria de los Oficios.

El municipio entero regresó al año 1918. Cerca de 400 figurantes dieron vida a esta gran cita de oficios tradicionales, muchos de ellos, ya desaparecidos. Allí estaba el pintor, zapatero, carpintero, cantero y modista o el fabricante de adobes, que se afanaba por mezclar el barro y la paja mientras el numeroso público se agolpaba en su taller. También la cantina y la escuela de la época, con profesores y alumnos, en la que no faltaba ningún detalle, como las plumillas o los pizarrines.

También estaban los personajes típicos de una Castilla de principios del siglo XX: el cura con la sotana, el alcalde, las parejas de la Guardia Civil con su característico tricornio, las doncellas y amas de cría paseando grandes cochecitos pulcramente adornados y también los militares, que dieron más vida a este gran paseo por el tiempo.

Una feria que, en su XVI edición, ha recibido centenares de visitantes y en la que, según sus organizadores, «lo mejor de todo es la participación vecinal». Son meses de preparativos, buscando trajes, decorados, herramientas y otros complementos decorativos. Todo cuidado al detalle. Allí estaba también Félix Velasco, alcalde del municipio, haciendo las veces de lustroso boticario. «Hemos querido recrear en un ambiente festivo la vida de Villanubla en el año 1918, donde tenían especial importancia los oficios tradicionales de los que mayoritariamente vivía la gente».

El objetivo es trasladar a las nuevas generaciones oficios desaparecidos. Esta fiesta es una llamada a la convivencia entre vecinos que, al fin y al cabo son los auténticos protagonistas de la jornada», dijo.

La nostálgica feria culminó con la actuación del grupo de danzas local Tres Fuentes, que ante los numerosos asistentes mostró lo mejor del folclore nublense con sus lazos de paloteo más tradicionales

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos