La Plaza Mayor botará esta noche con Franz Ferdinand

La Plaza Mayor botará esta noche con Franz Ferdinand

El grupo indie abre el cartel internacional ante la expectación de los vallisoletanos

ALFREDO SÁNCHEZ

Alex Kapranos -el vocalista y líder de la formación musical Franz Ferdinand- tenía 25 años cuando la banda en la que entonces tocaba fue brutalmente despedida por su sello discográfico que, tras vender menos de 20 copias de su primer álbum, se apresuró a deshacerse del grupo. Para el joven Kapranos este fue un duro golpe que le haría plantearse si su oportunidad de hacer carrera en el mundo de la música se había desvanecido antes incluso de tomar forma.

Siete años después, allá por 2004, Franz Ferdinand, la nueva formación compuesta por el de Glasgow, Nick McCarthy (guitarra ritmíca y teclado), Bob Hardy (bajo) y Paul Thomson (batería) sonaba en todas las emisoras de radio del mundo y era la banda a la que todo el mundo quería ver. ¿La clave de su éxito? Probablemente, ser despedido siete años atrás. Y es que, según ha afirmado Kapranos en varias entrevistas, desde entonces se dedicó a hacer música «con el único objetivo de disfrutar». Algo que, indudablemente, se puede apreciar en su música.

Hoy han pasado quince años desde su debut y la banda, que debe su nombre al archiduque Francisco Fernando, ha cosechado éxito tras éxito. 'Take me out', su segundo sencillo alcanzó el puesto número tres en las listas de ventas británicas y su primer álbum —homónimo— fue nombrado por la ENM como mejor disco del año. Desde entonces su sonido indie-rock ha madurado, adoptando pinceladas del punk, funk, ska e incluso influencias africanas, siempre recibiendo magníficas críticas o recogiendo premios tan valiosos como los British Awards.

Según palabras de Alex Kapranos, «una canción es buena cuando simplemente lo sabes». Y canciones como 'Do you want to', 'The dark of the matinée', 'The fallen' o 'Darts of pleasure', lo son sin lugar a dudas. Franz Ferdinand funciona como un buen equipo de fútbol, de forma casi instintiva. Tienen esa química y su música lo corrobora.

Nos encontramos ante el tipo de banda que incluiría referencias a la era-soviética, Salvador Dalí, el realismo mágico o el arte da-da. Y sorprendentemente, lo hacen con cierta naturalidad y una dignidad de la que solo las grandes bandas hacen gala. Con su música, los escoceses han sabido conservar lo mejor del rock&roll sin cometer los mismos errores que sus antepasados. Creando; desarrollando su propio estilo fresco y dinámico, en el que se desenvuelven como pez en el agua.

Como podría parecer, Franz Ferdinand recoge la tradición de una escuela que viene de la década de los 60; hoy en día solo quedan recuerdos de lo que supuso aquella escena de los años 2000 y que incluía a grupos como The Libertines o Kaiser Chiefs, que dejaron de ser referencia hace tiempo. Pero la banda escocesa ha sabido manejar su carrera con inteligencia.

Hace poco más de un año presentaron su quinto trabajo, 'Always Ascending' (Siempre subiendo) con el que han querido mirar hacia delante y transformar su estilo sin perder la esencia, adaptandose a las nuevas técnicas de la industría musical —reduciendo el uso de guitarras y añadiendo sintetizadores. Por ello el título, siempre subiendo, que según Kapranos quiere decir que «siguen evolucionando».

Así, los vallisoletanos podrán disfrutar del talento, la calidad musical y la desenvoltura de los Franz Ferdinand —que, en cierta forma, heredaron de The Beatles—, los saltos de Alex Kapranos, que desprenden energía y recuerdan a los de Roger Daltrey de The Who y por último, sus más de 33 años en el mundo de la música y, aun así, el mismo ritmo y empuje de grupos tan prestigiosos como Duran Duran, The Rolling Stones o Roxy Music.

Esta noche las buenas vibraciones de la banda escocesa inundarán la plaza Mayor dispuestos a contagiar su vitalidad y hacer botar a los presentes para elevar el nivel de jolgorio de las ferias y fiestas de la virgen de San Lorenzo.