Detenido con un alijo de éxtasis en Valladolid cuando salía de renovar el DNI en Parquesol

Material incautado a los detenidos./El Norte
Material incautado a los detenidos. / El Norte

El juez ha decretado el ingreso en prisión de uno de los detenidos

J. Sanz
J. SANZ

Ni era el sitio ni el momento más adecuado. Un joven de 24 años fue detenido el lunes al mediodía y enviado a prisión al día siguiente después de que los policías nacionales le sorprendieran con un alijo de éxtasis (670 pastillitas azules con la forma de caramelitos 'smint') en su coche. Lo singular del caso es que el sospechoso salía precisamente de la Comisaría de Parquesol, a la que había acudido a renovar el DNI, y había estacionado su coche en el aparcamiento, reservado exclusivamente a empleados, del Madison Arena (antiguo Parquesol Plaza), en la calle Enrique Cubero. Un testigo alertó a los agentes al observar a otro hombre merodeando por el estacionamiento en superficie del antiguo centro de ocio ante la creencia de que intentaba robar.

Así que la patrulla acudió al exterior de la sede de la empresa de 'marketing' y el primer sospechoso, que no era trabajador, les explicó con incongruencias que estaba esperando a un amigo junto a su coche. Su nerviosismo invitó a los agentes a esperar a su amigo y, en cuanto llegó (recién salido de la comisaría), procedieron a registrar un vehículo que, en efecto, era de su propiedad. En él encontraron un alijo de 670 pastillas de éxtasis, en su mayoría ocultas en botes metálicos de 'smint' (su aspecto es similar); además de 13,76 gramos de hachís, tres setas alucinógenas y 3.610 euros en efectivo.

Tanto el dueño del coche, A. J. R., de 24 años, como su acompañante, E. V. G., de 47, fueron detenidos por un delito contra la salud pública. El juez acordó al día siguiente enviar a prisión al más joven, el titular del coche, en cuyo historial figuraban dos antecedentes por delitos menores.

El Madison Arena ya es una oficina con una discoteca aún abierta

Los empleados trabajan desde julio en el espacio que antes ocupaban los cines del antiguo Parquesol Plaza, que hoy luce el cartel de Madison Arena, una denominación que deja entrever la intención de la empresa de 'marketing' (Madison) de sacar adelante su proyecto de compatibilizar su espacio de trabajo (en los cines y el primer piso) con locales de ocio abiertos al público en la planta de la calle. El cubo metálico, eso sí, aún cuenta con una discoteca en la primera planta, el Tamberly Sound Club, que abre cada fin de semana conforme al contrato de alquiler en vigor (hasta el 19 de diciembre de 2022) que firmó con los anteriores dueños. De manera que el Madison Arena abre cada fin de semana de madrugada para el bar que todavía alberga un año y medio después del cierre del resto de negocios. La empresa, con un millar de trabajadores, mantiene por ahora el resto de sedes diseminadas por el barrio.