La detención de una pareja de Valladolid esclarece una veintena de robos en viviendas en La Manga

Un agente lleva detenida a la mujer./El Norte
Un agente lleva detenida a la mujer. / El Norte

Habían sido arrestados días atrás en Segovia, tras darse a la fuga en un control cuando circulaban con un coche sustraído en Cartagena

F. M.
F. M.Valladolid

La detención de una pareja residente en Valladolid ha permitido esclarecer uan veintena de robos en La Manga del Mar Menor (Murcia). Precisamente ha sido la Guardia Civil de dicha región la que ha llevado a cabo la denominada 'operación Boxeur', una investigación dirigida a esclarecer varios delitos contra el patrimonio en la que no se descarta la implicación de los arrestados en más hechos delictivos.

Las actuaciones se iniciaron en diciembre del pasado año, cuando se detectó la comisión de varios robos con fuerza en viviendas de veraneo y que se encontraban deshabitadas en el momento de producirse los robos. Los primeros pasos de la operación se centraron en la obtención de todos los indicios posibles, por lo que se llevaron a cabo exhaustivas inspecciones técnico-oculares.

Los agentes comprobaron que existía un patrón común en el 'modus operandi' empleado para acceder a los inmuebles, así como proximidad geográfica entre las viviendas asaltadas, ya que los robos tenían lugar en una zona concreta de La Manga del Mar Menor, ubicada en el término municipal de San Javier.

Los indicios obtenidos durante la investigación orientaron a los agentes hacia una pareja que, con idéntica forma de actuar y en el marco de otra operación por delitos contra el patrimonio, fue detenida en 2017 como presuntos autores de perpetrar varios hechos similares en Playa Honda, Playa Paraíso y La Manga.

Ante la posibilidad de que se tratara de los mismos delincuentes, y habiendo constatado que uno de ellos se encontraba evadido de un centro penitenciario leonés, la línea de investigación cobró fuerza, ya que en fechas coincidentes se había producido un robo con violencia e intimidación a la entrada de La Manga, cuyo autor conducía un vehículo sustraído en la provincia de León.

Ante las sospechas de que estas personas pudieran estar detrás de los robos, la Guardia Civil reforzó la seguridad en la zona con el fin de interceptarlos durante la comisión de alguno de los hechos delictivos y evitar así su consumación.

El objetivo

El objetivo de los autores era robar en viviendas deshabitadas temporalmente—utilizadas de forma estacional o como segunda residencia—. Accedían a las mismas fracturando el bombín y dejándolo encastrado nuevamente para no levantar sospechas el mayor tiempo posible. Los autores forzaban diferentes accesos de los inmuebles, tales como ventanas o puertas, y sustraían televisores, otros electrodomésticos y objetos de diversa índole susceptibles de ser vendidos en el mercado ilícito.

En las inspecciones se encontraron restos de consumo de estupefacientes y síntomas claros de uso en alguna de las viviendas asaltadas, apareciendo enseres personales y objetos de aseo correspondiente a dos personas, indicios que reforzaron las sospechas de los investigadores. También se verificó que los sospechosos abandonaban temporalmente la zona, pudiendo regresar a su localidad de origen o a cualquier otra, dada su naturaleza ambulante.

En una de las viviendas en la que se había cometido un robo se halló documentación de una docente de Medina del Campo, cuyo rastro llevó hasta una denuncia interpuesta en la localidad vallisoletana. A la profesora le habían sustraído su bolso del interior del aula donde se encontraba dando clase, aprovechando una ausencia de varios minutos. La descripción facilitada por los escolares, que asistieron atónitos al hurto del bolso de su profesora, coincidía con la del sospechoso principal de los robos en La Manga, por lo que el cerco se fue estrechando cada vez más sobre estas personas.

Paulatinamente fueron apareciendo otros apartamentos forzados donde se hallaron herramientas y objetos empleados para forzar los accesos de los inmuebles, así como juegos de llaves de otras viviendas que los autores aprovechaban para entrar y salir cómodamente de ellas. A su vez se localizó una motocicleta estacionada en una calle peatonal de poco tránsito de La Manga, cercana al lugar donde se produjeron los robos, propiedad de la sospechosa buscada por los agentes.

Uno de ellos fugado de prisión

Una vez obtenidos todos los indicios necesarios, la Guardia Civil estableció un férreo dispositivo de búsqueda que ha culminado durante los últimos días con la localización y detención de uno de los sospechosos: la mujer. Se daba la circunstancia de que ambos autores habían sido detenidos días atrás por la Benemérita en San Ildefonso (Segovia), tras darse a la fuga en un control cuando circulaban con un coche sustraído en Cartagena.

Fruto de esta detención, el varón ingresó en prisión, siendo retornado al centro penitenciario donde cumplía condena y en el que ha sido investigado como presunto autor de numerosos delitos contra el patrimonio. Su pareja, arrestada en La Manga también como presunta autora de los mismos hechos, ha sido puesta a disposición del Juzgado de Instrucción de San Javier (Murcia).

Los detenidos/investigados –españoles, de 45 y 48 años, residentes en Valladolid y con antecedentes por delitos similares–, los efectos incautados y las diligencias instruidas han sido puestos a disposición de las autoridades judiciales competentes.

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