La esperanza de vida en Valladolid supera por primera vez en su historia los 85 años
Una de cada tres personas fallecidas el año pasado en Valladolid había cumplido los 90 años
Cada vez vivimos más años y, según parece, no tenemos ninguna prisa por llegar a la tumba. La esperanza de vida en Valladolid se situó ... durante 2024 por encima de los 85 años. Es la primera vez en la historia que se supera esa barrera. Nunca hasta ahora los vallisoletanos habían tenido tantos años de vida por delante. Así lo certifican los datos publicados este miércoles por el Instituto Nacional de Estadística (INE), que cifra en 85,02 los años que alcanzarán, de media, los vallisoletanos recién nacidos.
Los avances médicos y tecnológicos, las acciones de salud pública, la mejora de servicios básicos, la nutrición, un estilo de vida saludable, empleos menos exigentes en lo físico… todo eso ha contribuido a que la longevidad se haya extendido, de forma constante, durante las últimas décadas. Ha habido baches concretos, vinculados con epidemias (el último recorte se produjo durante la covid) o con guerras y conflictos bélicos. Pero lo normal es que la esperanza de vida sea cada año mayor. Hace justo medio siglo, en 1975, se situaba en 74,11 años. Hoy vivimos, de media, once años más. Hasta los 85. En 1999 se superó por primera vez la media de 80 años. En 2009 se rebasaron los 82. En 2016 se alcanzaron los 84. En 2024 se ha llegado a los 85 por primera vez.
Eso, para el conjunto de la población. Pero hay diferencias de hasta cinco años según el sexo. Ellas viven más. En 2024, la esperanza de vida femenina superó también por primera vez los 87 años. Pegó un subidón importante, al pasar de los 86,96 años de 2023 a los 87,45 (casi 87 años y medio) de 2024. En el caso de los hombres, la esperanza de vida está en 82,48 años.
Con estas cifras, Valladolid se coloca como una de las provincias más longevas de España (que es lo mismo que decir como uno de los territorios donde más años se vive del mundo). Ocupa la cuarta posición, por detrás de Salamanca, Madrid y Segovia. Después vienen varias de las provincias con la renta más alta de España (Álava, Navarra o Vizcaya). En el lado opuesto están los territorios del sur. Hay más de tres años de diferencia entre Almería, Huelva o Cádiz con Burgos, Zamora o Valladolid.
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En el caso de las mujeres, Valladolid cae a la quinta posición, al ser adelantada por Álava. En Salamanca rozan los 88 años (87,88). Entre los hombres, Valladolid se coloca en el sexto lugar. Salamanca y Madrid están de nuevo en cabeza (por encima de los 83 años). Más allá de los 82 llegan, por este orden, los varones de Segovia, Guadalajara, Soria, Valladolid y Álava.
Los datos comparativos de Naciones Unidas y del Banco Mundial (correspondientes al año 2023) sitúan a España como el noveno país con mayor esperanza de vida del mundo. Por delante están pequeños territorios como Mónaco, San Marino, Hong Kong, Lichtenstein y la Polinesia Francesa. Después vienen Suiza, Japón y Andorra. Y a continuación se sitúa España, por delante de Italia, Malta o Corea del Sur.
Esta radiografía de la esperanza de vida se puede completar con otros datos también publicados este miércoles por el INE. Así, se fija en la edad a la que murieron las 5.140 personas que fallecieron el año pasado en Valladolid. El pico más alto, con 240 fallecidos, se dio a los 90 años. Fue la edad a la que murió el mayor número de vallisoletanos en 2024. Un total de 2.625 personas (el 51%) falleció después de cumplir los 85 años. Casi uno de cada tres (el 32,8%) estaba por encima de los 90 años.
Podemos comparar esta realidad de 2024 con lo que ocurría hace 15 años, en 2009. Entonces, el pico de defunciones se dio a los 85 años (cinco años más pronto que ahora). El 41,4% había cumplido los 85 años (diez puntos menos que en la actualidad). El 20,7% murió después de los 90 (casi doce puntos menos que ahora). Este es otro dato que certifica cómo la edad a la que fallecemos se retrasa cada vez más.
En fin, todo lo dicho hasta ahora es una buena noticia, claro. Vivimos más. Pero tiene también unas implicaciones económicas que no hay que perder de vista, como los gastos en pensiones, sanidad y dependencia.
Las defunciones sufrieron un ligero repunte durante 2024 (murieron 5.140 personas, diez más que el año anterior). Y, al mismo tiempo, subió el número de nacimientos. Pasó de los 2.977 de 2023 a los 3.048 de 2024. Es un mínimo respiro para unas cifras (las de natalidad) que arrastran varios años en valores realmente bajos.
Esto aboca a la provincia a una dura realidad demográfica. Es incapaz de sujetar su número de habitantes por sí sola. Mueren más personas de las que nacen. Y eso, en el largo plazo, se convierte en algo inviable si no intervienen los flujos migratorios. Los datos publicados este miércoles por el INE son el primer píxel de la fotografía definitiva sobre la población de Valladolid en 2024. En las próximas semanas publicará, precisamente, esas cifras finales de migración (tanto la procedente de otros países como de otras provincias). Y será a finales de diciembre cuando el Consejo de Ministros publique, con su refrendo en el BOE, el padrón oficial a 1 de enero de 2025. Hasta que foto se complete, de momento podemos fijarnos en esos movimientos naturales de población. Y, por esa vía, Valladolid acumula un año más (y esto ocurre desde 2012) números rojos.
El año pasado nacieron 3.048 bebés en Valladolid (1.586 niños y 1.462 niñas). El 50,9% de las madres estaban casadas. El 33,9% de las madres tenían entre 35 y 39 años. El 11,8% ya había superado los 40 (e incluso hubo un parto de una madre con más de 50 años en Valladolid).
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