Buen ambiente, pese al cole y el frío

La presidenta de la Asociación de Hostelería y la edil de Turismo entregan el premio a la mejor caseta./Henar Sastre
La presidenta de la Asociación de Hostelería y la edil de Turismo entregan el premio a la mejor caseta. / Henar Sastre

Los hosteleros miran al cielo para que la lluvia no arruine el fin de semana festivo

Jesús Domínguez
JESÚS DOMÍNGUEZ

La Feria de Día apura su vigésimo cumpleaños mirando al cielo, pendiente de las previsiones de lluvia existentes sobre todo para mañana domingo, aunque amenazantes a partir de este mediodía. Los propietarios y empleados de las 97 casetas que se reparten por el centro de la ciudad y los barrios afrontan con esa incertidumbre meteorológica este segundo fin de semana de las Fiestas de San Lorenzo rezando para que, como ayer viernes, respete la lluvia y los vallisoletanos se echen a la calle para disfrutar de sus tentempiés y preparados y poner un sabroso colofón a una semana que los hosteleros valoran como positiva.

Así lo considera Arturo Alcalá, cocinero de El Claustro, que percibe que en su caseta ha habido «incluso una afluencia algo mejor que la del año pasado», por lo que se muestra «contento» con cómo ha ido la primera semana de feria. Y es que no duda, «cuando la comida es buena y te mueves un poco para atraer al público, la gente viene», afirma con una sonrisa de oreja a oreja, la misma con la que cree que han vencido al tiempo, algo más frío que otros años y con dos gotitas ayer, que no pusieron demasiadas trabas para el disfrute del público.

En opinión de Jesús Valdivieso, de la caseta de El Angelillo, «por las noches se ha notado un poquito más» que el frío provocó que la afluencia fuera un algo más leve que en las noches de otros años. Sin embargo, en los establecimientos de la calle María de Molina lo compensaron con el concierto de ayer de Los Pichas, que siempre es garantía de éxito y atrae a numeroso público. «El fin de semana ha empezado a tope», considera Valdivieso, quien cree que esas actuaciones musicales que se han dado en diferentes puntos de la ciudad durante toda la semana han ayudado a la hora del vermú o para amenizar las cenas. Así, en su caso, el colofón lo pondrá el domingo Bloody Mary, otro grupo que suele arrastrar a público.

Actuarán si el tiempo lo permite, algo que todos desean, como no podía ser de otra manera. «Si tiene que llover, que lo haga la semana que viene. La gente de Valladolid está acostumbrada al frío, así que no creo que sea un problema. Ojalá el público siga disfrutando de esta feria, que cada año es mejor», afirma entre pinchos Jesús Valdivieso.

Ángela Pérez ha estado toda la semana trabajando en la caseta del Monsó, donde tampoco ha notado que faltara gente. Tampoco por los colegios, que acaban de comenzar. «Los padres han venido con los niños. Ha habido una buena afluencia de gente todos los días, así que estamos contentos», reconoce con la misma sonrisa que sus compañeros, aunque más expectante con respecto al domingo. «Puede que la lluvia y el trasiego de toda la semana haga que venga menos, pero esperamos que siga el ajetreo durante el fin de semana», concluye.

Una camarera prepara una ración de arroz en la caseta premiada.
Una camarera prepara una ración de arroz en la caseta premiada. / Henar Sastre

La mejor caseta

En el día de ayer el Restaurante María de Valladolid recibió el premio que le acredita como mejor caseta de la Feria de Día 2019 en la votación realizada por el público a través de la página web www.visitavalladolid.com y de las redes sociales. Con un 29,4% de los 513 votos recogidos, la caseta, ubicada junto a su establecimiento de la calle Rastro, junto a la Casa Cervantes, fue la más apoyada en la tercera edición en la que se escogía este premio.

Ana Redondo, concejala de Cultura y Turismo del Ayuntamiento de Valladolid, y María José Hernández, presidenta Provincial de Empresarios de Hostelería, hicieron entrega a Alejandra Cuadrado, responsable del establecimiento, del diploma acreditativo y de un vale de diez entradas para espectáculos que se celebren en el LAVA, y que se repartirán entre el personal del restaurante.

La presidenta de la Apeh agradeció la «importante participación» del público en esta apuesta de la hostelería de Valladolid «por la calidad y por el buen hacer». La edil, por su parte, recordó que esta iniciativa arrancó hace dos años con el objetivo de que la Feria de Día «intente ser mejor cada año» y de mejorar la oferta gastronómica existente en ella. En su opinión, la caseta del Restaurante María reúne «tradición e innovación», ya que se destaca por su arquitectura propia y por cocinar «de una forma creativa y novedosa con un resultado rico».

Esta caseta, ubicada en una calle peatonal junto a la Casa de Cervantes, ofrece como pinchos varios guisos tradicionales como alubias con chorizo y arroz con compango castellano, así como croquetas, empanada y raciones de croquetas, patatas bravas, nachos con salsas y patatas a la importancia, además de postres.