Un emprendedor en el mundo del vapeo

Alberto de Blas vapea en su tienda de la calle General Almirante./L. N.
Alberto de Blas vapea en su tienda de la calle General Almirante. / L. N.
Alberto de Blas Carravilla, Mad Alchemist Store
Laura Negro
LAURA NEGROValladolid

Alberto de Blas es la mente inquieta, curiosa e inconformista que está tras el éxito de Mad Alchemist Store, una tienda física y 'online' de cigarrillos electrónicos y complementos de vapeo. Él es el alquimista, que ha sabido transmitir su personalidad a su marca, tras haber dado con la fórmula mágica para elaborar líquidos con sabores únicos y originales. Este vallisoletano estudió el grado superior de electrónica digital y más tarde el de desarrollo de software. Es un experto diseñador gráfico y de interiorismo, habla cuatro idiomas y presume de llevar trabajando desde los 16 años. Él es un claro ejemplo de innovación y valentía, y ha formado un equipo de trabajo con el que comparte la pasión y el compromiso por este proyecto empresarial y por el mundo del vapeo.

Tras varios años trabajando como programador de algoritmos, decidió irse a Madrid, donde encontró trabajo en una gran empresa de telecomunicaciones como jefe de puntos de venta. Era un ritmo frenético que a nivel personal no le compensaba y por ello, quiso regresar a Valladolid para montar una empresa de diseño web, 'branding' y aplicaciones móviles. Pero antes se preparó a fondo estudiando el Master de Desarrollo de Aplicaciones Android por la Universidad Católica de Ávila, donde acabó siendo el número 1 de la primera promoción. «En 2013 me di de alta como autónomo y puse en marcha mi empresa Coolcode Solutions S.L. Gracias a la red de comerciales, hice una gran cartera de clientes», cuenta este joven.

En aquella época, a pesar de su cardiopatía y su asma, Alberto era fumador. «Me estaba reventando la salud. Quería dejarlo pero no sabía cómo. Alguno de mis amigos vapeaba y por curiosidad me compré un dispositivo muy básico por internet. Gracias al vapeo, dejé el tabaco desde el primer día. Descubrí un mundo diferente y se despertó mi curiosidad por saber lo que me estaba metiendo en el cuerpo», dice. Así empezó a consultar en foros especializados para aprender sobre el proceso de la mezcla. «Los líquidos llevan propilenglicol, glicerina vegetal y aromas alimentarios hidrosolubles y orgánicos. Son sustancias absolutamente seguras, testadas, que se encuentran en un gran número de productos de consumo humano»,asegura.

Compartió aquellas primeras creaciones con sus amigos y con su tienda habitual. Todos le animaron a dedicarse a ello de forma profesional. «Lo que empezó como un hobby se convirtió en una segunda actividad para mi empresa, con un nuevo CNAE. Me hice un pequeño laboratorio y al principio la producción era mínima. Empecé vendiendo en tiendas de Valladolid, Sevilla y Madrid bajo la marca Mad Alquimist Labs», continúa. Sus primeros cuatro sabores fueron buena muestra de su originalidad: té verde con naranja, zumo de piña con lima, batido de fresa y el más solicitado, tabaco con dulce de leche y miel. «He sido un pionero. No fue fácil empezar a producir en una época en la que sólo había 1 ó 2 productores a nivel nacional, pero el esfuerzo mereció la pena», indica. La demanda creció tanto que Alberto apostó por abandonar el diseño gráfico y web para dedicarse al 100% a la producción de líquidos para el vapeo. «No ganaba demasiado, pero era algo que me apasionaba y que me había devuelto la salud. Fue un acto de locura abandonar una empresa que estaba a pleno rendimiento, por una actividad tan incipiente, pero arriesgué y salió bien», añade.

Necesitaba ampliar su laboratorio para atender la demanda que crecía día a día y ya de paso, abrir una tienda física en Valladolid, en la que ofrecer los más avanzados dispositivos, recambios y accesorios a los amantes del vapeo. «Hace unos años se abrieron muchas tiendas de cigarrillos electrónicos, pero se trataba de un mercado poco maduro, en el que no había un producto adecuado y apenas había información. Yo conseguí dejar de fumar, pero no era lo habitual. El sector ha avanzado mucho, hay mejores dispositivos y productos 100% saludables para el cuerpo. La normativa de seguridad y salubridad a la hora de fabricar es muy exhaustiva y eso es muy positivo. Era el momento de montar mi propia tienda», cuenta.

Mad Alchemist Store

Emprendedor.
Alberto de Blas Carravilla (33). Alquimista.
Fecha de inicio de actividad.
16 de diciembre de 2017.
Contacto.
C/ General Almirante, 3-Local. 47003 Valladolid. Telf: 983 846 450. www.madalchemiststore.com.

A finales de 2017, inauguró Mad Alchemist Store, en la calle General Almirante. Allí ha instalado un gran laboratorio donde, junto con su equipo de cinco personas, fabrica sus líquidos y produce para otras marcas. La suya ya está presente en más de 2.000 tiendas de España con una carta que incluye más de 40 sabores, desde el donut de fresa y el mojito de melón, al sabor a croissant con mermelada de albaricoque. «Somos uno de los puntos de venta más importantes de Castilla y León y uno de los dos fabricantes europeos que utilizamos aromas y bases sin aceite de palma ni otros contaminantes perjudiciales para el consumo humano. Prefiero ganar menos y tener un producto totalmente salubre», asegura Alberto, quien no ha solicitado ninguna subvención para la puesta en marcha de su empresa. El suyo es un proceso creativo, que parte de la idea de un sabor. «Es casi un trabajo de perfumista. Aquí son tan importantes el aroma y el paladar como las matemáticas para calcular los porcentajes y la dilución», añade.

La tienda tiene un cuidado diseño y un estilo desenfadado, con un toque vintage industrial. «Quiero que la gente se sienta a gusto. Tenemos probadores con boquillas desechables, para que prueben sabores y compartan opiniones. Más que clientes, son familia», dice. En su tienda 'online' www.madalchemiststore.com también vende todo tipo de accesorios, repuestos y aromas, e incluso los ingredientes para los que quieren hacer sus propias mezclas en casa.