Entre vasijas y jarrones artesanos

Los visitantes contemplan los distintos puestos de la Feria de Cerámica. / Gabriel Villamil

La 41ª Feria de Cerámica y Alfarería celebrará el sábado el primer concurso de modelado rápido 'Ciudad de Valladolid'

Álvaro Gómez
ÁLVARO GÓMEZValladolid

La veterana Feria de Cerámica y Alfarería de Valladolid tiene cada año más pretendientes y eso, indudablemente, es la mejor prueba para afirmar que este evento es muy importante dentro del sector. Por eso, una edición más acuden a Valladolid artesanos de las nueve provincias de la Comunidad, de todas las partes de España, de seis puntos de Portugal, del sur de Francia ¡y hasta ceramistas de origen ruso! «La Feria por su propia dinámica tiene muy buena fama fuera del país y siempre hay algunos que solicitan venir», explica el presidente de la Asociación de Ceramistas de la ciudad (Aceva), Carlos Jimeno, quien se muestra «encantado» porque «al final tendremos que empezar a catalogar la feria como internacional».

A lo largo del paseo central de Campo Grande permanecen expuestas las obras de 80 ceramistas y alfareros desde esta mañana y hasta el próximo domingo día 15, con un horario ininterrumpido de 11:00 a 22:00 horas, para que los vallisoletanos se acerquen a adquirir la vasija que les hace falta, una estatua esculpida a mano o una baldosa de cerámica de alto valor artístico. Puede considerarse un privilegio estar en uno de esos 80 puestos, pues han quedado fuera muchas peticiones por falta de espacio en la feria.

Esta 41ª edición contará con la novedad de celebrar el primer concurso de modelado rápido Ciudad de Valladolid, en el que 20 adultos y otros tantos niños optarán a un premio de 200 y 50 euros respectivamente para adquirir productos de la feria, además de un set de modelado con tornetas, palillos, pinceles y barro. Se celebrará frente a la oficina de Turismo, en el espacio abierto que hay en el propio paseo de Campo Grande en la mañana del sábado. La inscripción es gratuita y por orden de llegada y será necesario que los niños vayan acompañados de un adulto, así como la presentación del DNI de todos los participantes.

El mural de los ciudadanos

Además, la feria dispondrá por tercer año consecutivo del Gran mural de los ciudadanos, donde todo el que pase podrá posar su mano para después ser horneada y ocupar un lugar en la ciudad. «Esta es la tercera edición y con las de este año llegaremos a más de 600 placas, más de 600 manos de vallisoletanos que permanecerán en el muro del río donde está la Leyenda del Pisuerga», detalla el presidente de Aceva según le han indicado desde la corporación municipal. De esta manera cobra importancia la feria dentro de la propia ciudad, lo que va acompañado de su crecimiento hacia el exterior.

«Esta es una de las ferias de cerámica y alfarería más importantes de España», declara el ceramista de Tordesillas Luis Rivero, quien sube la apuesta y considera que «quizá sea una de las mejores de Europa». «Está en un buen sitio y seguramente sea una de las ferias por donde más personas pasan», explica Rivero, quien realiza cerámica artística, diseñada por él y con un esmalte elaborado a base de minerales y metales.

Este tipo de ferias cobraron vital importancia tras el cierre de la mayor parte de tiendas de artesanía en las ciudades, que antes permitían a estos trabajadores sobrevivir con sus ventas. Ahora, explica Jimeno que «el taller en invierno es una continua producción para que en verano podamos vender todo lo que se produce». El sector actualmente sobrevive, «está bien, pero no para tirar cohetes», aunque le ha surgido un buen aliado. El movimiento ecologista que pretende acabar con el uso abusivo del plástico ha generado un pequeño repunte para los artesanos. «Si volvemos a utilizar la cerámica como se hacía antes el planeta estará mejor y los oficios tradicionales, que en definitiva son la cultura de un país, saldrán a flote», defiende Jimeno.