Educadores de Infantil de Valladolid, en huelga, dicen «!basta ya!» ante sueldos de 800 euros y precarias condiciones

CCOO convoca una concentración contra la precariedad laboral en los docentes de educación infantil de 0-3 años. /Eduardo Margareto-Ical
CCOO convoca una concentración contra la precariedad laboral en los docentes de educación infantil de 0-3 años. / Eduardo Margareto-Ical

La negociación del convenio afecta a 5.000 profesores en toda Castilla y León, de ellos 900 en la provincia vallisoletana

El Norte
EL NORTEValladolid

«¡Si sólo quisiéramos dinero trabajaríamos en otro sitio, pero trabajamos por vocación!», es el mensaje lanzado por Gemma, una de las docentes de Educación Infantil que hoy ha secundado en Valladolid la huelga convocada en demanda de una condiciones dignas y el reconocimiento para un colectivo que aglutina en Castilla y León a unos 5.000 trabajadores que, en la mayoría de los casos, percibe salarios de poco más de 800 euros.

Ante tal situación, los afectados, convocados por el sindicato CCOO, han protagonizado una jornada de huelga que ha tenido muy desigual repercusión, en función de la tipología del centro, con un seguimiento cercano al 80 por ciento en los grandes centros, autorizados por la Junta para impartir el Ciclo de Infantil de 0 a 3 años, y muy bajo en aquellas guarderías de barrio con un reducido número de empleados.

En el caso de Valladolid, cerca de medio centenar de educadores ha recorrido las principales calles de la capital para finalmente, a las 13.00 horas, protagonizar una concentración en la Plaza Mayor tras varias pancartas en las que se podía leer 'Creamos sonrisas con sueldos de risa' o 'Mi vocación no paga mis facturas. Por un convenio digno'.

Entre ellos, Manuel Estacio, de la Federación de Enseñanza de Castilla y León, en declaraciones recogidas por Europa Press, ha criticado a aquellos sindicatos dispuestos a firmar el convenio del sector, con motivo de la mesa de negociación estatal convocada para mañana, tras advertir de que se propone una subida mínima y no se tocan otros aspectos tan o más importantes que los salarios.

«Son los trabajadores los que a través de las redes sociales han convocado esta movilización y nos han pedido ayuda porque no están conformes con ese convenio. No entendemos que otras organizaciones vayan a firmar sin contar con el respaldo de los afectados», lamenta Estacio, quien por eso justifica que su sindicato se haya descolgado de aquella plataforma sindical que en unida de acción perseguía objetivos mucho más ambiciosos que los que ahora pretende imponer la patronal.

Sector «femilizado»

El sindicalista ha recordado que se trata de un sector «feminizado», con un 95 por ciento de mujeres, «que soporta condiciones muy precarias, con sueldos no superiores a los 900 euros a los que ya ha alcanzado el Salario Mínimo Interprofesional y, además, con jornadas semanales de 38 horas, sin que en las mismas se incluyan el tiempo que los profesores precisan para preparar las clases o para formarse, lo que obliga a éstos a emplear en ello su tiempo libre, sin remuneración alguna.

En la misma línea, Gemma, una de las educadoras afectadas, justifica la movilización convocada en el intento de «visibilizar» la gravedad de su situación y mostrar su disconformidad con la firma del convenio, que no consideran suficiente para compensar los 837 euros que ella cobra mensualmente.

«Por vez primera nos hemos unido a nivel nacional para tratar de dignificar nuestra profesión y para que se nos reconozca la labor que hacemos, sobre todo porque trabajamos con niños de 0 a 3 años, una etapa muy importante en su desarrollo. Se nos exige una titulación específica y mucha formación añadida y, por contra, no vemos reconocido ese esfuerzo desde el punto de vista salarial», ha criticado la profesora.