Europa anula el registro de la marca 'Carlos Moro' pero España concede su uso

Carlos Moro, ante su bodega./H. S.
Carlos Moro, ante su bodega. / H. S.

La bodega Emilio Moro demandó al Grupo Matarromera al considerarse perjudicada por un «aprovechamiento indebido del carácter distintivo o del renombre» de la empresa

Nieves Caballero
NIEVES CABALLEROValladolid

Nunca un apellido en el mundo del vino ha provocado tantos enfrentamientos administrativos. La Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea (EUIPO) ha declarado nulo el registro de la marca de la Unión Europea nº 9.678.145 'Carlos Moro', entre otros productos y servicios, para vinos, tras concluir que «el uso de la marca supondrá un aprovechamiento indebido del carácter distintivo o del renombre de la marca anterior», en referencia a Bodegas Emilio Moro. Sin embargo, paralelamente, la Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM), dependiente del Ministerio de Energía, Turismo y Agenda Digital, desestimó la semana pasada las alegaciones presentadas por la mercantil Emilio Moro contra el uso de la marca 'Carlos Moro' en el ámbito de mercado español para los servicios científicos y de investigación. En ambos casos, las dos resoluciones admiten recursos de alzada y las correspondientes alegaciones por parte de las compañías bodegueras de origen vallisoletano.

Lo cierto es que una marca nacional ofrece protección únicamente en el Estado miembro en el que se ha registrado, mientras que una marca de la Unión Europea otorga a su titular un derecho exclusivo en todos los Estados miembros actuales y futuros de la UE. Son los solicitantes los que deciden si desean obtener registro nacional, regional, a escala de la Unión Europea o internacional de su marca.

Mercado español

En este sentido, el Grupo Matarromera argumentó este martes que en «la Resolución de Concesión del pasado 16 de octubre, la Oficina Española de Patentes y Marcas otorga la marca a Bodegas y Viñedos Carlos Moro para su uso por diez años sin restricción alguna en el mercado español, el más importante en lo relativo a las ventas». Fuentes del grupo insistieron en que «su principal mercado para los vinos CM by Carlos Moro es el español».

En su resolución afirma que «no existe riesgo de confusión o asociación en el mercado acerca del origen empresarial» y, por tanto, «no se tiene en cuenta la oposición basada en la notoriedad de la marca oponente (Emilio Moro)», según subraya el comunicado de prensa del Grupo Matarromera.

Bodegas Emilio Moro presentó una solicitud de declaración de nulidad contra el mencionado registro de la marca 'Carlos Moro' porque, tal y como ha confirmado el criterio de la EUIPO, entendió que «se aprovechaba de la reputación y renombre logrados tras años de esfuerzo, inversión y absoluta dedicación por parte de Bodegas Emilio Moro». Así, la Oficina Europea ha confirmado, a través de su resolución, con fecha del 10 de octubre de 2018, que Emilio Moro, cuya marca ha sido utilizada desde los años 90, goza de renombre en España en el sector del vino. Así, dado el renombre de Emilio Moro y la concurrencia de un apellido idéntico ('Moro') en ambas marcas, la EUIPO considera que «la marca posterior (Carlos Moro) evocará en la conciencia del público» la seña que identifica a los vinos de Emilio Moro. En consecuencia, concluye, que «es probable que los consumidores asocien una marca con la otra», incurriendo en un «aprovechamiento indebido del renombre» de Emilio Moro.

Juzgado de lo Mercantil

Bodegas Emilio Moro se encuentra «muy satisfecha por la decisión de la EUIPO», sobre la que cabe recurso, y confía en que «los tribunales españoles continuarán con el criterio de las autoridades europeas para la resolución del procedimiento en España contra Carlos Moro y las sociedades del Grupo Matarromera, que de momento se encuentra pendiente».

El pasado año, Bodegas Emilio Moro demandó a Carlos Moro y a sociedades del Grupo Matarromera, tales como Bodegas y Viñedos Carlos Moro, por utilizar marcas que contienen el apellido Moro para distinguir sus productos en el mercado. La bodega consideraba en su demanda que «este hecho puede generar un riesgo de confusión en los consumidores ya que, en este sector, el apellido Moro se asocia indiscutiblemente con la tradición bodeguera y los vinos de Emilio Moro».

Las resoluciones de la Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea y la de la Oficina Española de Patentes y Marcas son contradictorias, de manera que tendrá que ser el Juzgado de lo Mercantil número 10 de Madrid (o, en su defecto, otro similar) el que se pronuncie teniendo en cuenta las resoluciones administrativas y alegaciones de ambas compañías bodegueras, sean o no contrarias en sus planteamientos.

Fuentes del Grupo Matarromera aseguraron este martes que «son órdenes diferentes y ámbitos distintos», al tiempo que confirmaban que la empresa va a recurrir. También estimaron que se puede dar la circunstancia de que la marca 'Carlos Moro' pueda ser utilizada en España y en otros países, como Estados Unidos, México y Canadá, pero no en algunos estados europeos. Al mismo tiempo, señalaron que esta marca «está registrada en el mercado español para la producción y comercialización de vino desde el 30 de enero de 1997». Y con la resolución de concesión del 16 de octubre de este ejercicio «obtiene el respaldo de la Oficina «española al no tener en consideración las alegaciones sobre la marca planteadas por Emilio Moro».

Sin embargo, fuentes de Bodegas Emilio Moro defienden y matizan que «dicha resolución se refiere a los servicios científicos y de investigación, y no a la comercialización de vinos».

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