Encierro campero por entregas, pero completo, en las fiestas de Íscar

Un momento de la fiesta de Holi Colour celebrada en Íscar./C.Catalina
Un momento de la fiesta de Holi Colour celebrada en Íscar. / C.Catalina

Los gigantes, gigantillos y cabezudos acompañados por los dulzaineros de La Pinaza protagonizaron un baile original

C.CATALINA

Íscar seguía ayer inmersa en sus Fiestas Populares de Agosto. La programación se abría pasadas las 08.15 horas con las dianas floreadas por las calles de la villa de la charanga Noche y Día que estos días acompaña a la peña El Abuelo como anticipo del esperado primer encierro campero que concitó la intención de varios miles de personas, especialmente en la zona del embudo situado junto a la ermita del Cristo del Humilladero en la carretera de Cogeces de Íscar.

El encierro campero por entregas dirigido por Pedro Caminero, quien estuvo acompañado a lomos de sus cabalgaduras por más de tres centenares de jinetes, cumplió con las expectativas del respetable al acceder al recorrido urbano a las 9:50 horas, cuatro de los cinco novillos soltados desde los corrales de la Varga de San Miguel, junto a media docena de cabestros. Ocho minutos después otro cabestro, y a las 10:15 horas un novillo y cuatro cabestros mas, después de que varios de ellos anduvieras alejados del resto de la manada y fuera del itinerario marcado por el monte y las laderas.

Agrupada toda la parada de bóvidos en el encerradero de Santa María –previo disparo nuevamente de tres potentes cohetes– partía a las 10:30 horas en veloz galopada por el recorrido urbano hasta la plaza de toros, donde los aficionados a esta disciplina popular a cuerpo limpio se divirtieron probando tres novillos.

Fiesta Holi Colour

La programación matinal se completó, al igual que el pasado año, con un baile de gigantes, gigantillos y cabezudos acompañados con la música de las dulzainas y tamboriles de la Asociación Cultural La Pinaza que partió desde la Plaza Mayor y recorrió las calles Real y Mayor; además de celebrarse una fiesta Holi Colour entre las calles Sol y Peguera; y sendos vermut flamencos en las terrazas de los bares Central y Ther Dolphin's Tavern.

Tras el almuerzo, la sobremesa y el café, la actividad se trasladó de nuevo a la plaza de toros donde tuvo lugar el tercer festejo de abono, una corrida de rejones en honor a los pueblos de la Comunidad de Villa y Tierra de Íscar, por ello la presencia en el palco presidencial de las Reinas y Reyes de las Fiestas y representantes municipales de los siete pueblos que integran dicha histórica entidad supramunicipal, en la que los rejoneadores Joao Moura hijo, Lea Vicens y Mario Pérez Langa lidiaron un encierro de seis toros de la ganadería portuguesa Passanha.

Como es costumbre en los últimos años la peña La Popular, durante la celebración de dicho festejo taurino, programó una actividad de animación para los más pequeños en su sede de la calle Palomares. Y en el bar Menfis –una vez concluido– tuvo lugar una animada y participativa tertulia taurina acompañada de corte de jamón.

El programa se completó ya al filo de la medianoche con un animado pasacalles y un encierro urbano al que siguió la acostumbrada probadilla en el coso.

Y el joven rejoneador zaragozano Mario Pérez Langa fue el triunfador la bochornosa tarde de ayer en el último festejo de abono de la feria de Íscar saliendo por la puerta grande merced al apéndice que corto a cada uno de los dos toros de la ganadería portuguesa de Passanh que se correspondieron. El rejoneador portugués Joao Moura hijo que solamente toco pelo en el segundo de su lote y la rejoneadora francesa Lea Vicens que también toco pelo en el primero de su lote y en el segundo escucho dos avisos.