La falta de pruebas solo lleva a juicio al «pringado» de un robo de 90.000 euros en Valladolid

Marcos y Séfora compartieron el banquillo de los acusados./J. Sanz
Marcos y Séfora compartieron el banquillo de los acusados. / J. Sanz

El presunto chófer de los dos autores del atraco a martillazos a un estanquero del Cuatro de Marzo se enfrenta a ocho años de cárcel

J. Sanz
J. SANZValladolid

«Tengo la absoluta certeza de que Marcos fue el pringado, como decimos en el argot policial, de este robo y que los dos autores materiales se valieron de él para cometer el atraco al estanquero del Cuatro de Marzo», ha asegurado este miércoles con firmeza el inspector jefe del grupo de robos violentos de la Policía Nacional, quien mostró a las claras cierta desazón ante el juez por la reciente exoneración (por falta de pruebas) de los dos principales sospechosos del violento asalto cometido el 24 de abril del año pasado en el entorno de la plaza del Doctor Quemada, donde dos encapuchados abordaron al estanquero, le dieron un martillazo en la cabeza y huyeron (en el coche presuntamente conducido por el ahora encausado) con un botín cercano a los 90.000 euros que la víctima llevaba al banco en tres mochilas. Y no es para menos si se tiene en cuenta que los exculpados por este atraco eran dos ilustres del mundillo, como son el cabecilla del clan de Los Pelusos, Alejandro R. E., 'Rini', y el hijo de uno de los últimos líderes de Los Monchines, Jesús R. J., 'Fofó'. La causa sobre los dos fue sobreseída por falta de pruebas para enjuiciarlos.

Así que en el banquillo de los acusados solo se sentaron ayer el presunto «pringado», Marcos H. D., de 42 años –en su historial también figura una abultada condena por narcotráfico y antecedentes por robos menores–, y su mujer, Séfora J. G., de 43. Ellos negaron su participación en los hechos. Los agentes, sin embargo, consideran que el primero ejerció de chófer para los autores materiales del violento atraco al volante del coche de su mujer, un viejo Citröen ZX rojo que después quemaron en la carretera de Renedo. Y a esa conclusión llegaron después de que un testigo, por un lado, «viera el vehículo y reconociera al sospechoso» cuando los tres autores del golpe huían con el botín de 90.000 euros y, por otro, cuando su mujer (también encausada) denunciará con posterioridad el robo de su vehículo «incurriendo en numerosas contradicciones», según considera el inspector del grupo de robos.

El principal sospechoso, Rini, fue exonerado junto a un monchín y el grueso del botín desapareció

El agente incidió en su tesis de que Marcos sí participó en el asalto, pero que fue utilizado por «los otros dos (los autores materiales), que fueron más espabilados que él a la hora de no dejar rastro de su presencia». Y tan espabilados fueron que los atracadores finalmente lograron llevarse del grueso del botín (en la casa de Marcos se intervinieron menos de siete mil euros). Y Marcos, a juicio del agente, y así lo entendió también el fiscal, fue un «pringado» por utilizar (supuestamente) el coche de su mujer con las placas al descubierto –el testigo aportó parte de la matrícula–, no cubrirse el rostro –fue reconocido– y llevar encima su teléfono móvil –la señal le sitúa a la hora del robo en ese escenario y posteriormente en el lugar en el que incendiaron el vehículo en cuestión–.

Pena mínima para su esposa

Un reguero de pruebas contra él que llevaron al fiscal a pedir penas que suman ocho años de prisión para Marcos H. D. como autor de dos delitos de robo con instrumento peligroso y lesiones. Para Séfora, su mujer, solicita un pena mínima de 1.350 euros de multa por la denuncia falsa.

«Creo que los atracadores le engañaron y se aprovecharon de Marcos, aunque es cierto que él sabía a lo que iba y que se iba a llevar su parte (esos cerca de siete mil euros, en teoría, que fueron incautados en el piso del matrimonio en Delicias)», añadió el responsable de la investigación policial antes de incidir en que Séfora «es probable que ni siquiera supiera lo que iba a hacer su marido cuando se llevó su coche».