Ecologistas denuncian que Valladolid rebasó durante 116 días el nivel de ozono recomendado por la OMS en 2018

Un ciclista circula por el centro de Valladolid, cortado al tráfico por la contaminación. /A. M.
Un ciclista circula por el centro de Valladolid, cortado al tráfico por la contaminación. / A. M.

La organización ha valorado la mejorar de la calidad del aire de la ciudad en materia de partículas y dióxido de nitrógeno

El Norte
EL NORTEValladolid

Ecologistas en Acción han denunciado que, aunque ha mejorado la calidad del aire en Valladolid, se ha rebasado en 116 días, dos tercios del periodo de riesgo (abril a septiembre), el nivel de ozono recomendado por la OMS, por lo que insta tanto a la Junta como al Ayuntamiento a elaborar un plan de anticontaminación.

La evaluación de los datos de las diez estaciones de las redes de control de la contaminación atmosférica del Ayuntamiento de Valladolid, de la central térmica de Michelín (propiedad de Iberdrola) y de la factoría de Renault a lo largo del año 2018, suministrados a Ecologistas en Acción por el Ayuntamiento y la Junta, permite comprobar que durante el año pasado ha mejorado la calidad del aire de la ciudad por partículas o dióxido de nitrógeno, pero no así por ozono, pese a las mayores lluvias y el menor calor anual.

En la estación de control de la contaminación atmosférica llamada 'Renault 1', titularidad de esta empresa y situada entre los municipios de Valladolid y Laguna de Duero, se ha superado durante 25 días en el trienio 2016-2018 el valor objetivo legal para la protección de la salud humana, establecido en 120 microgramos de ozono por metro cúbico de aire (mg/m3), igualando el máximo permitido por la legislación en la media de tres años consecutivos.

Ya en el periodo 2015-2017, se produjo esta situación, con 26 días de superación de dicho objetivo, señala la asociación a través de un comunicado remitido a Europa Press.

El pasado mes de octubre el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León ordenó al Gobierno regional la elaboración de planes de mejora de la calidad del aire en diversas zonas de Castilla y León para reducir los niveles excesivos de ozono, que también afectan de manera estructural a la aglomeración de Valladolid, constituida por la capital y los municipios de Arroyo, La Cistérniga, Fuensaldaña, Laguna de Duero, Renedo, Santovenia de Pisuerga y Zaratán, perjudicando gravemente a la salud de sus casi 400.000 habitantes.

Plan de Mejora de la Calidad del Aire

Sin embargo, hasta la fecha ni la Junta ni el Ayuntamiento de Valladolid han puesto en marcha el preceptivo Plan de Mejora de la Calidad del Aire, para reducir la contaminación por ozono y evitar que esta lamentable situación se siga repitiendo año tras año, continúa el comunicado.

La Junta se sigue negando, a juicio de los ecologistas, a elaborar este plan, pese a que también se lo han demandado los ayuntamientos de Laguna de Duero y Valladolid, por lo que «trivializa» la gravedad de un problema sanitario que en Valladolid causa cada año «más de treinta muertes».

Durante 2018 el Ayuntamiento de Valladolid ha aplicado en varias ocasiones su plan de acción en situaciones de alerta por mala calidad del aire urbano, aprobado hace dos años, y ha llegado a «restringir» la circulación de vehículos en el centro para reducir las puntas de dióxido de nitrógeno, partículas y ozono.

Estas medidas han demostrado su eficacia frente a episodios puntuales y durante los 'Día sin coches' celebrados en los últimos años, lo que demuestra que el cierre del centro urbano al tráfico «reduce la contaminación».

No obstante, las medidas puntuales «no son suficientes» para garantizar una buena calidad del aire durante todo el año, por lo que Ecologistas en Acción insiste en que el Ayuntamiento de Valladolid debe adoptar su propio plan municipal de Mejora de la Calidad del Aire, englobando el Plan de Acción contra el Ruido Urbano, que debía haberse renovado el año pasado, y un plan de Movilidad Urbana Sostenible que lleva tres años paralizado.

Un plan que debe incidir en la reducción del intenso tráfico urbano e interurbano que soporta la capital regional, además de promover un urbanismo de proximidad y el uso del transporte público y la bicicleta como medios de transporte alternativos al coche.

Respecto al resto de contaminantes, tomando como referencia las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), se obtiene que cinco de las seis estaciones que durante 2018 han medido partículas de tamaños inferiores a 10 micras (PM10) y a 2,5 micras (PM2'5) superan las recomendaciones sanitarias diarias de la OMS, establecidas respectivamente en 50 y 25 mg/m3) como media diaria, sin que se deba superar más de tres días al año, detallan los ecologistas.

En cambio, respecto al ozono, el verano de 2018 ha sido el peor de la última década, por el aumento de las temperaturas estivales, por lo que la ciudad ha rebasado en 116 días, dos tercios del periodo de riesgo (abril a septiembre), el nivel de ozono recomendado por la OMS, establecido en 100 mg/m3 como máximo promedio de 8 horas a lo largo de cada día.

Además, como han apuntado los ecologistas en la estación Renault 1 se ha alcanzado el objetivo legal, lo que pone de manifiesto que el problema afecta especialmente al sur de la ciudad.