Una emprendedora que lleva el zumba al medio rural

Leticia, en una de sus salas de su centro de zumba, en Rioseco. /L. N.
Leticia, en una de sus salas de su centro de zumba, en Rioseco. / L. N.
Leticia Castaño, monitora en Medina de Rioseco
Laura Negro
LAURA NEGRO

Su permanente sonrisa durante su horario laboral le delata. Su trabajo le hace muy feliz. A ella, y a los demás también. Lo suyo es vocacional y asegura que descubrir el zumba y hacer de esta disciplina su profesión es lo mejor que le ha pasado en el ámbito laboral. Ella es Leticia Castaño, una emprendedora cuyo proyecto, Lekas Fitness by Leticia, está sirviendo para llevar el zumba, el aerobic y el GAP (glúteos, abdominales y piernas) a su localidad natal, Medina de Rioseco y a otros muchos pueblos de la comarca.

De cerca: Lekas Fitness by Leticia

Emprendedor.
Leticia Castaño Rodríguez (46). Monitora oficial de zumba.
Contacto.
Calle Ancha, 9. 47800 Medina de Rioseco.
Móvil.
679 68 38 07

Siempre ha sido una gran deportista. La gimnasia rítmica, el baloncesto, el tenis o el pádel no guardan secretos para ella, aunque nunca pensó dedicarse profesionalmente a ninguno de estos deportes. Estudió la carrera de graduado social y su primer empleo fue como contable en una empresa del sector del mueble, donde estuvo dos años hasta que se trasladó con su familia a Logroño. En aquella ciudad trabajó varios años como dependienta y encargada de tienda. «Mi tiempo libre lo dedicaba al deporte. Me saqué el título para ser monitora de aerobic y 'step' y así empecé a dar mis primeras clases en diferentes gimnasios, mientras lo compaginaba con mi trabajo como dependienta», recuerda.

«Aquello me enganchó y por eso continué formándome para poder impartir otras actividades, como 'bodypump' y 'aquagym'», añade esta emprendedora.

Años más tarde, dejó Logroño para regresar a Medina de Rioseco, donde empezó a dar clases de aerobic y 'step' a sus grupos de amigas. «El zumba empezaba a estar de moda, así que no lo dudé, y entre los años 2014 y 2015 me saqué el título de instructora oficial de zumba, zumba kids y zumba junior», cuenta. Esas titulaciones le permitieron trabajar durante tres años para una empresa de ocio y deporte, con la que daba clases en pueblos de toda la provincia. «Pronto empezaron a llamarme ayuntamientos de la comarca para llevar el zumba a sus pueblos, pero al no ser autónoma tuve que rechazar aquellos trabajos. Yo veía que los alumnos quedaban encantados, se lo pasaban bien, mientras hacían una actividad saludable y se relacionaban mejor. Estaba segura de que podía hacerme un hueco en el mercado y, como mi marido y mi familia me animaron tanto, decidí atender esa demanda creando mi propia empresa», explica Leticia.

Inversión inicial

Después de darse de alta como autónoma, en el CDR Tierra de Campos le orientaron sobre los trámites y subvenciones a las que podía optar. Le concedieron 2.500 euros de ayuda de la Diputación Provincial por ser empresa de nueva creación en el medio rural. Dinero que invirtió en un equipo de música, un ordenador y material deportivo. «Empecé muy ilusionada, porque sentía que este trabajo era lo mío, aunque también tenía miedo por los riesgos que conlleva el emprendimiento», confiesa. Poco después, la empresa Studio Vive de Rioseco, especializada en servicios de 'spinning', le ofreció ser su colaboradora e impartir sus clases de zumba en su local de la calle Ancha de Medina de Rioseco.

A través de su proyecto Lekas Fitness by Leticia, esta instructora ofrece un amplio abanico de actividades que también imparte en numerosos pueblos de la comarca, como Torrelobatón, San Pelayo y Mota del Marqués, entre otros. «Normalmente trabajo para ayuntamientos y asociaciones. Mis clases sirven de revulsivo para el medio rural. Es una forma de que la gente que vive en pueblos pequeños tenga una mejor calidad de vida y de que haga deporte de forma divertida, sin necesidad de desplazarse a la ciudad. También organizo clases magistrales para las fiestas de los pueblos, con la novedad añadida del holi, que son festivales con polvo de colores», dice.

Diversión en clase

Hace sus clases muy divertidas y siempre con las últimas tendencias musicales. Detrás de cada coreografía hay largas horas de ensayo en casa. «Adapto la dificultad al nivel de cada grupo y para las clases de pilates preparo tablas nuevas cada tres semanas», indica.

«En muchos pueblos todavía me piden clases de aerobic, 'step' o gimnasia de mantenimiento, pero la mayoría de los grupos prefieren Zumba, un deporte que combina ritmos latinos como salsa, merengue, reguetón o cumbia, con el fitness. Es una disciplina que puede realizar todo el mundo porque cada uno se marca su propia intensidad. Se queman calorías y se tonifica el cuerpo disfrutando. A veces incluyo aros, pesas o bandas elásticas para hacer las clases más dinámicas», explica esta instructora, que invita a todo el que lo desee a probar alguna de sus clases.

Organiza y participa en eventos solidarios, en los que los alumnos disfrutan bailando, desconectan y contribuyen con buenas causas. Buen ejemplo de ello es la segunda Master Class solidaria que ha organizado el próximo 17 de agosto en Medina de Rioseco, en la que participarán de forma desinteresada otros cuatro instructores de zumba y cuyos donativos serán para la Asociación Española contra el Cáncer. «El Ayuntamiento de Rioseco recientemente me hizo una mención por mi labor solidaria a través de la actividad física de zumba. Es gratificante que se valore el esfuerzo que hay detrás de estos eventos», expone esta emprendedora, que también prepara coreografías nupciales. «Antes impartía clases de zumba contratada por otras empresas, por lo que solo tenía que preocuparme de preparar las rutinas y de impartirlas. Ahora, al hacerlo por cuenta propia, el trabajo es doble, ya que hay que facturar, llevar la contabilidad, estar pendiente de los temas fiscales y de la publicidad. Pero la satisfacción de trabajar para uno mismo también es doble», reconoce.

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