Un espacio de alquiler para todas las celebraciones en Valladolid

Carlos García y Beatriz Lozares posan en el local de Merendalia. /L. N.
Carlos García y Beatriz Lozares posan en el local de Merendalia. / L. N.

Una pareja vallisoletana acaba de poner en marcha su empresa Merendalia

Laura Negro
LAURA NEGRO

Tener éxito con un nuevo negocio y a la vez compartir la mayor parte del tiempo con los tuyos es el deseo de muchos, aunque pocos son los afortunados de conseguirlo. No así Carlos García y Beatriz Lozares, dos vallisoletanos que creen que la confianza es un factor fundamental, tanto en las relaciones, como en el emprendimiento. Esta pareja acaba de poner en marcha su empresa Merendalia, un espacio en alquiler para la celebración de todo tipo de eventos y reuniones familiares o con amigos.

Carlos siempre ha compaginado estudios con trabajos en empresas de diferentes sectores. Al finalizar la carrera de ingeniería electrónica y en plena crisis económica, encontró trabajo en Madrid, en una consultora tecnológica como desarrollador informático. «Estuve cinco años, pero no me terminaba de llenar. Lo que realmente quería era montar mi propia empresa en el sector del ocio», cuenta. Y tanto interés tenía, que se apuntó a todos los cursos de emprendimiento de los que tuvo conocimiento. Por su parte, Beatriz, su compañera de vida y de fatigas, es diplomada en Relaciones Laborales y licenciada en Ciencias del Trabajo. Le atraía el mundo de los recursos humanos, aunque también tuvo oportunidad de conocer los sinsabores de esta profesión, cuando le tocó ser portadora de malas noticias a los empleados de las empresas en las que trabajó. Se marchó a Madrid a buscar empleo y tras varias experiencias laborales allí, encontró un puesto en una empresa de servicios en expansión, en la que se encargó de poner en marcha el departamento de Recursos Humanos.

Merendalia, de cerca

Emprendedores:
Carlos García (36 años) es ingeniero electrónico y Beatriz Lozares (35) es Licenciada en Ciencias del Trabajo.
Inicio de la actividad:
septiembre de 2018.
Contacto:
Calle Paraíso, 2 (dentro del Pasaje Alarcón). www.merendalia.es Teléfonos: 680 21 97 94 y 983 85 73 69.

Con escasos meses de diferencia, ambos se vieron en situación de desempleo y, entonces, la idea de Carlos de montar un negocio comenzó a cobrar fuerza. Beatriz, especialista en recursos humanos, nunca se había planteado ser su propia jefa, pero el entusiasmo de él le hizo querer ser parte del proyecto. «Los dos deseábamos emprender en Valladolid para estar más cerca de los nuestros y porque estábamos seguros de que el negocio que teníamos en mente tendría más éxito aquí», aseguran. Querían montar una empresa de eventos gastronómicos y reserva de espacios para celebraciones. El primer paso fue comprar un local, que encontraron en la zona de Paraíso, en el Pasaje Alarcón. «Estuvimos un año reformándolo. Tabiques, suelos, techos, electricidad, insonorización… todo lo hemos hecho nosotros para abaratar costes», cuentan.

Para capitalizar el paro y poder imputar los gastos de la obra tuvieron que darse de alta en la seguridad social un año antes de iniciar la actividad. Como forma jurídica escogieron una comunidad de bienes, así no necesitarían aportar capital social y los gastos de gestoría también serían menores. Ambos participaron en la formación para emprendedores CREA, de la Agencia de Innovación y Desarrollo Económico de Valladolid. «Nos vino muy bien para elaborar el plan de empresa y para conocer a otros emprendedores en nuestra misma situación», indican. Una formación que, además, les permitió optar a las becas CREA, dotadas de 1.500 euros, de las que ambos fueron beneficiarios. También recibieron una ayuda de la Junta de Castilla y León para empresas de nueva creación y la subvención para el Retorno del Talento del Ayuntamiento de Valladolid, que consistía en el 60% del presupuesto que las bases consideraban financiable. «Dicen que no hay ayudas, pero sí que las hay. Nosotros nos hemos movido mucho y hemos recibido un gran asesoramiento y apoyo, especialmente en el Ecyl», explica Beatriz.

Espacio «muy singular»

Desde el pasado septiembre, Merendalia es ya una realidad, gracias a la cual se puede poner fin a los problemas logísticos en las viviendas de buscar sillas y vajilla para las concurridas reuniones familiares, así como de preparar grandes cantidades de comida y de la limpieza tras un gran banquete. «Se trata de un espacio muy singular, de ocio y de reunión que se alquila por un mínimo de 3 horas. Dispone de cocina completa, menaje, wifi, cambiador para bebés y trona. Y además, pueden elegir entre cocinar ellos o bien que se lo demos todo hecho», explica Carlos. En Merendalia, todos tienen opción de divertirse, ya que mientras los padres están comiendo o de sobremesa, los niños pueden disfrutar de un parque de bolas en el mismo local.

Carlos y Beatriz también organizan sus propios eventos gastronómicos en fechas concretas. «En el tiempo que llevamos hemos organizado, con gran éxito de participación, eventos sobre el Oktoberfest y sobre la vendimia y hemos hecho menús especiales de fabada y de sidrería. Ahora, de cara a la Navidad, son muchos los grupos de familias y amigos y empresas que se están interesando por el espacio. Merendalia es también un lugar ideal para las celebraciones de cumpleaños infantiles, con la posibilidad de personalizar el espacio», apunta ella.

Estos emprendedores también ofertan menús privados para un mínimo de 12 personas con todas las ventajas. Las de un local en exclusiva durante unas horas y las de un restaurante al poder elegir menú y ser atendidos si lo desean. Y siempre con alternativas gastronómicas para los más pequeños. Y si el cliente lo desea puede elegir la opción «calentar y listo». «Dejamos a los clientes un menú preparado para que solo tengan que calentar el segundo plato. Dejamos la mesa preparada, los entrantes, el postre en la nevera, la bebida fría y el café a falta de dar al botón de la cafetera», explica Carlos, que es el encargado de cocinar. El local está adaptado a personas de movilidad reducida y sus tarifas son muy flexibles en función del día de semana del alquiler. «Emprender es un camino complicado, pero, al final, la mínima alegría te hace dejar atrás los problemas más grandes. En nuestro caso, nos ha ayudado mucho emprender juntos, para apoyarnos en los momentos más difíciles, que los ha habido», concluyen.