Dos familias enfrentadas en el rellano de su casa terminan en los juzgados de Valladolid
Discusiones vecinales originadas hace siete años en un bloque de La Rubia continúan en la actualidad en sede judicial con quebrantamientos de condena
Todo empezó en marzo de 2018. O por lo menos así reza en sede judicial, sin descartar que esta historia de conflictos vecinales arrancara ... antes en el tiempo. Por un lado la familia de Antonio y por el otro la de José Antonio. Ambas, por aquellas fechas, compartían rellano en un bloque en Parque Arturo León, en el barrio de La Rubia. Insultos y reproches cruzados, además de denuncias, que siete años después prosiguen en los juzgados de Valladolid con continuos quebrantamientos de condena. La última, por ejemplo, en este mes de noviembre al condenar el Juzgado de lo Penal número 1 a la mujer de Antonio por quebrantamiento.
Ese es el último capítulo de una historia que se inició el 5 de marzo de 2018. De ahí salió la primera sentencia, en esa ocasión por parte del Juzgado de lo Penal número 1 de Valladolid, en la que se condenaba a Antonio a una orden de alejamiento sobre José Antonio. Ese 5 de marzo se iba a celebrar la vista oral en el Juzgado de Instrucción número 4 por un delito leve tras una denuncia previa interpuesta contra Antonio, su mujer y una de sus hijas, aunque finalmente se aplazó. Tras suspenderse esa vista oral, esa misma noche, el hijo de José Antonio, al salir con el coche del edificio de sus padres, fue «abordado» por la mujer de Antonio y sus hijos. «Amagó con lanzarse al coche», reflejan los hechos probados. A eso se añadieron insultos como «calvo de mierda» o «te voy a rajar por denunciarme».
Un día más tarde, al mediodía, tuvo lugar un nuevo episodio de esta historia interminable. En esta ocasión, de la otra hija de Antonio. Se encontró en las inmediaciones del edificio con José Antonio y le «escupió en los pantalones». La situación se pacificó ese día, después de la llegada de otro vecino, si bien este último llegó a escuchar que «retiraba la denuncia o le iban a amargar la vida».
A pesar de todo, la situación en vez de calmarse se recrudeció. Aparecieron carteles, tanto en el bloque como en farolas del barrio, con fotos de la nieta de José Antonio, además de acusarles de traficantes y de tener al barrio atemorizado. Tanto Antonio como su mujer e hijos fueron condenados a un año de prisión por un delito contra la administración de justicia, así como a multas económicas por delitos leves de lesiones y amenazas y órdenes de alejamiento respecto a las víctimas, su domicilio y sus lugares frecuentes.
Esa condena no fue óbice para frenar los reproches al iniciarse un espiral de quebrantamientos desde ese fallo. El más sonoro fue el de hace dos años, cuando Antonio, chófer de Auvasa de profesión, pasó con el autobús por delante del negocio familiar de José Antonio en la carretera de Rueda. Este le grabó al subir al vehículo y demostrar que se estaba incumpliendo lo que indicaba la sentencia, si bien ante la filmación Antonio decidió parar en seco su autobús. Tuvo que acudir la Policía Municipal a mediar en el conflicto, mientras que una veintena de pasajeros, atónitos, no sabían qué sucedía.
Juicios recientes
Fue el suceso más relevante en el que estuvieron implicados de forma indirecta terceras personas. Pero entre tanto hubo más, y algunos de ellos llegan ahora a los juzgados de lo penal de Valladolid. Como el que se celebró en enero de este año, ya con sentencia firme contra la mujer de Antonio al llegar a un acuerdo. En esta ocasión, reconoció haber aparcado en la calle Parque Arturo León a finales de enero de 2023, cuando las órdenes de alejamiento aún estaban vigentes. Permaneció dos horas y José Antonio, defendido por los abogados penalistas Abel Martín y Javier Revilla de ATL Abogados, la vio salir del portal cuando se montaba en el coche y abandonaba el lugar «a gran velocidad al percatarse de la presencia de José Antonio», recogen los hechos probados, en esta ocasión, del titular del Juzgado de lo Penal número 3. La esposa fue condenada a una multa de 1.440 euros.
Este enfrentamiento entre familias ha tenido su último capítulo, hasta la fecha, en este mes de noviembre. También en sede judicial y también por un nuevo quebrantamiento de condena, si bien en esta ocasión la mujer de Antonio ha ejercido su derecho a defensa. Los hechos de este último juicio se circunscriben a junio de 2023. Esta vez, la mujer de Antonio aparcó su vehículo en el Paseo de Zorrilla, a 250 metros del negocio familiar de José Antonio. La familia de este último lo grabó para interponer una nueva denuncia.
En su descargo, la nuevamente condenada alegó durante el juicio que había sido su hijo quien había estacionado en ese punto y que se estropeó el vehículo, lo que propició que ella misma llamara a la grúa. Recientemente, el Juzgado de lo Penal 1 ha vuelto a condenar a la mujer de Antonio por un delito de quebrantamiento con una multa de 2.700 euros.
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