La deuda de los hogares y empresas sigue en mínimos pese a repuntar el crédito al consumo

Viviendas de Delicias. /Henar Sastre
Viviendas de Delicias. / Henar Sastre

Los vallisoletanos mantienen un saldo crediticio de 9.883 millones, el 1% menor que el del año pasado

ÁNGEL BLANCOVALLADOLID

Cuatro millones de euros, que dentro de un saco de 9.883 millones suponen el 0,04%, es lo que han aumentado los vallisoletanos su endeudamiento entre el último trimestre de 2018 y el primero de 2019. Si la comparación se realiza con lo que sucedía hace un año, el saldo crediticio es incluso menor, en concreto en 106 millones, el 1%. La relación de los vallisoletanos con el endeudamiento transita entre el arrepentimiento de la parte contratante y el endurecimiento del lado prestatario y el resultado es que los hogares y las empresas de la provincia mantienen el volumen de créditos contraídos en niveles históricamente bajos, que de hecho no se veían desde finales de 2004.

En una tierra sembrada de perfiles ahorradores, la tradicional brecha entre los depósitos que atesoran los hogares, empresas y administraciones de Valladolid y los créditos que tienen contratados con las entidades financieras se encuentra en estos momentos en su máxima dimensión.

No en vano, jamás tuvieron los vallisoletanos tanto dinero depositado en los bancos como en este momento. Así que nunca fue tan abultada la diferencia entre el dinero que las entidades captan de los ahorradores de la provincia y el capital que prestan a sus clientes. Esta distancia alcanza en la actualidad los 3.883 millones de euros y ha aumentado en 1.117 millones en el último año.

Valladolid y toda la comunidad autónoma en general siempre ha sido un territorio apetecible para las entidades financieras por su carácter tradicionalmente ahorrador. No en vano, lo que se conoce como actividad típica o habitual de la banca, captar fondos de sus clientes en forma de depósitos para luego prestárselos a su vez a otros clientes en forma de créditos, produce unos resultados nunca vistos. La ratio inversora (el porcentaje de créditos concedidos sobre el total de depósitos) del sector bancario en la región está, literalmente, en mínimos.

Advertencia

Según los datos del Boletín Estadístico del Banco de España, de los 12.697 millones en créditos gestionados por las entidades financieras en Valladolid, 2.814 millones, es decir el 12%, estaban en poder de las Administraciones Públicas, mientras que el 88% restante fue suscrito por 'otros sectores residentes', que acumulaban 9.883 millones, el 30% del saldo total del crédito de Castilla y León. Esta partida llegó a ser de 17.942 millones en diciembre de 2008, el récord histórico y punto de inflexión de la economía española. Desde entonces, la provincia ha reducido su endeudamiento a casi la mitad, el 45%.

Precisamente hace unos días, el gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos admitía que el 'stock' de crédito a las familias se encuentra «prácticamente estancado», ya que aunque el flujo nuevo muestra dinamismo, parte de niveles reducidos. Detalló que la concesión de hipotecas a los hogares se mantiene «prudente», por debajo del valor de tasación de los inmuebles.

Pero también dio la voz de alerta ante un repunte de la morosidad en el crédito al consumo que podría alentar una desaceleración de la economía, por lo que pidió a las entidades que refuercen sus criterios de concesión de créditos. Mientras en 2013 la tasa de morosidad llegó a alcanzar el 13%, en la actualidad se sitúa en el 5,8%, pero aún lejos del 1% de los años anteriores a la crisis.

Si bien el saldo crediticio total está estancado en la evolución trimestral y cae ligeramente en la interanual -tanto en Valladolid como en el conjunto del país-, el crédito destinado específicamente al consumo lleva varios años de incrementos. Su evolución se ha moderado respecto a 2017 y 2018, cuando subió más del 6% y el 5%. Este año ha pasado de crecer al 5,3% en los meses de enero y febrero al 4,7% de abril y mayo.

Dinero depositado

Frente a esos casi diez mil millones de euros que hogares y empresas tienen pendientes de pago, el sector privado atesora depósitos por valor de 13.716 millones, es decir, 3.883 millones más. El crédito vivo representa el 72% del total de dinero depositado en las entidades financieras de Valladolid, porcentaje que escala al 85% si se incluye el saldo de las administraciones públicas. Esta tasa es la más elevada de la comunidad autónoma, donde se dan casos como el de Zamora, donde los créditos apenas suponen el 45% de los depósitos.

El dinero que los vallisoletanos tienen en depósitos se encuentra en niveles nunca vistos, a pesar de que este instrumento financiero ofrece desde hace años una rentabilidad nula. Pero la situación de los mercados de valores, en los que es preciso asumir cada vez más riesgo para obtener réditos, tampoco invita a los ahorradores a intensificar su apuesta por instrumentos como los fondos de inversión, que en la actualidad acumulan en Valladolid un patrimonio de casi 4.000 euros, el 30% de la cantidad que tienen en depósitos, eso sí, por encima del 23,7% de media nacional.